trabajo remoto

En un análisis anterior, explicaba cómo la pandemia del Covid-19, ha acelerado la transformación tecnológica en Puerto Rico y del mundo.

Uno de los cambios más dramáticos de cómo la crisis actual ha cambiado las normas, ha sido el trabajo desde el hogar.

El Covid-19 obligó a millones de personas a trabajar desde sus casas, promoviendo una dramática transformación en las empresas que parece definir un nuevo paradigma laboral. Lo interesante de este cambio tan radical, es cómo se implementó en tan corto tiempo, sus efectos en la productividad de los empleados y otros impactos económicos.

En Puerto Rico, al anunciarse el cierre de la economía, en marzo 15, las empresas no tuvieron otra opción que habilitar plataformas para mantenerse operacional durante la pandemia. Herramientas tecnológicas como Microsoft Teams, Zoom, Facetime, Skype y otras, se convirtieron en aliadas de las empresas y sus empleados para mantenerse operando.

Ante la realidad de que el Covid-19 continúa vigente en nuestras vidas, muchas empresas continúan trabajando en remoto y otras consideran dejar a sus empleados trabajando en ese formato de forma indefinida.

Este cambio traerá consecuencias económicas, algunas positivas y otras no tan positivas. Por ejemplo, el efecto en la industria de alquiler de oficinas puede ser devastador, ya que muchas empresas pudieran reducir el uso de espacio. En el caso de Puerto Rico, esto afectaría el ya lastimado mercado de bienes raíces.

En el lado positivo, el trabajo en remoto puede ser favorable para aumentar la productividad laboral, pero requerirá de estrategias efectivas para maximizar las oportunidades que provee este formato.

  • Por ejemplo, el trabajo en remoto reduce el tiempo que los empleados pierden en la cogestión vehicular, que diariamente puede tomar hasta dos horas diarias. Esto se traduce en más tiempo para enfocarse en el trabajo, ahorros en uso de gasolina, y costos del mantenimiento del auto;
  • Menos tapones, implica también menor contaminación ambiental, lo cual da un respiro al ambiente y pudiera reducir el calentamiento global;
  • Menos tiempo en los tapones de nuestras carreteras, reduce el stress y las tensiones que crea la “guerra” diarias en nuestras vías públicas. Menos stress y ansiedad puede aportar a un mejor enfoque de los empleados en el lugar de trabajo;
  • Trabajar desde el hogar, reduce otros costos como el cuido de hijos, y los gastos en almuerzo, que muchos empleados incurren diariamente al estar fuera de sus casas;
  • El ahorro en tiempo, al trabajar desde el hogar, puede implicar que los empleados mejoren su calidad de vida, ya que tienen mayor tiempo, para lidiar con sus hijos y otros asuntos personales;

Sin embargo, para maximizar las oportunidades del trabajo en remoto, las empresas deben establecer objetivos claros y mecanismos de supervisión para que los empleados cumplan con las metas de la organización.

El empleado también debe comprometerse en cumplir de forma efectiva con lo establecido por la gerencia y poder tener maneras de comunicarse con sus otros compañeros para lograr mantener el trabajo en equipo.

Finalmente, empresas y patronos deben trabajar juntos en el desarrollo de una nueva cultura fundamentada en la tecnología y los espacios virtuales para lograr los objetivos corporativos dentro de la nueva realidad que nos impone el Covid-19.

Este análisis fue redactado por la unidad de investigaciones de Inteligencia Económica, disponible para suscriptores junto a más de 125 indicadores económicos y herramientas de inteligencia de negocios para su empresa.

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