Seguro

Aún se desconoce el saldo final de propiedades con significativos daños estructurales.

Pese a que la fuerte actividad sísmica registrada en Puerto Rico ha dejado el saldo de más de $100 millones en pérdidas económicas, la industria de seguros —que enfrentó escollos tras el embate del huracán María en 2017— asegura mantener la liquidez suficiente para poder responder a la racha de reclamaciones que se avecinan. Sin embargo, se estima que un escaso 15% a 25% de los hogares afectados podrá cobrar algún dinero por concepto de seguro.

La Oficina del Comisionado de Seguros (OCS) aseguró a EL VOCERO que aún desconocen el impacto que podrán tener los terremotos registrados en la región suroeste para la industria en términos de reclamaciones. No obstante, este rotativo confirmó que son pocos los asegurados con pólizas contra terremotos en la Isla.

De acuerdo con los últimos datos de la Oficina de Instituciones Financieras (OCIF), unas 372 mil propiedades se mantienen bajo hipoteca. Esto significa que solamente el 37% de un millón aproximado de propiedades residenciales en la Isla está protegido contra terremotos. El impacto a la industria es aún menor cuando se toma en consideración que los daños se han concentrado mayormente en una sola región, justamente donde menos construcciones nuevas se han generado, por lo que existe un alto porcentaje de propiedades afectadas saldas que no han sido reaseguradas y otro porcentaje que fueron construidas de manera informal.

Esto se debe a que en Puerto Rico solamente se exigen pólizas de seguro contra huracanes, incendios y terremotos para las propiedades que están hipotecadas. No obstante, en el caso en que la vivienda ya esté salda, el dueño tiene la potestad de decidir si desea adquirir o no un seguro de propiedad contra desastres.

“Las aseguradoras incluyen el manejo de riesgo para estos eventos catastróficos. La industria de seguros está preparada para responder en un terremoto. Hay la liquidez suficiente para responder porque hemos hecho los ajustes para recuperarnos de las pérdidas ocasionadas tras el huracán María”, aseguró el comisionado de Seguros, Javier Rivera Ríos, en entrevista previa con EL VOCERO.

Aseguran está mejor posicionada

Rivera Ríos ha defendido en varias ocasiones que la industria está mejor posicionada que lo que estaba cuando hicieron frente al huracán María. En ese momento, debido a los años sin experimentar un fenómeno atmosférico, el costo de las primas llegó a posicionarse por debajo del costo del reaseguro. Esto ocasionó que algunas aseguradoras —por no cobrar lo adecuado— enfrentaran complicaciones al momento de responder a las reclamaciones y tuvieran que salir del mercado.

Por su parte, Iraelia Pernas, directora ejecutiva de la Asociación de Compañías de Seguros de Puerto Rico (Acodese), mencionó a este rotativo que hasta el momento las reclamaciones han sido mínimas, pero que cuentan con las reservas de dinero necesarias para responder a las reclamaciones por los terremotos, cuyo costo de daños es más cuantioso.

“Si bien es cierto que la cifra de pérdidas es cuantiosa, los daños están delimitados a un sector. Esto atenúa, de alguna manera, cualquier riesgo que pueda tener la industria. Las reservas que se tienen que mantener es algo regulado por ley y bien vigilado por la Oficina del Comisionado de Seguros. Toda compañía que está suscribiendo ese riesgo de terremoto tiene sus reservas para poder responder”, indicó la ejecutiva.

Pernas enfatizó que en Puerto Rico existe la costumbre de mantener una póliza contra terremotos mientras la propiedad —ya sea residencial o comercial— está hipotecada, porque la institución hipotecaria así lo requiere, pero que una vez saldan la deuda no vuelven a suscribirse al seguro.

“Hay muchas residencias que son construcciones informales y no tienen deuda, y otras que simplemente se pagaron al banco por 30 años y al saldarse no volvieron a obtener una póliza de terremotos porque no tienen una obligación. Del total de propiedades afectadas puede haber muchas que quedaron destruidas parcial o totalmente y que no están aseguradas”, comentó la ejecutiva.

Por su parte, Roberto López, primer vicepresidente de Antilles Insurance, coincidió en el estimado de que —al tratarse de la región suroeste donde no existen muchos proyectos residenciales nuevos— entre un 15% a un 25% del total de las residencias afectadas podrían contar con algún seguro contra terremoto. Al momento, ellos han recibido 70 reclamaciones, de las cuales el 80% son residenciales.

Enfatizó que, tras el paso de María, se han disparado las originaciones de seguros por concepto de daños mayores, aunque reconoce faltar mucho terreno por recorrer.