Alimentos

A pesar de que aumentó el llamado ‘out of stock’ o la cantidad de productos faltantes en las góndolas de Puerto Rico de 18.78% en junio a 24.03% en julio, no se considera que haya escasez, ya que aunque en ocasiones no se encuentren los productos de preferencia, sí hay sustitutos.

“Siguen habiendo productos alternativos, por lo que el consumidor tiene que hacer ajustes y probar nuevas marcas. La situación del Covid-19 nos ha traído limitaciones que nos han impedido aumentar el inventario como tradicionalmente hacemos para esta época”, explicó Manuel Reyes Alfonso, vicepresidente ejecutivo de la Cámara de Mercadeo, Industria y Distribución de Alimentos (MIDA).

Para evitar que comiencen a escasear algunos productos de primera necesidad y los alimentos, la recomendación es que las familias puertorriqueñas se preparen para la temporada de huracanes con tiempo para evitar las filas, las compras por pánico y la escasez artificial.

“Hay que evitar el acaparamiento de productos, porque hay suficientes abastos de arroz y agua. En los desinfectantes hay limitación y en los enlatados no va a haber variedad porque las empresas solo están produciendo sus productos principales y de mayor demanda. Deben prepararse con tiempo para tener 10 días de abastos. Las largas filas afuera de los comercios no quieren decir que se están acabando los artículos, es que están permitiendo menos gente adentro, por lo que le hacemos un llamado al gobierno a que nos dejen operar en horario regular para evitar el aglomeramiento de personas durante esta temporada”, añadió Reyes.

El ejecutivo también pidió que les avisen de antemano a los comerciantes pertenecientes a la cadena de alimentos, cuando vayan a adelantar las ayudas del PAN, ya que el incremento de clientes en los supermercados en considerable, provoca compras inmediatas y largas filas.

“No nos avisan con tiempo y esto ocasiona que a veces no tengamos la cantidad de mercancía suficiente, aunque entiendo que estas ayudas terminan en agosto. Si no las extienden, se afectan directamente las ventas”, alegó.

Sobre los precios, Reyes indicó que el costo de los alimentos de la canasta básica —como los huevos— se ha estabilizado, mientras que la carne que proviene del exterior ha seguido con precios más altos a los acostumbrados, a los que hay que sumarle la cadena de distribución y el traslado desde los Estados Unidos, lo que también influye en el alza en los costos. El 85% de los alimentos que se consumen en Puerto Rico vienen de los EE.UU.

“En Estados Unidos la carne ha seguido aumentando, por ejemplo, la molida incrementó un 25%, pero no necesariamente ese aumento se produce aquí, aunque sí ha aumentado. Aquí se produce carne y otra viene de afuera y esa alza en precio no la controlamos, pero tienen influencia en nuestros precios. El último índice de precio que tenemos de Puerto Rico es de marzo, pero tenemos el de junio de Estados Unidos, en el cual se ve un incremento en precios de 5.6% en artículos del hogar, 2.3% en frutas y vegetales y 5.3% en bebidas no alcohólicas”, informó Reyes.

Precios en Estados Unidos

En abril, en Estados Unidos el precio de los comestibles registró el mayor incremento en casi 50 años, según las estadísticas del Departamento de Trabajo Federal. La pandemia provocó desequilibrio entre la oferta y demanda, ya que cuando una gran cantidad de consumidores solicita un producto, el precio sube para satisfacer un nivel de demanda y cuando baja la producción sube el precio para que las empresas puedan mantener un margen de ganancia.

Según el Departamento del Trabajo, el Índice de Precios al Productor —que mide las presiones inflacionarias antes de que lleguen al consumidor— mostró un aumento después de tres meses consecutivos de caídas, ya que la gente no estaba comprando. El costo de los alimentos comenzó a subir debido a la alta demanda de los estadounidenses que cocinan más en casa y por la pérdida de producción, luego de brotes del virus en las instalaciones de procesamiento de alimentos, según datos de la firma de investigación de mercado Nielsen.

Los cereales y los productos de panadería aumentaron 2.9%, y las frutas, verduras y productos lácteos aumentaron 1.5%. En abril, los consumidores estadounidenses pagaron 2.6% por alimentos en general y 4.3 % más por carnes, aves, pescado y huevos.