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Ante un presupuesto propuesto de $10,214 millones para el nuevo año fiscal, analistas del sector económico del País aseguraron a EL VOCERO que la administración actual tiene ante sí un fuerte reto, ya que para poder cumplir las promesas ofrecidas al pueblo requiere de una recuperación económica que permita los recaudos estimados.

El grupo de analistas -que incluye economistas, un analista financiero y un contador público autorizado (CPA)- coincidió en que los ingresos del Fondo General, partida principal del presupuesto consolidado, depende en gran medida de la situación económica, la capacidad de recuperación y los niveles de empleo. A ello se suma aquellas obligaciones que dependen del Fondo General y que lo limitan, como es el caso de las pensiones o el pago de la Corporación del Fondo de Interés Apremiante (Cofina), entre muchas otras.

“Cuando se habla de un presupuesto, es lo que se presume recaudar durante el año fiscal, pero ante una economía tan delicada como la que tenemos, esos recaudos pueden ser inferiores. Hoy, donde se ha afectado la manufactura, el turismo, la industria y el comercio, es difícil pensar que se va a recaudar lo suficiente para poder sostener ese gasto prometido”, afirmó el economista Santos Negrón.

Aunque reconoce que muchas de las promesas se nutrirán de los fondos federales, igualmente hizo la salvedad de la necesidad de la llegada inmediata de los mismos y de la utilización correcta de dichos fondos. Enfatizó que existe una lentitud bien grande, no en la asignación de dichos fondos, sino en la llegada de los mismos, producto de las restricciones impuestas ante la duda generada de la capacidad de la administración gubernamental local.

“Puerto Rico no puede emitir deuda, así que dependemos de los recaudos y las ayudas federales. La intención es buena y el propósito es noble. El problema es de dónde va a salir el dinero y la viabilidad financiera de fondos que fluyan a la Isla para lograr esos propósitos. Si no se reciben esos dineros, no se va a poder cumplir las promesas. Todo está basado en supuestos y en la buena voluntad de (el presidente de EE.UU., Donald) Trump”, acotó Negrón.

En torno a la viabilidad, el economista José J. Villamil aclaró que se trata de desviar fondos de una actividad para pagar otra. “Si hubiésemos estado hablando de una situación donde exceden los recursos es una cosa, pero ante una situación de escasez, añadir más gastos solo indica quitar de otro lado. Áreas de infraestructura y educación no fueron tocadas y son esenciales para un desarrollo sustentable. Todo está basado en resolver problemas a la gente”, sostuvo.

Entiende que la Junta de Control Fiscal no va aprobar este presupuesto, el cual enfatizó debió haberse fundamentado en actividad productiva.

Con ello coincide el economista Gustavo Vélez, quien asegura que esto es el mismo forcejeo con la junta que por años ha prevalecido, entendiendo que lo que se debe hacer es sentarse y llegar a consenso con el organismo regulador y el sector privado para comenzar a reabrir el gobierno con las ayudas que están llegando.

“Esta debe ser la visión real y alejarse de los formatos que han imperado por los pasados 20 años. El gobierno no puede resolver nada, sino facilitar procesos y concertarse con la junta y el sector privado para ir encaminando el desarrollo económico del País”.

Una premisa infundada

El CPA Kenneth Rivera aseguró que el presupuesto presentado es uno histórico y retador, ya que parte de una premisa infundada de que van a replicar los recaudos alcistas que experimentaron el año pasado y al inicio de este año en la etapa pre Covid-19. “El reto está en función a cuan rápido se recupere la economía. El año pasado experimentaron un alza en recaudos producto de mayores eficiencias cobrando, dinero de los huracanes llegando, impuestos, etc., muchos factores favorables en ese momento, pero que hoy son muy distintos. Hay que reconocer que el precio del Covid-19 esta ahí”, dijo.

Para el analista financiero y CEO de la firma Birling Capital, Francisco Rodríguez, una vez más quedó evidenciado que Puerto Rico es el único lugar donde se celebran y se aplauden las iniciativas en lugar de los resultados. “Ya es hora de comenzar a medir a los políticos por los resultados. Entiendo que en el contexto macro, hay demasiadas piezas afectando el entorno para un impacto de la magnitud presentada por la gobernadora. Hay demasiados conflictos para poderse lograr todas esas propuestas, de cara al Puerto Rico de hoy. Debieran enfocarse en trabajar en conjunto con la junta para poderlos sacar a la mayor brevedad posible y poder poner la Isla en la ruta correcta de desarrollo económico”, manifestó.

reportera