Dinero, Economía

Parece haber consenso en torno al pago base de $10 la hora como salario mínimo. >Suministrada

Aunque parece haber consenso entre analistas del sector laboral en torno al pago base de $10 la hora como salario mínimo —que consideran justo tanto para empleados como para patronos— la preocupación del sector empresarial es si este es el momento para que se imponga el alza.

Para el economista Santos Negrón, un alza que lleve de manera escalonada el salario mínimo a los $10 haría justicia a los trabajadores, sin impactar más allá de un nivel prudente el costo laboral de las empresas o negocios.

“Este sería un punto de equilibrio. Se haría justicia a los trabajadores. Aunque la propuesta de $8.25 entiendo que se queda un poco corta, va en la dirección correcta”, sostuvo. “Se trata simplemente de que puedan recuperar en algo la pérdida del poder adquisitivo del dólar. Lo ideal sería llevar el salario mínimo a entre $12 o $13 la hora. Eso compensaría el crecimiento inflacionario registrado por la pasada década”, agregó.

Con ello coincide el abogado laboral y exsecretario del Departamento del Trabajo, Ruy Delgado Zayas, quien también entiende que $8.25 la hora no es suficiente. Enfatizó que la suma de $1.00 la hora no hace atractivo el empleo en la Isla porque los salarios son muy bajos.

“Con todo y el alza propuesta los trabajadores van a optar por irse de la Isla en busca de mayores y mejores beneficios, o quedarse en sus hogares recibiendo las ayudas sociales”, afirmó Delgado Zayas.

Explicó que el alza propuesta no hace diferencia en el salario, ya que representaría $40 semanales. “Es un aumento muy tímido, que aunque es un buen comienzo está muy lejos de los EE.UU. y no hace atractivo el salir a trabajar. Por lo menos $9.50 a $10 la hora —no menos de eso— en dos etapas resultaría más beneficioso y no afectaría tanto a los patronos”, apuntó el licenciado.

Sostuvo, además, que si se establece en dos etapas se concede tiempo a los patronos para prepararse. “Todos los patronos en todos los segmentos han recibido ayudas. Los empleados han sido los menos y la realidad es que con $7.25 la hora no se puede sostener un hogar”, acotó.

Cuestionan el origen

El economista Gustavo Vélez y el contador público autorizado Kenneth Rivera expresaron preocupación sobre el origen de los estudios disponibles que avalen una cantidad particular como cuantía base del salario mínimo. Cuestionan la razón por la que se presentó el proyecto legislativo, cuando previamente el gobernador Pedro Pierluissi creó un grupo asesor para evaluar el salario mínimo en Puerto Rico.

Rivera apuntó que le preocupa “la avalancha de propuestas que sólo duplican los esfuerzos. Se habla de $8.25, pero ¿por qué no $8.95, $8.15 ó $9.00? ¿Por qué ese número? ¿Dónde está el análisis económico? ¿Quién ha evaluado cuánto aguanta el sector privado? También hay que analizar que el costo de vida no es igual en toda la Isla, esos análisis son necesarios antes de tomarse una determinación”.

En un contexto similar se expresó Vélez, quien insiste en la necesidad de que se trabaje el tema de manera integrada, para evitar que se diluya como entiende ha sucedido en otras ocasiones con temas como la reforma contributiva o la eliminación del impuesto al inventario.

Reaccionan las organizaciones

José Vázquez, presidente de la Asociación de Restaurantes (Asore), indicó que el salario mínimo es un tema que debe ser evaluado minuciosamente y que por tal razón son parte del grupo asesor del gobernador Pierluisi.

“En conjunto con representantes del sector público y privado colaboramos para estudiar el tema a cabalidad y lograr un consenso sobre la viabilidad de mejorar el salario mínimo de la fuerza laboral en Puerto Rico. Cualquier recomendación de aumento, su implementación deberá ser de forma escalonada y moderada”, acotó Vázquez.

Por su parte, Jesús Vázquez, presidente del Centro Unido de Detallistas (CUD), expresó que no está en contra de que haya aumento al salario mínimo. “Lo que sí estamos estipulando es que todas las partes que componen el ecosistema empresarial deben estar envueltas y esto incluye al gobierno. Se debe mejorar las condiciones de hacer negocios en Puerto Rico para que así se cree un desarrollo económico sustentable”, agregó.

Con ello coincidió Iván Báez, presidente de la Asociación de Comercio al Detal (Acdet), quien ve con buenos ojos el alza salarial. Aseguró que muchos de los socios de Acdet ya pagan por encima de los $8.25 la hora. “Hay que analizar el impacto económico en todos los sectores económicos. Por el momento vamos a estar pendientes a las propuestas y analizar las mismas para poder emitir una opinión más fundamentada”, indicó.

Estudios sobre el tema

En los pasados seis años, en la Isla se han realizados tres estudios en torno al alza salarial.

En el 2016, José Caraballo Cueto realizó un estudio sobre el salario mínimo en Puerto Rico después de la aplicación del último aumento en 2009, en donde el salario base se aumentó en $2.00 la hora.

La data que produjo encontró que aumentar el salario mínimo no tiene efecto significativamente positivo en el empleo.

En el 2017, la Junta de Planificación realizó un estudio similar, el cual concluyó que un alza salarial que lleve el salario base por encima de los $10 la hora sería nefasto para el empleo en la Isla.

El más reciente estudio lo realizó este año la firma de Inteligencia Económica, del economista Gustavo Vélez, el cual reveló que un aumento al salario mínimo —hasta llegar a $8.00, $8.75 y $10.00— impactaría principalmente al sector de alojamiento, servicios de alimentación y los servicios educativos.

Del estudio se desprende que en el umbral de $10.00 por hora —que sus defensores entienden hace justicia a los empleados— se impactarían 367,475 empleos o el 41.8% del total de 879,220 empleos en la Isla.

La discusión publica se avivó con la reciente aprobación del Proyecto de la Cámara 338 (PC338) —de la autoría del representante Héctor Ferrer— que propone la creación de una comisión con el fin de analizar y establecer el mecanismo para aumentar el salario mínimo a $8.25 la hora. Esa medida ahora cruza al Senado para evaluación.

 De acuerdo con el representante, en la Isla hay 300,000 personas con un puesto de trabajo que paga el salario mínimo federal —que es de $7.25 la hora— lo que representa un salario anual de $15,080.