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La crisis del coronavirus trastoca las oportunidades de los consumidores de poder ofrecer un alivio a sus bolsillos con la baja en precios e intereses que marcan el mercado comercial e inmobiliario.

La Reserva Federal estadounidense (FED) hizo un recorte en los tipos de interés de hasta casi el 0%, lo que podría representar una oportunidad para miles de consumidores. Es la segunda vez que el banco central recorta los tipos de interés en el mes de marzo.

Lo irónico es que este panorama que parecía alentador para el refinanciamiento hipotecario o la compra de viviendas se detiene con la pandemia porque el ciudadano en este momento tiene que ser más cauteloso con todo lo relacionado a sus gastos e ingresos, ya que no hay manera de predecir el tiempo que durará el duro golpe a la economía mundial y sus efectos posteriores.

“La economía tiene una dimensión psicológica, de confianza. Se ofrecen tasas de interés más bajas, pero si estoy inseguro no voy a invertir. Si mis expectativas son negativas no me tomo el riesgo. Es un cálculo económico elemental y no tenemos idea de cuándo se volverá a recuperar la economía”, explicó el economista Santos Negrón sobre la incertidumbre, sobre todo en la seguridad de empleo que afecta las decisiones financieras del puertorriqueño que está acuartelado en sus hogares sin poder trabajar.

El endeudamiento privado del boricua sumó $22,596 millones para 2017 y en 2018 se redujo a $21,276 millones, lo que significa $1,320 millones menos. Según el economista Gustavo Vélez, esta tendencia se estaba sosteniendo debido a la crisis económica de la Isla. Gran parte de la baja en el endeudamiento fue el resultado de la disciplina desarrollada por el boricua en los pasados años de recesión económica, además de las medidas implementadas por la banca que restringieron el crédito, lo que redundó en menos demanda de préstamos.

Gastos y crédito

El mundo cambió y ante una pandemia hay que evaluar minuciosamente el gasto a corto, mediano plazo, así como los compromisos financieros que signifiquen una deuda con un término de tiempo prolongado.

“Estamos en época de guerra sanitaria y hay que asumir las actividades económicas con cautela. Hay que reducir los gastos, riesgos y tener en cuenta la recuperación económica de los bancos que prestan cuando la economía está fuerte. Cuando está mal se aguantan”, indicó Negrón.

Según la Asociación de Bancos de Puerto Rico, en la actualidad la empírica o ‘credit score’ del boricua es bueno, ya que por los pasados años se había preocupado por mantener un buen historial de crédito para obtener mejores beneficios económicos.

“El puertorriqueño se ha educado sobre el crédito. No es cierto cuando dicen que es ‘mala paga’. El porcentaje del cliente ‘super prime’ con una empírica de entre 781 y 850, es de 20.29 %; el ‘prime plus’ de entre 721 y 780 es de 24.72 %; el ‘prime-’ de entre 661 y 720 es de 21.82 %; ‘near prime’ de entre 601 y 660 es de 18.5%; y el ‘subprime’ de entre 300 y 600 es de 14.63%”, indicó recientemente Zoimé Álvarez, vicepresidente ejecutiva de la Asociación de Bancos de Puerto Rico.

En la Isla existe un total de 1,444,000 cuentas de crédito activas y cada una de estas personas tiene un promedio de 3.6 cuentas abiertas, mientras que el promedio en Estados Unidos es de 3.1. Estas cifras advierten que el consumidor puertorriqueño gasta más que el estadounidense, por lo que presenta un mayor endeudamiento que muchas veces culmina en un proceso de quiebra.

Según Álvarez, aunque en octubre de 2019 aumentó la cantidad de quiebras a 762 —comparado con 2018 cuando hubo 687— entiende que esta no ha sido la tendencia, según las estadísticas del Boletín de Puerto Rico.

“En 2010 hubo 6,711 radicaciones de Capítulo 13 —se permite hacer un plan de pago, conforme a sus ingresos— y en 2019 esta cifra fue de 3,928. En Capítulo 7 —liquidación— en 2010 hubo 3,447 y este año 2,435. Lo mismo ocurrió en Capítulo 11 —reestructuración— con 138 en 2010 y 76 en 2019. El Capítulo 12 —diseñado específicamente para satisfacer las necesidades de los agricultores y pescadores— tuvo 27 radicaciones en 2010 y este año fueron 12”, declaró Álvarez.

Para el Capítulo 7, en 2015 se radicaron 4,099 casos; en 2016 hubo 3,645; en 2017 un total de 2,783; en 2018 fueron 2,768; y en el presente año, un total de 2,435. En el Capítulo 13, los últimos tres años se han mantenido con cifras de 3,789 casos radicados en 2017; unos 3,578 casos en 2018; y un total de 3,928 en 2019. Las solicitudes para Capítulo 11 habían bajado con 111 en 2017; un total de 95 en 2018; y 76 en 2019.

Por otro lado, en momentos en que el precio del crudo cayó en los bajos $20 —precio más bajo en el mercado estadounidense desde 2002— y que la gasolina en la Isla ronda en los altos 40 centavos, tampoco se hace factible aprovechar esa baja. Este es otro factor favorable para el consumidor —aunque no para el detallista— que no se puede aprovechar en la actualidad, ya que el país está en cuarentena en sus hogares por lo que está comprando muy poca gasolina.

Otro sector donde los precios están a niveles nunca antes visto son los pasajes aéreos y las ofertas de paquetes vacacionales cuando nadie quiere o debe viajar. Muchos de los países han cerrado sus fronteras temiendo el contagio del coronavirus y la gente teme viajar por miedo no solo a enfermarse, también no poder regresar a sus países de origen por un tiempo indeterminado.