Economic growth in Puerto Rico concept, 3D rendering isolated on white background

Puerto Rico ha carecido de lo que se denomina como un “plan de país” desde hace décadas, y no es una coincidencia que hayamos caído en la mayor bancarrota de la nación americana. Si usted le pregunta a cualquier persona —desde líderes políticos hasta periodistas o empresarios— nadie le podrá indicar cuáles son los planes, metas y aspiraciones de Puerto Rico.

La necesidad de tener una visión clara del futuro económico de Puerto Rico y de su sostenibilidad es apremiante. Como puertorriqueños, no podemos aceptar que el destino de nuestro bienestar financiero dependa únicamente de la cantidad de fondos federales que lleguen a nuestras costas; lo que verdaderamente necesitamos es una transformación esencial de nuestro motor económico. Esta nueva visión transformadora debe implementarse y seguirse sin importar qué partido o ideología esté en control de la Isla.

En Puerto Rico hemos estudiado todo y hemos implementado casi nada concreto que no sea la implementación de más impuestos para alimentar las necesidades de fondos del gobierno. Sin embargo, hemos visto que durante los últimos veinte años nuestra economía ha estado en un espiral descendente.

 Nuestras peores métricas:

• Iniciar un negocio, nuestro puesto es el número 59.

• En cuanto a los permisos de construcción, ocupamos el puesto 143.

• Comercio transfronterizo, nuestro puesto es el 70.

• Conseguir electricidad, nuestro puesto es el 92.

• Registrar la propiedad, nuestro puesto es el 161.

• Pagar impuestos, nuestro puesto es el 163.

Metas Puerto Rico Primero:

• Meta 1 — Regresar a un ritmo sostenido de crecimiento anual real de no menos del 4.0% en un plazo no mayor de diez años: El hecho de que es una tasa de crecimiento que nuestros pares y competidores han sobrepasado en años recientes sugiere que es un objetivo alcanzable.

La tasa de crecimiento real del 1.7% significa que, en términos reales, la economía creció aproximadamente $1,000 millones. Si Puerto Rico hubiera crecido al 4% ajustado por la inflación, en términos prácticos, la economía habría crecido en $2.8 mil millones. Supongamos por un momento que hicimos crecer nuestra economía a esa tasa durante cinco años, Puerto Rico crearía cerca de $15 mil millones en ingresos adicionales durante ese período. Es cierto que estos son números aproximados, pero proporcionan órdenes de magnitud que son razonables.

• Meta 2 — Contar con una estructura industrial en que el empleo en actividades relacionadas a la producción de conocimientos sea no menor del 25% en un plazo de diez años: En Puerto Rico, el empleo directo en la manufactura de alta tecnología (aproximadamente el 5.0% del empleo total) y el empleo en los servicios avanzados directamente relacionados a la producción de conocimientos (cerca del 10%) se acercan al 15% del total de las personas empleadas. La meta de alcanzar un 25% en un plazo de diez años no es una meta irreal, particularmente si se toma en cuenta la base existente de servicios avanzados. Un objetivo razonable y alcanzable es que dentro de diez años estas actividades deberían generar no menos del 25% del Producto Nacional Bruto (PNB). Lograr esta métrica es esencial para que Puerto Rico asuma su papel de economía competitiva en el contexto global. Una economía del conocimiento que crece al menos a la tasa de la economía general asumida como meta, 4.0%, generaría ingresos adicionales de $ 3.5 mil millones al año.

• Meta 3, 4 y 5 — Crear 300,000 nuevos empleos en el sector privado en los próximos seis años. Reducir la tasa de desempleo y aumentar la tasa de participación laboral a un nivel que permita que la tasa de dependencia sea similar a la de Estados Unidos en un plazo de seis años: Se presentó el estimado del número de nuevos empleos que habría que crear para lograr aumentos en la tasa de participación a 50% y a 55%, unos 15,000. Aunque, ante una realidad económica en que se han perdido empleos en los pasados cuatro años y seguramente se pierdan empleos adicionales este y el próximo año, parecería un objetivo imposible. No lo es hoy, de hecho, la economía de Puerto Rico ha sido capaz de generar ese número de empleos en varios años. Actualmente, la fuerza laboral empleada es de 852,292 si creamos 300,000 nuevos empleos, esto significaría que nuestra fuerza laboral de trabajo sería de 1,152,292, que es más alta que nuestra cantidad registrada más significativa de 1,032,000 en 2007.

• Meta 6 — Aumentar el ingreso familiar promedio en un 30%, desde los $20,874 actuales: Aumentando el ingreso familiar promedio a $27,136 se traduce en $7.2 mil millones de ingresos adicionales. Esto es posible con políticas dirigidas a mejorar la calidad de la fuerza laboral y que faciliten la entrada al mercado laboral formal.

• Meta 7 — Cerrar lo que se ha llamado la “brecha del desarrollo”: Eso es aquella entre el por ciento del PNB que representa el consumo y el porcentaje que representa la inversión que en Puerto Rico supera por mucho la de nuestros pares. Obviamente, la estructura del ingreso en Puerto Rico (65% del ingreso de las personas surge de tres fuentes: empleo público, transferencias federales y la economía informal), y la manera como se ha estructurado el sistema contributivo, ha estimulado el consumo y no el ahorro y la inversión.

Situarnos a los mismos niveles de nuestros competidores en este aspecto requerirá cambios profundos en el sistema contributivo y un esfuerzo educativo que transforme la cultura del consumo a una de inversión.

Meta 8 — Movernos a una estructura de gobierno que emplee no más del 15% de la fuerza laboral y un presupuesto consolidado que no supere el 25% del PNB: En la actualidad estas dos cifras se sitúan en alrededor del 28% y el 50%, tomando en consideración que el presupuesto consolidado incluye a las corporaciones públicas. Aunque este objetivo podría interpretarse como uno dirigido a achicar el gobierno, que debe ser un objetivo social, el mero hecho de crecer a un ritmo del 4.0% sin aumentar la participación gubernamental en el empleo y en la actividad económica facilitaría su logro.

• Meta 9 — Transformar el sistema educativo desde el nivel primario hasta el universitario en uno centrado en el espíritu empresarial, los oficios y la transformación: Esto es crítico para lograr un sistema educativo más enfocado centrado en el emprendimiento y la creación de riqueza en lugar de educar a los estudiantes para buscar trabajo.

• Meta 10 — Medirnos con métricas globales de competitividad: Se muestra que la mayoría de las economías en desarrollo han estado avanzando para ascender en las clasificaciones y reducir la brecha entre las economías desarrolladas en el área de la facilidad para hacer negocios.

El Ease of Doing Business del Banco Mundial clasificó #18 a Puerto Rico en 2006. En 15 años habíamos bajado 47 puestos, a #65, un deterioro de más de un 261%.

Al tomar en conjunto las Metas Puerto Rico Primero, se crearían más de $15.50 billones en actividad económica creciente y orgánica, creación de riqueza, crecimiento del empleo y educación, lo cual se logra aun antes de analizar los beneficios de extraer al gobierno de actividades de negocio y corporaciones públicas en las que el sector privado pudiera hacer un mejor trabajo.