Photograph of a car being refueled at a gas station ( posto de gasolina).

De continuar la tendencia en el aumento del precio del crudo, que actualmente promedia los $80 por barril —casi el doble del precio que ostentaba en el mismo periodo de 2020— muy pronto podría reflejarse en las bombas de las gasolineras de la Isla un alza que podría alcanzar los 90 centavos por litro, según expuso a EL VOCERO, Rafael Mercado, presidente de la Asociación de Detallistas de Gasolina (ADG).

Mercado entiende que el alza que se está reflejando en bomba tiene que ver con los recientes fenómenos atmosféricos y una demanda que considera no es usual para esta temporada.

“Hay una posibilidad de que suba cercano a los 90 centavos, estamos en un momento que no es normal, porque se supone que en esta época baje un poco el precio. El mercado no se está comportando igual y sigue habiendo alta demanda de combustible”, especificó el gasolinero.

Explicó que la tormenta Ida, que pasó a finales de agosto por el Golfo de México, ha tenido un efecto adverso en la producción de petróleo, lo que ha elevado los precios.

“Los países suben su producción, pero no ha sido suficiente para la demanda. La tormenta afectó la producción en el golfo, se quedó atrás como por 30 millones de barriles que se dejaron de producir y eso es mucho. Se refleja en los precios de la gasolina y produce un disloque”, explicó Mercado.

Por su parte, el representante de los detallistas de gasolina en el Centro Unido de Detallistas (CUD), Carlos Crespo, sostuvo que el barril “está en $80 cuando el año pasado para esta época estaba en $47. El costo del litro podría seguir subiendo hasta cercano al dólar, producto de la alta demanda a nivel mundial. Esta alza la podríamos ver en las próximas semanas”.

Si el precio de la gasolina se mantiene en aumento, la cifra pudiera acercarse al precio más alto pagado por la gasolina en Puerto Rico en los pasados 15 años, según los datos de la publicación Precios Promedios Mensuales de Gasolina al Detal, del Departamento de Asuntos al Consumidor (DACO).

Según la publicación, el precio alcanzó $3.89 por galón —$1.03 el litro— en abril de 2012. En junio de 2008 se pagó $1.02 por litro de gasolina y $1.00 en el mes de mayo de ese mismo año. En 2012, el DACO estimó en $3.50 el precio por galón, equivalente a 93 centavos el litro.

Transacciones bancarias onerosas

Aparte del constante aumento en el precio de la gasolina, el alto costo de las transacciones con tarjetas de crédito —así como con tarjetas ATH— ha llevado a que detallistas de gasolina y comerciantes desistan de aceptarlas.

Según se indicó, el pago con tarjeta representa un gasto que encarece los costos operacionales de los comercios, que ya han tenido incrementos en el pago de utilidades, materiales, alimentos y suministros.

“Algunas tarjetas cobran 35 centavos por transacción, otras —como las que tienen logos— cobran $1.65 por transacción, mientras que en el caso de las ATH, cobran entre un 1% y 1.5% del total de la venta. Mientras más alta es la compra más pagamos por la transacción”, explicó Crespo.

Este cargo a los comerciantes afecta el margen de ganancia, por lo que están limitando el uso de algunas tarjetas al momento de cobrarles a sus clientes, lo que admiten genera problemas con los consumidores.

“Nosotros nos ganamos cerca de un 3% en la venta de gasolina, imagínate lo que nos queda cuando nos restan 1% o 1.5% por transacción. Este porcentaje depende de si tienes un alto volumen de transacciones como las grandes compañías. Si tienes pocas transacciones el cargo es mayor”, expuso Crespo sobre el efecto a mayor escala para los pequeños y medianos comerciantes.

Jesús Vázquez, presidente del Centro Unido de Detallistas (CUD), sostuvo que estos costos se suman al pago de las mensualidades que son parte de los gastos operacionales y que en ocasiones significan que el comerciante no tenga ganancias en ciertos productos.

“Esto causa la pérdida de algunos artículos como el periódico o la leche —que prácticamente no tienen ganancia— pero hay que venderlos porque la gente los busca o son parte de la canasta básica del puertorriqueño. No generan dinero y si compran solo estos productos con tarjetas, prácticamente se pierde, no se le saca nada de dinero”, explicó Vázquez.

Reduce el margen de ganancia

Los comerciantes entienden que los cargos a los puntos de cobro incrementan el costo de hacer negocio en Puerto Rico y muchos dueños de negocios han tenido que buscar opciones en otros renglones del sector privado.

“Para los gasolineros esta situación siempre ha sido un issue, porque lo que ganan son unos pocos centavos por litro. Los cargos bancarios se han convertido en un gasto preocupante y siguen aumentando costos, por ejemplo, si emites muchos cheques. Por todos lados hay cargos que nos están afectando”, agregó refiriéndose al reciente aumento a la energía eléctrica y los precios de los suplidores.

Según Vázquez, como alternativas para balancear los costos y las ganancias, están recurriendo a empresas que no son de la Isla.

“Buscando un alivio para el bolsillo muchos comerciantes se han movido a contratar las redes de otras empresas que provienen de afuera del País, las que también te incluyen otros servicios como el manejo del inventario. Algunos bancos locales han mejorado sus servicios y acuerdos por esta situación, por lo que cada dueño de negocio debe evaluar lo que le conviene informándose bien sobre las opciones que hay en el mercado”, informó el presidente del CUD.