WASHINGTON — Estados Unidos retrasará la aplicación de los aranceles que anunció contra celulares, computadoras portátiles y otros artículos fabricados en China, además de eliminar por completo a otros productos chinos de su lista negra de sanciones comerciales, una acción que desató un fuerte repunte en Wall Street.

La Representación Comercial de Estados Unidos informó hoy que todavía planea seguir adelante con los aranceles del 10% sobre productos importados de China por un valor de unos 300,000 millones de dólares, extendiendo los impuestos a la importación a casi todo lo que China vende a Estados Unidos en una disputa por las políticas comerciales de Beijing. La mayoría de los gravámenes están programados para entrar en vigor el 1 de septiembre.

Sin embargo, la agencia federal aseguró que retrasaría los aranceles hasta el 15 de diciembre para algunos productos, como celulares, computadoras portátiles, consolas de videojuegos, algunos juguetes, monitores para computadoras, zapatos y ropa. También elimina otros artículos de la lista en función de "la salud, la seguridad, la seguridad nacional y otros factores".

La noticia hizo que el promedio industrial Dow Jones subiera más de 460 puntos a media mañana. El precio de las acciones de Apple, Mattel y la marca de zapatos Steve Madden se dispararon.

Por otra parte, el Ministerio de Comercio de China informó que los principales negociadores chinos hablaron por teléfono con sus homólogos estadounidenses, el representante comercial Robert Lighthizer y el secretario del Tesoro Steven Mnuchin, y que planean volver a hablar en las dos próximas semanas.

En conjunto, los acontecimientos reavivaron el optimismo de que las dos mayores economías del mundo pueden avanzar hacia la resolución de una disputa comercial que ha sacudido los mercados bursátiles desde hace más de un año y que ha enturbiado las perspectivas de la economía mundial.

Estados Unidos y China se enfrentan por las acusaciones estadounidenses de que Beijing roba secretos comerciales de las empresas extranjeras o bien las obliga a entregar su tecnología. Las tácticas son parte de la campaña de China para convertirse en un líder mundial en tecnologías de vanguardia, como la inteligencia artificial y los automóviles eléctricos.