Cierre Comercios

Recomiendan la apertura por fases de ciertas industrias a partir del 3 de mayo. >Brandon Cruz/EL VOCERO

Luego de culminar una reunión con el “task force” médico y el “task force” económico, el secretario de Salud, Lorenzo González, confirmó que habrá más restricciones en la nueva orden ejecutiva para contener el Covid-19, pero sin paralizar el comercio del País.

Anoche, la gobernadora Wanda Vázquez anunció la extensión de la actual orden ejecutiva hasta el 21 de agosto.

“Un cierre total no está en discusión ahora mismo. El marco de referencia será la Orden Ejecutiva 038 del 4 de mayo y la 041 del 21 de mayo, que son más restrictivas que la que está vigente en este momento. Se busca un punto medio entre una orden y otra, para establecer la próxima. Hay una petición de autofiscalización de los comercios. Reconocemos la preocupación de la salud, porque ha habido un aumento en positividad y las personas están muriendo”, dijo González.

“Esta situación nos preocupa muchísimo y sabemos que la economía también es importante. La orden 041 les da cabida a los restaurantes de 25% de capacidad. Si disminuimos los focos en áreas cerradas, disminuimos la positividad”, declaró el titular de Salud, quien atendió a la prensa a su salida de la reunión y reconoció la falta de disciplina de muchos jóvenes asintomáticos que están enfermando a la población de 60 años en adelante.

Buscan un punto medio

Por su parte, el secretario del Departamento de Desarrollo Económico y Comercio (DDEC), Manuel Laboy, aceptó que las recomendaciones expuestas tendrán un impacto económico, pero a su vez dijo que se busca lograr un acuerdo que complazca a ambos grupos.

“El sector económico valida que estamos en una crisis bien seria y alarmante, por lo que tenemos que tomar nuevas restricciones. Estamos viendo cómo logramos atender la crisis con el menor impacto posible a la economía. Un cierre total va a tener consecuencias nefastas en la economía de Puerto Rico. Hay consensos preliminares de ambos grupos y vamos a finiquitar los detalles para presentárselos a la gobernadora”, dijo.

El funcionario indicó que se van a fortalecer los protocolos existentes. “Queremos evitar que se afecte el sector completo, por las personas que no lo están haciendo bien. Donde hay mucho debate es en los centros comerciales, ventas al detal y restaurantes”, señaló Laboy.

Sostuvo que se planifica una campaña de concienciación sobre los protocolos de seguridad y ajustes en el cumplimiento de las agencias pertinentes.

Esta posición es cónsona con el parecer de la Asociación de Comercio al Detal, que expresó a través de su presidente, Iván Báez, su preocupación por la pérdida de más empleos y las comunidades desaventajadas económicamente.

“Hay varios planteamientos y recomendaciones que se sometieron, pero la gobernadora es quien tiene que dar al aval para incluirlas en la nueva orden ejecutiva. Confiamos en que no haya un cierre, siempre y cuando se mantengan los más estrictos controles de seguridad. No podemos darnos el lujo de seguir despidiendo personas, e incluso podríamos crear una crisis alimentaria, ya que en septiembre va a haber menos fondos del Programa de Asistencia Nutricional (PAN)”, manifestó el también alto ejecutivo de Walmart Puerto Rico.

“Poner controles más estrictos es nuestra propuesta”, declaró Báez, quien también participó del encuentro en el Departamento de Salud que duró más de cinco horas.

Este defendió los intereses del sector comercial, que se ha afectado dramáticamente con las restricciones impuestas por las pasadas órdenes ejecutivas, al que se busca fiscalizar y denunciar cuando no tome las medidas para evitar la propagación del Covid-19, para no tener que clausurar los negocios que están operando con grandes desafíos y pérdidas económicas.

Clamor de los casinos

Para Ismael Vega, gerente general del Casino Metro en el Hotel Sheraton del Centro de Convenciones, sector que se mantiene cerrado, dos semanas más de cierre atentan no solo contra los ingresos, sino también contra la salud mental de los 3,000 empleados de la industria y los miles de empleos indirectos adicionales de pequeños y medianos negocios que dependen de ellos.

“Fuimos cerrados injustamente en julio 16, los casos (de Covid-19) siguen constantes, no han bajado, lo que valida mi posición de que lo estábamos haciendo bien y no éramos el problema. Si no nos permiten abrir nuevamente siguen abonando a la injusticia, luego del sector hacer todo lo que nos pidieron: mascarilla, distanciamiento y todos los protocolos, e igual nos cerraron, aunque lo estábamos haciendo bien. Esto parece un castigo a la ciudadanía y a las empresas” expresó Vega.

Señaló que “falta de fiscalización donde saben que están los problemas. Los empleados me dan pena, me frustra que 3,000 empleados no han podido ni acceder al desempleo. Expertos hablan de salud y ¿dónde está la salud mental de muchos empleados necesitados de dinero? Se trata de un balance entre la salud y la economía, es tener la voluntad de hacerlo, pero falta la fiscalización”.

En tanto Adolfo González, presidente de la Asociación de Centros Comerciales, esta resignado a que se pueda reducir la capacidad de los comercios a un 25%, entendiendo que cada industria tiene que cooperar.

“Lo que sería desastroso es un cierre total. Aunque sí va a haber merma en ventas, el impacto es menor. Además, se trata de un periodo de dos a tres semanas, lo que tampoco es tan extenso”, dijo.

En el caso de los cines, mantenerlos cerrados retrasa su apertura total, la cual tenían programada para el fin del mes. Este próximo lunes Caribbean Cinemas tenían en agenda abrir entre ocho a 15 cines, de los 32 que posee, para abrir de lleno a fin de mes con todos los estrenos de Hollywood.

El sector de restaurantes no es la excepción. Se estima que reducirán su capacidad a un 25%, lo que le propina un nuevo golpe. Gadiel Lebrón, director ejecutivo de la Asociación de Restaurantes (Asore), reconoció que la reducción de capacidad es la propuesta colocada en la mesa, la cual les afecta porque la industria no está sólida.

“Los restaurantes no han llegado a su capacidad. Es un proceso lento y seguirá lento. Aunque preferíamos un 50% de capacidad, se trata de lograr un balance entre todas las partes. A todo el País le va a tocar poner algo de su parte”, puntualizó.

reportera