GASOLINERAS 4

Las gasolineras del país enfrentan un duro golpe tras la marcada reducción en sus ventas diarias de combustible, por lo que piden ayuda urgente para poder sostener las operaciones de sus negocios que mantienen abiertos para no dejar al País sin este servicio que es vital para la población.

“La gobernadora Wanda Vázquez acaba de anunciar moratorias a los préstamos personales y las hipotecas. Esa misma ayuda necesitamos las gasolineras en el pago de renta de nuestras instalaciones. Queremos que también nos den tres meses de moratoria. No estamos cubriendo nuestros gastos. El domingo vendí 200 galones de gasolina y el sábado 300. Necesito vender diario entre 1,500 y 2,500 galones para operar”, declaró Carlos Crespo, vicepresidente del Centro Unidos de Detallistas (CUD) y quien preside el Comité de Gasolina y Centros de Inspección.

En momentos en que el precio del crudo cayó en los bajos $20 —precio más bajo en el mercado estadounidense desde 2002— y que la gasolina en la Isla ronda en los bajos 50 centavos, las gasolineras experimentan una caída de sobre 60 % en ventas.

El toque de queda decretado por el gobierno hace una semana exige que los conductores salgan a la calle solo para obtener alimentos y artículos de primera necesidad, por lo que el consumo de gasolina es mínimo.

“Yo estoy abriendo por brindar el servicio, pero sé de otros compañeros que tampoco cubren sus gastos y ya dicen que mejor pagan la renta y cierran el negocio. Normalmente tengo 12 empleados, pero ahora tengo seis con menos horas de trabajo. Todo el mundo está igual”, dijo refiriéndose a la mayoría de los detallistas con los que se ha comunicado.

Otro factor que ha estado afectando a este sector es que muchos complementan sus ventas con otros tipos de servicios que busca el conductor, los cuales no están permitidos durante el toque de queda por no considerarse como esenciales.

 “No podemos abrir los centros de inspección, ni la gomera, ni el área de lavado y con eso emparejábamos los ingresos. Solo podemos vender gasolina y los artículos del ‘convenience store’, pero la gente en este momento a donde va es a los supermercados. Aquí solo vienen a comprar un litro de leche”, indicó con tono de incertidumbre, preocupación y frustración.