Christmas bonus

Colegios, comercios, restaurantes y hospitales figuran entre los principales patronos privados que pudiesen estar solicitando este año una exención para no tener que pagar el bono de Navidad, lo que analistas estiman en alrededor de unos $100 millones que no entrarían a la economía.

El pasado año se acogieron a la exención unos 662 patronos, lo que representó un alza de 23% al compararse con 2018, acorde con datos del Departamento del Trabajo. Este año, ante el impacto generado por los sismos y la pandemia de Covid-19, los analistas estiman una tendencia similar a la registrada en 2017 —cuando el embate del huracán María—, cuando 1,087 patronos se acogieron a la exención.

Para el exsecretario del Departamento del Trabajo, Ruy Delgado Zayas, este año deberá ser uno con muchas solicitudes de exención ante una economía que fue cerrada total o parcialmente. Aunque reconoció que para efectos del pago del bono se toma desde el 1ro de octubre de 2019 hasta el 30 de septiembre de 2020, entiende que se trata de muchos meses de contracción económica que inciden directamente en la operación de las empresas.

“El bono de Navidad incide directamente en las ventas de Navidad. Tiene un efecto multiplicador. No se trata de cuánto menos van a recibir las personas, sino cuánto menos van a gastar”, afirmó Delgado Zayas.

El sector comercial estima que el impago del bono repercutirá en una merma en ventas para dicha época de sobre 20%, lo que se traduce en $600 millones menos en ese renglón y $69 millones menos en ingresos al fisco por concepto del Impuesto sobre Ventas y Uso (IVU).

Reaccionan las industrias

Jaime Plá, presidente ejecutivo de la Asociación de Hospitales, admite que aunque el tema no se ha discutido, el pago del bono dependerá grandemente del comportamiento que registren los hospitales ante la crisis del Covid-19.

“Los empleados se merecen ese incentivo, y si los hospitales lo pueden pagar lo van a hacer. La realidad es que los hospitales han sido fuertemente golpeados y el censo aún no se ha recuperado. El pago del bono se trata de una decisión en desarrollo”, dijo.

Otro sector que por los pasados años registra alzas en el número de exenciones pedidas son los colegios privados, tendencia que no parece ser diferente este año. Wanda Ayala, presidenta de la Junta de Directores de la Asociación de Escuelas Privadas, indicó que ha sido un año difícil en el que las ayudas al sector han sido mínimas. Aunque entiende que es especulativo, no descarta que muchos colegios se vean obligados a solicitar la exención, en vista de los grandes desembolsos que han tenido que realizar para reiniciar operaciones.

“Venimos de un sistema que ya estaba lacerado. Viendo esta realidad no esperaría cambios en la tendencia”, afirmó Ayala.

En el sector de restaurantes, una de las industrias más lastimadas por la pandemia, se vaticina que la cifra sea superior a los años anteriores, sostuvo Gadiel Lebrón, director ejecutivo de la Asociación de Restaurantes (Asore).

“Definitivamente entendemos que la cantidad de compañías que no podrán pagar el bono será mayor a la del año pasado. Aunque hemos estado operando como servicio esencial, todavía hay restaurantes que no han podido abrir, otros operan a limitada capacidad y otros simplemente cerraron”, detalló.

 Estos tres segmentos económicos generan sobre 100,000 empleos directos, acorde con data suministrada a EL VOCERO por cada una de las organizaciones.

reportera