Mariela Vallines

Mariela Vallines, directora de la Autoridad para el Distrito del Centro de Convenciones.Brandon Cruz González/EL VOCERO

Confiada en que a partir de septiembre el turismo local comience a experimentar un crecimiento gradual una vez comiencen a llegar los cruceros a los puertos de la Isla y los pasajeros del exterior a través de los aeropuertos, Mariela Vallines, la nueva directora de la Autoridad del Distrito del Centro de Convenciones (ADCC) —que comprende el Centro de Convenciones de Puerto Rico, el Coliseo de Puerto Rico, el Antiguo Casino, Bahía Urbana y el Distrito T-Mobile— se muestra optimista con la agenda de trabajo programada para la continuidad del desarrollo en el perímetro.

Mientras resurge el turismo, la ADCC continúa trabajando con el desarrollo de los proyectos agendados que ya se han negociado o están en proceso, así como recibiendo nuevas propuestas de personas que apuestan a Puerto Rico como un destino de inversión y entretenimiento familiar.

“A pesar de la pandemia de Covid-19, hay mucha gente interesada y listos para construir en los terrenos del distrito. La mayoría son inversionistas de fuera de Puerto Rico. Buscamos crear curiosidad y nuevos proyectos para los visitantes y sus familiares, que por lo general se quedan varios días para conocer el País”, comentó Vallines.

La ejecutiva, quien fue gerente de eventos especiales en la Compañía de Turismo y trabajó en cruceros y en la industria hotelera, entiende que las oportunidades del Distrito de Convenciones crecerán una vez se rehabiliten o construyan los proyectos que se han acordado a corto y mediano plazo para atraer al turista de ocio y de negocios.

Según los datos suministrados por la ADCC, la industria de grupos y convenciones genera $2,100 millones, lo que representa el 30% de los $7,000 millones generados por el sector turístico en la Isla. El 90% de los clientes de grupos es local y el 10% es extranjero.

“Tenemos el Coca Cola Music Hall con anfiteatro para 5,000 personas, restaurantes y ya se trabaja con un posible acuerdo para el local donde estaba Ficus. También hay un acuerdo vigente para el museo EcoExploratorio”, adelantó Vallines.

Otro proyecto que se trabaja es el estudio de cine Puerto Rico Film District, para el que hay que demoler algunas estructuras antes de comenzar la construcción.

“Hay muchos incentivos para la industria de cine. Pronto tendré una conversación con la empresa interesada. También hay un proyecto de la empresa Interlink que está pendiente por situaciones jurídicas y demoliciones”, relató Vallines.

Asimismo, parte de una parcela que pertenece a la Autoridad de los Puertos está arrendada por el Distrito de Convenciones por los próximos 20 años, por lo que las dos entidades coordinan un esfuerzo para el desarrollo de un proyecto que les beneficie.

“Hay personas interesadas en actividades al aire libre y en megayates, para lo que vamos a hacer una evaluación justa y decidir cuál será el proyecto elegido. Por otro lado, también estamos buscando aumentar la capacidad del estacionamiento del distrito sin afectar los predios de los proyectos ‘prime’”, informó la ejecutiva.

Otro de los proyectos en agenda en el perímetro es el Navy Frontier, que comprende vivienda, tiendas y restaurantes, y que aún no ha llegado a una negociación final. Igual sucede con el posible desvío de los navieros de Crowley, que ubican en las inmediaciones del distrito.

“Vamos a hacer una reunión con la Autoridad de Carreteras y el Departamento de Transportación y Obras Públicas (DTOP) para redefinir una ruta alterna en la parte posterior del distrito para evitar que se sigan deteriorando las carreteras con el paso de los camiones. Es una posibilidad que estamos comenzando a auscultar”, informó Vallines.

Apuestan al Distrito T-Mobile

Mientras, el centro de entretenimiento más moderno del Caribe, Distrito T-Mobile, fue construido a un costo de sobre $175 millones y contará con amenidades entre las que resaltan un hotel Aloft de 177 habitaciones, ocho salas de cine VIP de Caribbean Cinemas con capacidad para 850 personas, el Coca Cola Music Hall, un ‘zipline’ urbano, estudios de televisión, restaurantes y discotecas, entre otros espacios.

El atractivo principal será la plaza central del proyecto, que contará con una pantalla horizontal 4K — la más grande del hemisferio— y los elementos más avanzados de tecnología, iluminación y seguridad.