José carrión

José Carrión, presidente de la Junta Federal de Control Fiscal, destacó las gestiones de la entidad. > Carlos Rivera Giusti / EL VOCERO

La necesidad de políticas eficientes de responsabilidad pública y el desarrollo de un sector privado resiliente que contribuya al crecimiento económico y la recuperación total de la Isla fueron los principales temas discutidos entre representantes de la prestigiosa Wharton Business School de la Universidad de Pennsylvania, funcionarios puertorriqueños y ejecutivos del sector privado en el primero de dos foros económicos que la institución académica realizará en la Isla.

El panel inicial, “Puerto Rico at a Crossroads: Investing in the Future”, fue realizado en el Museo de Arte de Puerto Rico y moderado por Enrique “Kike” Cruz, en una transmisión de su programa radial Análisis 630 por NotiUno. El mismo contó con la participación Yennifer Álvarez Jaimes, editora de The Weekly Journal, la nueva publicación en inglés de Publi-Inversiones, que se editará a partir de mayo.

Como parte de la discusión, el académico estadounidense Michael Useem dramatizó parte de la situación económica de la Isla, al plantear que el costo total de la recuperación tras el embate del huracán María equivale al 100% del Producto Interno Bruto (PIB) de Puerto Rico, y realizó una comparación con otros eventos catastróficos en el mundo.

“Para poner en perspectiva la situación y el impacto de lo ocurrido en Puerto Rico, es necesario comparar con otros desastres. El costo de la recuperación tras el paso del huracán Katrina por Estados Unidos representó 1% de su PIB. El tsunami de Japón representó un 4% de su PIB. El último terremoto de Chile un 10%. Mientras María en Puerto Rico equivale al 100% del PIB del país”, señaló Useem.

Ante esto y tomando en cuenta que Puerto Rico está localizado en una región propensa al paso de huracanes, el académico de Wharton instó al gobierno a aplicar lo aprendido con María para evitar que se repita la misma situación en futuras emergencias. “Chile aprendió de su primer terremoto. Hizo los cambios necesarios y cuando ocurre el segundo terremoto, la cantidad de muertos fue 1% de lo registrado anteriormente”, indicó.

No obstante, Geoffrey Garret, decano de Wharton Business School, considera que una verdadera recuperación económica no se puede lograr sin el desarrollo de un sistema eléctrico más resiliente. Indicó que la única manera en que se puede lograr es privatizando la Autoridad de Energía Eléctrica (AEE).

“El gobierno no puede hacerlo solo. Las alianzas público privadas (APP) juegan un rol importante en la reconstrucción de infraestructura. El sistema eléctrico se puede privatizar para reconstruir la red en su totalidad. Es algo que no se puede hacer totalmente con fondos del gobierno, ni desarrollarlo del todo con capital privado”, mencionó Garret.

Por su parte, la comisionada residente Jenniffer González coincidió al señalar que un sistema eléctrico estable y confiable es vital para el levantamiento económico de la Isla. “Tenemos una oportunidad de construir un Puerto Rico más fuerte. Hay que repensar nuestro sistema energético, que es la fuerza que mantiene nuestra infraestructura económica y nuestros negocios operando”, dijo González.

Asimismo, la comisionada enfatizó que una red eficiente puede otorgarle seguridad a las empresas que operan en la Isla y atraer mayor inversión extranjera. De acuerdo con datos del gobierno —que ha sido enfático en atraer a inversionistas extranjeros a la Isla— los recaudos principales provienen en su gran mayoría del 4% del impuesto a las empresas foráneas, que constituye el 60% de los recaudos totales.

La importancia de las empresas foráneas y la inversión extranjera también fue discutida por Useem y Garret, quienes señalaron que atraerlas a la Isla es vital para su recuperación y que el otorgamiento de incentivos contributivos —que ha sido criticado en diversas ocasiones por la falta de transparencia— es la clave para hacer al País aún más atractivo.

“Los incentivos son importantes… Los costos operacionales suelen ser más altos aquí que en otras islas del Caribe, pero Puerto Rico es parte de Estados Unidos y se rige por su riguroso sistema financiero. Esto, junto con los incentivos, lo hace atractivo para invertir. Usar esta crisis como una oportunidad para reestructurar la economía es lo más apropiado”, detalló Garret.

Junta exige transparencia

Mientras, el presidente de la Junta Federal de Control Fiscal, José Carrión, explicó que el ente no se opone al otorgamiento de incentivos contributivos, pero que es necesario que el gobierno sea transparente en los procesos. “Los incentivos económicos son completamente válidos y respaldamos al gobierno en eso. Pero, lo que pedimos es transparencia para saber cuánto dinero se otorga y tener constancia de que verdaderamente va destinado a fortalecer la economía”, acotó.

“No queremos que Puerto Rico sea un paraíso fiscal, sino un lugar propicio para hacer negocios. El gobierno tiene que crear las condiciones indicadas para atraer el capital a establecerse en la Isla para que tribute, emplee y ayude a crecer la economía”, agregó Carrión, quien también señaló que estas iniciativas deben estar acompañadas de una reforma contributiva que incentive la inversión de capital y una reforma laboral.

Por otro lado, Richard Carrión, presidente ejecutivo de la Junta de Directores de Popular, Inc., mencionó que la banca juega un rol importante en todos los procesos y que un sistema contributivo estable podría ayudar a que la industria bancaria pueda continuar reportando crecimiento y solidez en sus operaciones locales. “Al capital le gusta la estabilidad y no los cambios bruscos que hay en el gobierno de Puerto Rico”, puntualizó.