En picada la Isla

En la clasificación “Ease of Doing Business 2020” del Banco Mundial —que muestra que la mayoría de las economías en desarrollo han estado avanzando en el área de la facilidad para hacer negocios— Puerto Rico sigue rezagado luego de bajar 10 escalafones entre 2016 a 2019, para situarse en la posición número 65 de 190 países.

“A pesar de los grandes avances, las brechas siguen siendo amplias en los países en desarrollo, y eso incluye a Puerto Rico. Nuestra clasificación continúa sufriendo la inacción de todos los constituyentes locales, incluidos el gobierno, las agencias, la legislatura y el sector privado. Para Puerto Rico mejorar nuestro ranking representa una gran oportunidad para poder atraer a una gran variedad de empresas a la Isla al tiempo que permite que su crecimiento orgánico prospere y desarrolle grandes cantidades de riqueza, en lugar de grandes cantidades de pobreza”, afirmó Francisco J. Rodríguez, presidente y CEO de la firma Birling Capital, LLC.

Esta clasificación de Puerto Rico en el World Bank Ease of Doing Business, destaca la mejoría de los países en área tales como: iniciar un negocio, manejo de permisos de construcción, comercio transfronterizo, uso generalizado de sistemas electrónicos y acceso en línea, y plataformas para cumplir con los requisitos.

Los informes también encontraron que América Latina y el Caribe —incluido Puerto Rico— se retrasaron en términos de desarrollo e implementación de reformas e impacto. Ni una sola economía de esta región apareció en la lista de los 10 mejores en los últimos dos años. Además, tampoco figuran entre los 50 principales países que facilitan hacer negocios. “Como ciudadanos, debemos unirnos para desarrollar un plan para abordar estos problemas porque son factores centrales para mejorar nuestro bienestar económico y desarrollar una economía sostenible que dispare a toda máquina. Como una forma de abordar estos asuntos, debemos reunir un grupo de ejecutivos del sector privado para mejorar nuestra clasificación deficiente en la facilidad de las clasificaciones comerciales. El sector privado debe liderar el camino con el único objetivo de aumentar la clasificación de Puerto Rico en tres años a los 30 primeros en facilidad para hacer negocios”, acotó Rodríguez.

Este informe recoge un conjunto de recomendaciones para reactivar la economía a corto plazo y, particularmente, establecer las bases para un desarrollo sostenido.

Un tema recurrente en el análisis de la economía de Puerto Rico ha sido el de su pobre desempeño desde hace al menos tres décadas y media. En ese período la economía tuvo un crecimiento anual de alrededor del 2.0% —muy por debajo de los ritmos logrados por los competidores y pares— algo que se refleja claramente en la sección del informe que incluye el ejercicio de “benchmarking” que se llevó a cabo.

Como detonantes para este panorama, presentó sectores como el turismo y la manufactura, que han perdido penetración de mercado y su ritmo de crecimiento en la economía ha empeorado desde 1981. Por otro lado, muestra una estructura industrial en que prevalecen empresas maduras —con alguna excepción como biotecnología y la industria aeroespacial— que han ido perdiendo terreno.

Para el ejecutivo, una economía relativamente pequeña y abierta —como es la de Puerto Rico— necesita enfocarse en la capacidad competitiva y en el hecho de que capacidad competitiva y productividad son —en gran medida— sinónimos.

La discusión sobre capacidad competitiva o “competitividad” típicamente se ha enfocado en factores que inciden sobre los costos de hacer negocios en algún lugar. Sin embargo, es cada vez más evidente que las estrategias promocionales de los países son igualmente importantes en asegurar el éxito en el entorno económico global. La competitividad no es solo un tema por el lado de la oferta, lo es también por el lado de la demanda.

“Lo que se pretende con este informe es presentar un conjunto de recomendaciones —algunas de las cuales han sido hechas anteriormente— que provean un mapa de ruta para lograr esa mayor capacidad de competir, y lograr objetivos como el de devolver a la economía un ritmo de crecimiento que sea similar al histórico (1950-2008) que es de alrededor de un 4.0%”, dijo Rodríguez.

Muchas las ideas, poco el progreso

La preocupación por el desarrollo económico de Puerto Rico ha sido una constante en las pasadas tres décadas y media. El detonante de esta preocupación ha sido el hecho de que en promedio el crecimiento de la economía ha sido poco más del 2.0% anual en términos reales durante todo el período.

A través de ese período se han llevado a cabo innumerables estudios sobre la situación económica, muchos de ellos con propuestas que se repiten en estudios subsiguientes.

Entre estos estudios figuran: Cámara de Comercio/Asociación de Industriales – Hacia la economía posible (2003); Comisión Puerto Rico: 2025 (2004); La Alianza para el Desarrollo de Puerto Rico - Plan de Acción; Una Nueva Visión para Puerto Rico: Diez Prioridades, fue comisionado por MIDA en 2007; Globalización y desarrollo, estudio realizado por la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL), en 2004; y The Economy of Puerto Rico: Restoring Growth, informe preparado por el Brookings Institution con la participación de académicos locales. A ello se suman otros estudios que han atendido distintos componentes del tema del desarrollo económico.

“Puerto Rico es uno de los pocos países del mundo donde se celebran las iniciativas en lugar de los resultados. Comencemos pues con esta acción la cual puede transformar el País”, apuntó Rodríguez.

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