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Las criptomonedas adquieren valor por el principio de oferta y demanda, y con la emisión limitada de ‘tokens’ disponibles para comprar. (Archivo)

A pesar de la altísima volatilidad en sus valores de mercado, poco a poco las criptomonedas -monedas digitales que funcionan como medio de intercambio y del cual el bitcoin es su ejemplo más popular- siguen ganando terreno como una inversión de capital viable, aunque para inversionistas principiantes no es recomendable que se concentren exclusivamente en este novel mercado.

EL VOCERO conversó con Orlando Sotomayor, un ávido inversionista del mercado de criptomonedas, quién advirtió que la inversión de estos ‘tokens’ requiere primero un conocimiento sobre cómo estas inversiones funcionan.

“Las criptomonedas actualmente son arriesgadas, pero yo personalmente las considero bastante segura, pero por mi información, la que he buscado y la que he aprendido a lo largo del tiempo. No lo compararía con la bolsa de valores. Diría que la bolsa de valores definitivamente es una inversión más segura que en criptomonedas”, sostuvo Sotomayor.

Las criptomonedas adquieren valor por el principio de oferta y demanda, y con la emisión limitada de ‘tokens’ disponibles para comprar – ‘tokens’ siendo el término para referirse a una unidad de una criptomoneda. En la medida que aumenta la demanda por el token, aumenta su precio según el costo que el comprador esté dispuesto a pagar al tenedor del mismo.

Actualmente existen miles de criptomonedas distintas, con objetivos y funciones variados que no se limitan a una inversión monetaria, pues también pueden funcionar como contratos inteligentes que liberan pagos de forma automática y si se cumplen las condiciones establecidas para hacerlo. Pero por lo general, su uso como vehículo de inversión ha tomado auge en los últimos años con la aceptación de ciertas criptomonedas, particularmente Bitcoin, por personas como el principal ejecutivo de Tesla, Elon Musk, quién se ha convertido en la cara de este mundo.

Según Sotomayor, existen dos tipos de inversionistas de criptomonedas, los que compran y venden ligeramente y los que compran y mantienen su inversión a largo plazo.

“Hay diferentes formas de inversión, está el ‘scalping’, -que es comprar y vender en cortos plazos-, o también conocido como ‘trading’. Hay personas que invierten a largo plazo, ven el proyecto y si están interesados invierten y lo dejan a largo plazo. Pero hay muchas personas que se han inclinado por comprar y vender a corto plazo y es porque así conocieron este mundo”, acotó.

No obstante, el inversionista advirtió que en Puerto Rico han surgido espacios como academias o talleres con visos de esquemas piramidales que cobran membresías solo para enseñar cómo realizar estas inversiones, lo que ha llevado a muchos a alejarse de este mundo.

Lo más importante a la hora de comenzar, insistió Sotomayor, es asignar una cuantía de dinero que el inversionista esté dispuesto a perder, pues la volatilidad de estos ‘tokens’ puede dispararse y caerse con facilidad y en un corto tiempo.

“Más de un dólar, definitivamente, pero puede ser desde $10 hasta $100. Cada persona lo que esté dispuesto a perder o la mitad de lo que esté dispuesto a perder. Diría que empezaras con algo bien mínimo para que te acostumbres a la volatilidad”, señaló el cripto inversor.

Actualmente, una de las criptomonedas más exitosas es el Bitcoin, cuyo valor ronda los $65,000 por unidad. Sin embargo, para invertir en este ‘token’ no es necesario tener esa cuantía, pues la inversión en criptomonedas se puede realizar por fracciones decimales de una unidad entera. A modo de ejemplo, bajo el valor actual del Bitcoin, una inversión de $20 te daría aproximadamente 0.000313 en Bitcoin.

Determinada la cuantía que se desea realizar, el inversor puede acudir a los servicios de intercambio digital disponibles, los más reconocidos siendo Coinbase y Binance. En estos intercambios, el usuario se registra – lo que incluye su cuenta de banco – y puede proceder a comprar las criptomonedas que le interesen.

Para guardar y usar tokens para pagar por productos, el usuario necesita una cartera de criptomonedas, lo que es un servicio aparte al del intercambio. El usuario puede transferir sus inversiones a su cartera para después utilizar esos tokens para pagar por productos en establecimientos que acepten el token (Bitcoin siendo el de mayor prevalencia) o transferirlo a otro usuario, sujeto al pago de un cargo por servicio.

“Si fuera un establecimiento de gasolina que usan Bitcoin, ellos tienen su dirección de cartera, normalmente mediante un código QR”, explicó Sotomayor. “Esa red me cobra un cargo por transacción que regularmente es poco, depende de la red que estés utilizando”, agregó.

Ahora bien, las inversiones en criptomonedas también pueden volver a convertir la inversión en dinero tradicional (dinero fíat). Esto se logra mediante el servicio de intercambio utilizado, que permite convertirlo y transferirlo de vuelta a la cuenta de banco del usuario.

“En este caso, si tengo una unidad de Bitcoin en mi cartera y quiero parte de ese dinero o todo, yo envío de mi cartera a una casa de intercambio, como Coinbase, y como en Coinbase tienes que registrar tu cuenta de banco, la casa me da la opción de pasarlo a dólares o si estuviésemos en otra parte del mundo cualquier moneda local. Lo pasas y haces una transferencia de la aplicación, en este caso Coinbase, a una cuenta regular”, explicó el inversionista, añadiendo que esa transferencia puede tardar entre dos a cuatro días.

Para Sotomayor, las inversiones de criptomonedas seguirán expuestas a la volatilidad de ese mercado, pero en la medida que más personas lo acepten como una inversión válida, menos propensa será a fluctuaciones dramáticas. “A medida que lo sigan adoptando personas, pues ese valor se volverá más estable y no será tan volátil como hoy”, sentenció.

Realidad del mercado en la Isla

Contrario a lo que muchos imaginan, Puerto Rico tiene la cantidad más grande de criptomonedas y cripto inversores en comparación con cualquier otra jurisdicción estadounidense, según lo aseguraron a EL VOCERO el actor Brock Pierce, -que cuenta con un patrimonio neto estimado en $1,000 millones en criptomonedas y reside en la Isla- y Michael Terpin, fundador y principal ejecutivo de la firma Transform Group International, -firma de consultoría en blockchain-.

Acorde con ambos ejecutivos, Puerto Rico resulta atractivo para los cripto inversores desde el 2019 cuando el exgobernador Ricardo Rosselló incluyó en el Código de Incentivos a la criptomoneda y el blockchain como elegibles para el incentivo a ganancias de capital de individuos residentes inversionistas.

 Pese a no existir regulación en la Isla, la Oficina del Comisionado de Instituciones Financieras (OCIF) ya ha autorizado la operación en la Isla del San Juan Mercantile Bank & Trust International (Sjmbt) -para comprar, vender y manejar tanto la moneda fiduciaria como los activos digitales-, y del FV Bank -para brindar servicios de custodia para las criptomonedas y realizar intercambios por dólares-.