On laptop diverse people collage webcam view over woman shoulder

Durante la pandemia todos nos hemos visto forzados a llevar a cabo reuniones virtuales a través de plataformas como Zoom, Teams, Webex y otras. Muchas personas nunca habían participado de reuniones virtuales hasta que comenzó el encierro y surgen muchas dudas sobre la etiqueta a seguir durante estas reuniones. Una de las principales dudas es: ¿Prendo la cámara? Hay distintas razones por las cuales las personas se sienten cohibidos de prender la cámara, pero hay razones válidas por las que debemos hacerlo.

¿Por qué apagar la cámara?

. Puede ayudar al medio ambiente, limitando las emisiones de CO2. Durante una hora de videoconferencia en Zoom con la webcam encendida, se pueden producir hasta 1,000 gramos de CO2, consumiendo de 2 a 12 litros de agua.

. Estar constantemente frente a tu cámara puede producir agotamiento.

. Existen los problemas técnicos que puedan surgir y la incomodidad del asunto; la gente no está acostumbrada a estar frente a la pantalla.

. Las limitaciones tecnológicas son una realidad para muchos. Existen factores externos que nos impiden tener el control para ser más eficientes en los entornos virtuales. Dependiendo del número de usuarios, las redes pueden saturarse, el ancho de banda disminuye y la calidad de la videollamada sufre.

. De manera inevitable, como nuestros hogares y oficinas se convierten en uno solo, las fronteras entre la vida personal y la profesional están comenzando a erosionarse y han surgido situaciones incómodas.

¿Por qué no apagar la cámara?

. No olvide que, a pesar de la virtualidad existente en el trabajo remoto, detrás de las computadoras hay personas, con todo lo que ello implica. Siempre el trabajo fluirá de la mejor manera si se conoce a los compañeros.

. Habrá menos malinterpretaciones y errores, pues al verse las caras y expresiones, se entiende mejor todo lo que se habla.

. Encender la cámara de vídeo le permitirá a su equipo tener una visión más transparente sobre su persona, confiando en usted, lo que se traduce siempre en un mejor trabajo.

. Es verdad que hay situaciones en donde el vídeo no es necesario; seguramente dentro del equipo sabrán discernir cuáles son las situaciones que más lo ameritan.

Sugerencias:

• Limite el número de reuniones por cámara web.

Se debe tratar de respetar el tiempo, el espacio y la atención de las personas, además de darle espacio a la gente. Una buena regla general es agendar reuniones de vídeo de vez en cuando; idealmente, reservarlas para diálogos que requieran materiales visuales, como presentaciones y documentos.

• En casos en los que no se pueda encender la cámara, deje su imagen y su nombre completo para identificación.

• Puede motivar a sus colaboradores y colegas a encender las cámaras al inicio de la reunión como un saludo de bienvenida y activar su cámara cada vez que le toque intervenir en alguna presentación.

• Cuando no funcione el vídeo, siga adelante. No hay una regla universal que exija el uso de vídeo para trabajar desde casa. El teléfono tradicional puede ser igual de bueno.