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Ante las complicaciones financieras que enfrenta el sector comercial a raíz de la crisis generada por el Covid-19, la vicepresidenta ejecutiva de la Asociación de Bancos de Puerto Rico (ABPR), Zoimé Álvarez, aseguró que es vital que las empresas analicen su situación y se adapten a las nuevas tendencias para subsistir a los retos que permanecerán durante 2021.

Con el propósito de ayudar a los pequeños y medianos comerciantes a continuar operando con las herramientas adecuadas y adaptadas a la nueva realidad, Álvarez Rubio decidió orientar a los dueños de negocios que experimentaron cambios significativos en su operación para que le saquen provecho a lo aprendido durante 2020 y puedan fortalecerse ante la posibilidad de futuros retos.

“Una de las lecciones a destacar durante este año es la importancia de contar con planes de contingencia para atender situaciones emergentes. Ha quedado demostrado que toda empresa debe estar preparada para los cambios que puede causar una fuerza externa. Es crucial desarrollar un plan de acción para atender aquellos eventos que puedan impactar directa o indirectamente el negocio”, explicó.

Para lograr esta meta es necesario, según su punto de vista, identificar, incluso, situaciones no relacionadas al negocio, que podrían convertirse en una preocupación o amenaza en el futuro, además de contar con un plan de contingencia que ayude a que la empresa pueda tener un mejor entendimiento de cómo cambiar de estrategia cuando la situación lo amerite.

“También es recomendable promover una cultura organizacional que impulse la adaptación a los cambios. Por ejemplo, antes de la pandemia muchas empresas mostraban cierto recelo a la tendencia del trabajo remoto, pero al enfrentarse al Covid-19, pudieron darse cuenta de que algunas cosas pueden ser igual o más efectivas de lo que pensaban bajo este modelo de trabajo remoto”, comentó.

Cambios en el presupuesto

Según Álvarez, otra práctica que las empresas deben llevar a cabo para comenzar 2021, es analizar los cambios presupuestarios que dejó 2020 y trabajar sus proyecciones para el nuevo año, así como adaptar el presupuesto de la empresa, que no solo ayudará a recuperarse del impacto del Covid-19, también servirá para visualizar qué vendrá y cómo hacer ajustes para una mayor claridad financiera.

“Para hacer un ejercicio presupuestario efectivo se le debe prestar atención a los cambios en el ingreso y flujo de efectivo para hacer un pronóstico financiero que permita estimar la salud económica futura de la empresa, mediante el análisis de datos e informes pasados; y revaluar o establecer el fondo de emergencias”, destacó la ejecutiva.

La vicepresidenta de la ABPR enfatizó, además, que se le debe dar prioridad a la actividad de saldar las deudas de la empresa y evaluar las metas financieras para asegurar que estén alineadas con el presupuesto.

Inversión en tecnología

Por otro lado, Álvarez aseguró que algunos factores dentro de la operación de una empresa cobraron más importancia durante 2020, los que se deben considerar al delinear el presupuesto para 2021, como el fortalecimiento de importantes renglones como la tecnología, el mercadeo y los recursos humanos.

“En el caso de la tecnología, si la empresa planifica mantener a sus empleados trabajando de forma remota, será necesario invertir en servicios y sistemas de alta calidad que garanticen, entre otras cosas, seguridad cibernética, almacenaje de documentos y una conexión rápida. Respecto a las estrategias de mercadeo, muchas empresas pausaron sus esfuerzos en este renglón, pero ahora es un buen momento para retomarlos y adaptarlos a las nuevas tendencias del mercado”, aseguró.

Sobre los recursos humanos, comentó que hay nuevas alternativas relacionadas al reclutamiento de personal y equipos de trabajo que requerirán que la empresa haga un análisis exhaustivo y ajuste los requisitos de nómina, beneficios y los planes de salud.

“En ese sentido, deben revaluarse las prácticas de recursos humanos, así como aquellas opciones adicionales que puedan resultar en el beneficio de los empleados, como por ejemplo servicios de salud mental, que cada vez son más importantes y necesarios”, dijo.

Necesario un consultor externo

Finalmente, la licenciada recomendó que para fortalecer y mejorar algunas de las áreas laborales mencionadas, se debe invertir en un consultor externo que cuente con el peritaje necesario para proveerles estrategias a las empresas para que obtengan resultados favorables y puedan cumplir sus metas.

“Llevar a cabo un análisis enfocado en el aprendizaje del 2020, en el estado actual de la empresa, planes y proyecciones para el 2021, sin duda ayudará en gran medida a comenzar el año con un panorama más claro y una mejor preparación para hacerle frente, no solo al Covid-19, sino a cualquier otra situación que se presente”, concluyó.