Ahorro

Aunque el ambiente pareciera preciso para ahorrar, ante la llegada de miles de dólares de fondos federales que han impactado directamente los hogares en la Isla, la realidad ha sido que la extensión de la cuarentena por el Covid-19, la culminación de los beneficios y la alta tasa de desempleo han desvanecido ese campo de oportunidad.

Luis Burset, director de servicio al cliente de Gaither International, reconoció que aunque muchos hogares han recibido dinero adicional por concepto de las ayudas de la ley Cares, igualmente han incurrido en gastos adicionales que han evitado el ahorro. Entre ellos mencionó la compra de alimentos —preparados y no preparados— compras por internet y tecnología ­—que va desde internet de mayor velocidad hasta servicios de cable y satélite— para el entretenimiento en el hogar.

“El permanecer en los hogares ha incidido en el aumento de unos gastos adicionales. Ahora se compra mucho más alimento, ya que se hacen las tres comidas en las casas —además de las meriendas— y si se compra comida preparada, el costo es mayor. Hay mucha gente desempleada y la cultura local no es una de ahorro, apenas un 32% de la población posee una cuenta de ahorro en alguna institución bancaria”, afirmó.

Llamado al ahorro

Sin embargo, ante una emergencia como la que vive la Isla el llamado sigue siendo hacia el ahorro. “Los empleados que están recibiendo el desempleo —especialmente los que cualifican para el PUA— deben ahorrar, porque han estado teniendo un ingreso más alto al de antes de la emergencia, pero este se acabó y deben guardar para subsistir unos meses en lo que encuentran trabajo. Deben aprovechar la oportunidad y no gastar el dinero en comprar plasmas y autos nuevos”, opinó el planificador financiero Juan Carlos Quiles.

Este entiende que al permanecer en los hogares, el gasto familiar es menor al acostumbrado, por lo que es el momento idóneo para depositar al mes al menos el 10% de los ingresos en una cuenta de ahorro.

“Se están ahorrando la gasolina, el peaje, los restaurantes y las salidas recreativas como el cine. También la escuela, cuido de niños, meriendas, uniformes, etc. Están cubriendo solo las necesidades básicas y las compras innecesarias o impulsivas también se las están ahorrando. En los estudiantes que están en casa se pueden economizar sobre $2,000 en las matrículas y sobre $3,000 en otros gastos, porque las mensualidades son más bajas si estudian remoto y los gastos generales son menores”, dijo.

Quiles también exhortó a los ciudadanos a buscar la manera de reducir gastos eliminando servicios como los canales de televisión que nunca ven y buscando ofertas de diferentes productos, además de utilizar el dinero sobrante con fines que puedan ayudarlos a que tengan mejores opciones de empleo.

“Con el ‘lockdown’ vimos que ya no hay trabajo seguro, por lo que es importante estudiar una segunda carrera u obtener una licencia que signifique un empleo a tiempo parcial, que no arriesgue el trabajo que tiene. Alguna habilidad que le haga generar otros ingresos, a la que no haya que dedicarle tantas horas, que lo pueda hacer por su cuenta”, aconsejó.