Ventas

Aunque la pandemia de Covid-19 llegó a la Isla en el mes de marzo de este año, ya se había comenzado a sentir sus efectos en la economía local en los primeros meses de 2020, lo que se reflejó en los informes de ventas al detal de los meses de enero y febrero.

Los documentos publicados por la Compañía de Comercio y Exportación sobre las Ventas al Detal en Puerto Rico, reflejaron una disminución en la venta general de enero de 7.2%, para un total de ventas de $2,494,831,368, comparado con $2,687,489,742 en 2019. Mientras, que, en febrero hubo un decrecimiento de 2.7%, con un total de $2,646,333,658, comparado con el total de ventas de $2,719,374,926 del mismo mes de 2019.

“Somos un reflejo de una economía global, del efecto de la pandemia de coronavirus que comenzó en China en enero. La mayoría de los suplidores son de China y de otros lugares de Asia, por lo que se vio el efecto en las tiendas. En los electrodomésticos vimos el cantazo desde enero, porque, aunque no se manufacturan en China, tiene una proporción importante de la materia prima. Este país es la fábrica del mundo. También se afectaron las ventas en general durante los terremotos”, opinó el economista José Alameda.

Datos de enero y febrero

Según el informe de enero, los comercios que experimentaron un alza fueron las farmacias con un aumento de 13.8% y los distribuidores de combustible con un aumento de 27.5%.

Mientras, otros sectores reflejaron una disminución en sus ventas a principios de año, como los materiales del hogar y ferreterías con una baja de 24.7%. Las tiendas de calzado y mobiliario, también reflejaron un decrecimiento en sus ventas de 28.0% y 28.6%, respectivamente, seguido de sectores como la jardinería y joyería con bajas de entre 14% y 16%.

En el mes de febrero, el aumento en las ventas se reflejó en las tiendas por departamento con un alza de 25.2% y los distribuidores de combustible con un aumento de 23.5%. Los sectores que reflejaron merma fueron las tiendas de equipos de patio y jardinería con una disminución de 63.2%, mobiliario con un decrecimiento de 18.9% y artículos electrodomésticos con una baja de 14.8 %. Las tiendas de calzado y mobiliario, también reflejaron un decrecimiento de 10.2% y 18.9%, respectivamente, seguido de sectores como la jardinería y tiendas de deporte, instrumentos musicales y de entretenimiento, entre otros.

El economista Adrián Alós, coincidió con Alameda en su análisis, pero también resaltó la importancia de contar con datos más recientes para que el gobierno pueda tomar decisiones informadas y acertadas.

“La reducción en la manufactura de China y los terremotos influenció en las ventas al detal que en marzo y abril debieron haber colapsado, menos los supermercados y las farmacias. Los últimos datos son de febrero y con tanta tecnología debería haber más inmediatez en la información. Hay que trabajar e invertir en una mejor infraestructura de datos”, reaccionó Alós.

El efecto en los recaudos del gobierno Por su parte, el economista Gustavo Vélez, entiende que el País enfrentará un gran desafío para recuperase luego de que se acaben las ayudas provenientes de fondos federales.

“Dicho por el Departamento de Hacienda, para el cierre del ano fiscal 2020, el gobierno tendrá una merma de $2,000 millones en recaudos. Las ventas al detal se han debilitado desde el huracán María y luego con los sismos y el coronavirus. Aquí se sigue apostando a una recuperación con fondos federales no recurrentes y así no va a ser sostenible”, declaró Vélez no sin antes resaltar que la economía de los EE.UU. -en tasa anualizada- se contrajo 32.9% entre abril y junio, la cifra que representa la mayor caída trimestral desde que el gobierno comenzó a publicar datos, hace 73 años.

El constante decrecimiento en las ventas al detal, redunda en menos recaudos del Impuesto sobre Ventas y Uso (IVU), lo que atenta con el cumplimiento de los términos acordados con la Junta de Control Fiscal para el repago de la deuda de la Corporación del Fondo de Interés Apremiante (Cofina), la única que se ha logrado reestructurar.

 “Habrá que revisarlo todo y los acuerdos de Cofina tendrán que atemperarse a la realidad, porque ha habido un repunte en los casos de Covid-19 y deben tomar en cuenta la inevitabilidad de lo acordado. También está el factor de quiénes serán los nuevos integrantes de la junta y cómo piensen. El reto será recuperar los sectores altamente debilitados como los pequeños negocios. Ahora la ejecución es política, en Puerto Rico y Estados Unidos, porque están en campaña y no se detienen a ver qué vamos a hacer”, declaró Vélez.