Congreso

El Congreso de los Estados Unidos. >Susan Walsh/AP

Tomar acción para atender los problemas que han sumido a Puerto Rico en una profunda crisis económica fue el foco de la discusión de congresistas y de líderes de otros sectores durante el Opening the Door to a Brighter Economic Future del Congressional Hispanic Caucus Institute (CHCI), encuentro en el cual se abordó la necesidad de revitalización en la economía de la Isla.

“Tenemos retos muy importantes como una bancarrota, incapacidad en el gobierno, uno de los costos más altos en energía eléctrica, migración, etc. A lo que les llamo las comorbilidades de Puerto Rico, las condiciones preexistentes. Me preocupan a largo plazo las consecuencias de la salud mental del puertorriqueño por el efecto del desempleo, la pobreza y el colapso de la salud. Estamos es un hueco muy profundo y es importante reconstruir a Puerto Rico y para eso necesitamos la ayuda del gobierno y del Congreso”, opinó Miguel A. Soto-Class, presidente del Centro para una Nueva Economía (CNE).

Sobre la obligación de Estados Unidos con los puertorriqueños —quienes también son ciudadanos americanos— la congresista puertorriqueña Nydia Velázquez —quien apoya una Asamblea Constitucional de Estatus en la Isla— estuvo de acuerdo con Soto sobre la ayuda que se le debe brindar a Puerto Rico en estos momentos de necesidad económica.

“Hay que trabajar en un nuevo modelo económico que presente la realidad de Puerto Rico, balancear el presupuesto y asegurarnos de que el dinero de las ayudas federales llegue a la Isla. Se necesita fortalecer el acceso al capital y usar el dinero para reconstruir el País y arreglar las sobre 3,000 viviendas que se han afectado con el huracán María y los sismos. Es responsabilidad del Congreso ayudar. Puerto Rico ha pasado por mucho, múltiples desastres y necesita la ayuda que su gente merece”, declaró Velázquez.

Durante el evento —que se realizó ‘online’— Jorge E. Martel, vicepresidente y gerente general de T-Mobile, habló sobre la importancia de construir y mantener una infraestructura de telecomunicaciones que ayude a que los negocios se conecten y puedan brindar sus servicios de manera rápida, mientras que Luis V. Gutiérrez, excongresista demócrata, criticó fuertemente los patrones de corrupción que afectan directamente el desarrollo económico del País y la calidad de vida de la población.

“En Puerto Rico hay una gran corrupción a todo nivel y un monopolio en la Autoridad de Energía Eléctrica (AEE). El exgobernador Luis Fortuño le vendió el aeropuerto a los mexicanos y las grandes cadenas de tiendas y farmacias le pagan al empleado puertorriqueño $7.25, mientras en otros estados le pagan $15.00. Vivimos en una maravillosa Isla y no utilizan la energía solar ni la del viento. Lo pueden hacer mejor”, reclamó Gutiérrez, quien vive en la Isla hace más de un año.