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La Secretaria Ejecutiva de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal), Alicia Bárcena, destacó el rol clave que cumple el sector privado —y en especial las cámaras de comercio— y la integración regional, en la recuperación económica post crisis del coronavirus.

Durante el evento virtual organizado por la Asociación de Cámaras de Comercio de Estados Unidos en América Latina y el Caribe (Aaccla, por sus siglas en inglés), titulada “Forecast on Latin America and the Caribbean”, Bárcena remarcó que la actual crisis será larga y más profunda de lo esperado, y que debido a la incertidumbre que genera, tomará varios años lograr una recuperación. “Si consideramos la tasa de crecimiento promedio de la década pasada, de 1.8%, el PIB regional solo regresará a los niveles que tenía en 2019 el año 2025”.

La pandemia ha revelado y magnificado las brechas estructurales de la región, como la desigualdad y baja productividad, indicó la ejecutiva. Para enfrentar sus efectos, la Cepal ha hecho una serie de propuestas para el corto y mediano plazo. Entre las propuestas figuran: un ingreso básico de emergencia (equivalente a una línea de pobreza), un bono contra el hambre (para las personas en situación de extrema pobreza), una canasta digital que permita acortar la brecha de 40 millones de hogares que no cuentan con conectividad adecuada en la región, profundizar la integración regional y la cooperación internacional, ya que los esfuerzos fiscales de los gobiernos nacionales -que hasta ahora han invertido un 4% del PIB en promedio y 10% en garantías crediticias para las compañías- no serán suficientes.

Sostuvo, además, que globalmente, la pandemia está reforzando dos tendencias interrelacionadas: la primera es el cambio hacia una menor interdependencia en la producción, el comercio y la tecnología entre las principales economías mundiales, especialmente entre Estados Unidos y Europa, por un lado, y China, por otro. La segunda es que el comercio mundial es menos abierto y más influenciado por consideraciones geopolíticas y de seguridad nacional, con disputas más frecuentes y una gobernanza multilateral debilitada.

Según datos de la Cepal, la pandemia también ha revelado la debilidad del comercio intrarregional, el cual entienden que este año “colapsará”, llegando solo a un 11%, el mismo nivel que había en los años 1980. “Necesitamos aprovechar esta oportunidad histórica y poner realmente al comercio como motor del crecimiento, pero un crecimiento que tenga a la igualdad y la sostenibilidad en el centro”, enfatizó Bárcena.

Ante ello aseguró ser necesario poner énfasis en la facilitación del comercio, en la infraestructura y la logística, y promover la inversión en sectores dinámicos como las energías renovables y la economía digital. Agregó también ser necesaria una armonización y homologación de las capacidades técnicas, especialmente en los acuerdos de libre comercio ya implementados en el área de la Alianza del Pacífico y en Centroamérica con México. “Creo que estamos listos para implementar un gran acuerdo de facilitación de comercio y movernos hacia un mercado digital regional”.

En materia digital, Bárcena remarcó que se debe incluir al sector privado para cerrar las grandes brechas de infraestructura que aún persisten y que impiden que, por ejemplo, 32 millones de niñas y niños en la región no puedan acceder a la teleducación. “Debemos garantizar realmente el acceso a las tecnologías digitales y por eso hemos sugerido una canasta básica digital, que incluye un teléfono celular, una computadora portátil o tableta, y un plan de acceso a banda ancha, que permita el acceso digital a todos los ciudadanos. Esto costaría 1% del PIB. Es posible hacerlo, y definitivamente necesitamos que el sector privado se una a esta iniciativa”.