ASORE,

La industria de restaurantes figura entre los sectores más afectados durante la crisis económica causada por la pandemia de covid-19, por lo que el presidente de Estados Unidos, Joe Biden, estableció el Fondo de Revitalización de Restaurantes (RRF) —de $28,600 millones— en la Administración de Pequeñas Empresas (SBA) con el propósito de ayudar a recuperar empleos en esta industria.

Isabella Casillas Guzmán, administradora de la SBA, expresó que están“comenzando el proceso para ayudar a los restaurantes y bares de todo el País, los que se afectaron por la pandemia. La ayuda ya está aquí. Con el lanzamiento del fondo, estamos dando prioridad a la financiación de las pequeñas empresas, lugares de reunión en nuestros vecindarios y comunidades que necesitan salvavidas para recuperarse. Estamos implementando este programa para asegurarnos de que estos negocios puedan cumplir con la nómina, comprar suministros y obtener lo que necesitan para realizar la transición al mercado actual restringido por el covid-19”.

El programa proporcionará a los restaurantes fondos equivalentes a la pérdida de ingresos debido a la pandemia, hasta un máximo de $10 millones por negocio y no más de $5 millones por cada ubicación física. Los beneficiarios no están obligados a reembolsar la financiación, siempre que los fondos se utilicen para usos aprobados hasta el 11 de marzo de 2023.

Para José Vázquez Barquet, presidente de la Asociación de Restaurantes de Puerto Rico (Asore), el Fondo de Revitalización de Restaurantes es un paso en la dirección correcta para rescatar al sector, que ha sido uno de los más lesionados por las restricciones relacionadas a la pandemia. “En Puerto Rico, más de mil establecimientos se han visto obligados a cesar operaciones y la industria cuenta con una tasa récord de quiebras, mayor que cualquier otro sector”, informó.

El empresario resaltó que “aunque la asignación de $28,600 millones del RRF no abarca las necesidades de los restaurantes en todas las jurisdicciones de los Estados Unidos y sus territorios, este tipo de iniciativa sigue siendo esencial. En Asore estamos comprometidos con aterrizar el esfuerzo a nivel local, por lo que llevaremos a cabo para nuestra matrícula talleres en conjunto con el SBA y el National Restaurant Association, sobre cómo solicitar esta ayuda y asistirles en el proceso”.

Vázquez aprovechó para invitar al gobierno de Puerto Rico a ofrecer algún tipo de ayuda a la industria de los restaurantes, que considera un importante pilar de actividad económica en la Isla.

“Hemos expresado la urgencia de ayudar al sector mediante los fondos del Cares Act desde al menos octubre pasado, enfocando principalmente en la gran inversión que ha tenido que hacer el sector en equipo de protección personal. Aún con su rol vital en la economía, los restaurantes en Puerto Rico han sido excluidos de estos tipos de ayudas. Los fondos del Cares Act —en conjunto con lo que pueda llegar del RRF— apenas comenzará a aliviar el inmenso efecto económico sufrido por este sector en el transcurso de la pandemia”, señaló el empresario.

Quién puede solicitar

Las entidades elegibles son aquellas que han tenido pérdida de ingresos relacionada con la pandemia tales como: restaurantes, puestos de comida, camionetas de comida y carritos de comida, servicios para reuniones o banquetes/’catering’, bares, cantinas, salones, tabernas, pastelerías y panaderías. Además de destilerías de cerveza con bar, salas de degustación, salas de cerveza en grifo, cervecerías y/o bodegas de vino, posadas u hostales, y locales con licencia de un productor de bebidas alcohólicas en los que el público puede degustar, probar o comprar productos.

Entre los documentos requeridos está la declaración de impuestos de la empresa, estados bancarios, estados financieros preparados externa o internamente —como las cuentas de resultados o las cuentas de pérdidas y ganancias— además de informes de los puntos de venta. Algunos solicitantes deben demostrar que la venta al público en el local comprende al menos el 33% de los ingresos brutos en 2019.

Antes del lanzamiento de la aplicación del RRF y durante las próximas dos semanas, la SBA establecerá un período piloto de siete días para abordar problemas técnicos. Los participantes en esta prueba piloto serán seleccionados al azar entre los prestatarios existentes de grupos prioritarios y no recibirán fondos hasta que el portal para solicitar esté abierto al público.

“Estamos enfocados en asegurar que el proceso de solicitud del programa RRF sea simple y libre de obstáculos burocráticos y onerosos, mientras se mantiene una supervisión sólida”, sostuvo Casillas.