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Los condominios tendrán un nuevo reglamento del Departamento de Asuntos del Consumidor (DACO) que regulará a sus administradores y a sus asistentes, y que estipula la adquisición de pólizas de seguros y licencias que elevan el costo de ocupar estas posiciones en sobre los $1,500.

Entre los requerimientos del reglamento, cuya aprobación ya estaba contenida en la Ley de Condominios —Ley 29 del 2020—, figura que el agente administrador debe tener una licencia cuyo costo es de $250 con una vigencia de dos años, la que deberá renovar 60 días antes de su vencimiento.

En cuanto al permiso para el asistente del agente administrador del condominio —que lo autoriza a ocupar dicha posición y le prohíbe realizar las funciones del agente administrador—, tiene un costo de $150.

Asimismo, el documento estipula que a partir del 20 de marzo el agente administrador debe tener una póliza de responsabilidad pública con cubierta mínima de $500,000, otra de riesgo por deshonestidad o riesgo constitutivo de delito o fraude, una tercera póliza de responsabilidad profesional con cubierta mínima de $500,000 y la cuarta es la cubierta obrero-patronal, expedida por la Corporación del Fondo del Seguro del Estado (CFSE), todas ellas con vigencia de un año.

Cubierta costosa

Según la indagación que realizó EL VOCERO, el costo de la póliza de responsabilidad pública con cubierta mínima de $500,000 ronda entre $400 y $450; la de delito o fraude cuesta entre $500 y $600, mientras que la de responsabilidad profesional con cubierta mínima de $500,000 tiene un costo entre $1,400 y $1,500.

En cuanto a la póliza obrero-patronal de la CFSE, el costo anual es de $240 y debe cumplir con varios requisitos. Para obtenerla se debe entregar un registro de comerciante vigente, copia de la última planilla de contribución sobre ingresos o declaración jurada sobre ingreso y procedencia, además de la identificación y la factura de agua o electricidad para corroborar la dirección del asegurado.

“Para esta póliza el administrador debe tener un contrato, trabajar de manera independiente, no como empleado del condominio. El costo es de $20 mensuales. Si comienza en marzo, entonces se cobra mensual hasta julio, cuando la póliza debe pagarse completa o en dos plazos. El segundo pago sería en enero”, explicó Ernesto Soto, director de Asesoría en Seguros de la CFSE.

Un agente administrador de un condominio en el Municipio de San Juan —quien pidió que no se revelara su identidad— explicó a EL VOCERO que la cantidad de seguros va a causar controversia porque el costo es elevado.

“Son muchos seguros que ahora hay que pagar y son bien onerosos. Preveo problemas con eso porque muchos administradores reciben un sueldo muy bajo para el valor de todas estas pólizas, que entiendo hay que renovar anualmente”, expresó el administrador.

Vital la licencia

Por su parte, Mary Ortega, directora ejecutiva de la Asociación de Condominios y Controles de Acceso de Puerto Rico, aseguró que ninguna persona podrá operar como agente administrador en Puerto Rico sin haber obtenido la licencia expedida por el DACO.

“El agente administrador deberá demostrarle al consejo de titulares que está debidamente licenciado y registrado conforme al reglamento. La certificación no podrá tener más de 30 días de expedida al momento de su presentación. La emisión del certificado de acreditación tiene un costo de $5. Toda persona que al momento de la aprobación del reglamento esté ejerciendo como agente administrador sin licencia, tendrá un término de 120 días, a partir de entrar en vigor el mismo, para presentar su solicitud de licencia e inscripción en el DACO”, explicó.

“El agente administrador deberá brindar una declaración jurada que asegure que conoce las responsabilidades y deberes de esta posición especializada que se encarga de las operaciones del condominio. Las responsabilidades se dividen en las áreas de planta física, administración, finanzas y conocimiento legal sobre las leyes y ordenanzas”, agregó Ortega.

Acorde con la ejecutiva, el reglamento persigue brindar mayor protección a los condóminos y evitar prácticas incorrectas en la administración de los condominios, crear un balance de intereses entre el agente administrador y el consejo de titulares, y establecer los procedimientos y las sanciones aplicables a la persona que incumpla con las disposiciones del reglamento.

“Se busca no solo regular la profesión, también levantar un registro de quiénes son las personas que administran, lo que me parece muy acertado. Finalmente un secretario de DACO trabaja el reglamento, porque lo pedimos desde el 2003”, manifestó Ortega.

Agregó que se debe ofrecer educación sobre los cambios a las leyes y la industria en general, pero “no se está exigiendo educación continua ni el curso que brindan las escuelas de bienes raíces, ya que la evaluación especializada del administrador se deja en las manos a la junta del condominio”.

El nuevo reglamento solo aplica a los condominios y edificios comerciales que están bajo la Ley de Condominios, y no incluye las urbanizaciones con control de acceso.