GUIA

Ricardo Garcia, presidente de GUIA

Con el objetivo de garantizar la estabilidad de la industria automotriz a largo plazo, el Grupo Unido de Importadores de Automóviles (GUIA) discutió sus preocupaciones con relación a la industria y su desarrollo económico, además de los factores que pueden repercutir negativamente sobre esta.

El presidente de la organización, Ricardo García, explicó a EL VOCERO que la venta de automóviles juega un papel esencial en la economía del país y que representa uno de los indicadores económicos más importantes de la Isla. Mientras que, la secretaria de la Gobernación, Zoe Laboy, se comprometió en buscar soluciones para mejorar la expedición de permisos y otros factores que actualmente mantienen preocupada a la industria.

“Hasta octubre, tenemos una baja de 1.9% en relación con el año pasado que es una merma de alrededor de 1,700 unidades. Este año esperamos también una reducción sobre los 108 mil y estimamos una venta de 100 mil. Estamos por debajo y hay que sentarse a discutir cómo potenciar esa venta y ver cómo las entidades gubernamentales nos pueden ayudar”, comentó García.

El presidente de GUIA mencionó que la ayuda es aún más necesaria cuando se toma en consideración que la industria automotriz contribuye al gobierno cerca de $519 millones en arbitrios y genera sobre 30 mil empleos.

Resurge el tema de la fusión en los puertos

García también discutió que otra de las cosas que preocupan a la industria es la fusión entre las compañías Luis Ayala Colón y Puerto Rico Terminals para operar poco más del 80% de los servicios de carga portuaria en el muelle de San Juan, a donde llegan las flotas de autos nuevos. Estos temen que se de paso a un monopolio y la posibilidad de un aumento en los precios de los servicios.

“Creemos en la competencia porque mientras más competencia hay, un mejor precio y servicio se otorga. La competencia siempre es positiva”, agregó el presidente.

Por su parte, la directora ejecutiva de la Junta Federal de Control Fiscal, Natalie Jaresko, enfatizó que se están alcanzando progresos económicos significativos en la Isla, que a su vez beneficiarán a la industria automovilística. Entre estos, la restructuración de la deuda gubernamental, la restructuración de la Autoridad de Energía Eléctrica (AEE) para dar paso a un sistema más económico y eficiente, entre otros.

“Esta industria juega un rol importante en la economía puertorriqueña. Las ventas crecieron sobre 30% el pasado año y los autos son indispensables en esta Isla. No necesariamente siga así este año porque han disminuido los fondos federales y los que faltan están a un paso lento, pero esto no le quita la importancia a la industria”, puntualizó Jaresko.