Red For Rent Real Estate Sign in Front House

La falta de inventario residencial disponible para la renta está afectando a las familias que necesitan vivienda subsidiada bajo el programa Sección 8, lo que ha llevado a la Administración de Vivienda Pública a ofrecerles un incentivo económico a los dueños de propiedades que decidan arrendar a través del programa de ayuda federal.

En exclusiva para EL VOCERO, el administrador de la Administración de Vivienda Pública, Alejandro Salgado, informó que “estamos atendiendo la necesidad que existe de vivienda con una partida de los Fondos Care Act. Le vamos a ofrecer a los arrendadores que se integren al programa por primera vez o que lo hayan hecho hace tiempo y quieran volver, entre $500.00 y $1,500.00 adicionales a la mensualidad que van a recibir”,

Según se informó, la cantidad de ayuda económica que se brindará varía según la composición familiar y el área geográfica, y el tiempo que el participante reciba dicho incentivo que será por un periodo de entre uno y tres meses.

Las tablas fluctúan por municipio y se indicó que una de las prioridades es el área sur, donde ocurrieron los terremotos y hay necesidad de vivienda. Vivienda Pública tienen 12,976 vales, de los cuales 11,800 están contratados con Sección 8. “Lo que significa que hay 1,176 familias buscando vivienda y una lista de espera de 7,556 solicitantes”, señaló el administrador.

Salgado insistió en que las familias que necesitan este subsidio federal están tardando más tiempo en encontrar vivienda de acuerdo a sus necesidades, ya que el inventario es muy limitado.

“Antes de la pandemia las familias tardaban un promedio de entre 40 y 60 días buscando un hogar, ahora este tiempo está entre los 90 y 100 días. La reglamentación concede 120 días, pero se puede extender entre 30 y 60 días, si presentan evidencia de que hayan realizado esfuerzos de búsqueda”, detalló Salgado.

Según los datos de Instituto del Desarrollo de la Juventud (IDJ) —entidad que recientemente presentó un informe sobre el sistema de protección social de Puerto Rico— en el 2018 el programa de Sección 8 contaba con 28,891 familias participantes, mientras que en 2019 había 30,064 familias y en 2020, el total de 27,912. El costo promedio mensual de los vales en el 2020 era de $489, pero varía por área geográfica. Por ejemplo, una madre con dos hijos y residente en Ciales, puede recibir un vale de $409 para acceder a una unidad de vivienda de dos cuartos. La misma familia en Carolina, recibiría un vale de $531.

Entrada de Airbnb

María E. Enchautegui, directora de Investigación y Política Pública del IDJ, declaró que la proliferación de las propiedades tipo Airbnb es una de las razones para la escasez de vivienda para la población con bajos ingresos.

“El aumento de propiedades de alquiler a corto plazo está afectando las opciones disponibles para programas de ayuda federal como Sección 8”, expresó durante la presentación del informe, y añadió que los arrendadores se inclinan al alquiler a corto plazo por las ganancias que genera.

Según datos de la Asociación de Hoteles y Turismo, en Puerto Rico hay cerca de 75,000 propiedades de alquiler a corto plazo en plataformas como Airbnb, VRBO, Join a Join y HomeAway, así como de propietarios que las rentan por su cuenta. Hasta marzo de 2021, 3,644 de estos alquileres están endosados por la Compañía de Turismo.

Lucrativo alquilar a corto plazo

El dueño de un apartamento en Isla Verde y quien solicitó que no le identificara, explicó a EL VOCERO que el alquiler a corto plazo es mucho más alto que la opción de Sección 8 o de renta privada mensual.

“Yo rento mi apartamento de un cuarto, completamente equipado por $70 por noche y casi siempre está lleno, lo que equivale a $2,100 por 30 días. Si lo alquilo por algunos meses, por lo menos pido entre $1,500 y $1,800 mensuales. Cuando lo rentaba por un año la mensualidad era de $700.00 o $750.00”, detalló el arrendador.

La renta diaria de apartamentos en Isla Verde bajo la plataforma Airbnb fluctúa entre $45.00 y $200.00, por lo que las ganancias mensuales pueden variar entre $1,350 y $6,000 mensuales.

‘Boom’ momentáneo

Janeth Rodríguez, corredora de bienes raíces de JR Properties, señaló que aunque estos alquileres a corto plazo hacen que los dueños de las propiedades generen altos ingresos, administrarlos es mucho más complicado que un contrato mensual por un periodo largo.

“Para mí esto es un ‘boom’ y el sector va a volver a la normalidad, porque se van a dar cuenta de que aunque deja mucho dinero el alquiler a corto plazo es mucho trabajo atender a gente entrando y saliendo todo el tiempo. Pienso que solo las propiedades de lujo seguirán porque tienen una estructura efectiva de renta. Además, muchos condominios de Condado e Isla Verde no lo están permitiendo”, sostuvo quien administra varios apartamentos de alquiler a corto plazo.

Otros factores que limitan la disponibilidad

Rosita Alicea, presidenta de la Asociación de Arrendadores, entiende que los alquileres a corto plazo sí están afectando al mercado de la renta, pero junto a otros factores que también provocan la carencia de inventario.

Alicea señaló que no hay propiedades disponibles para alquilar porque “no se está construyendo, hay moratorias, los desalojos están aguantados y los requisitos para alquilar con Sección 8 son tantos, que a veces sale más cara esa opción que preparar una propiedad para alquilarla a corto plazo, que tiene menos restricciones”.