Gas licuado

El precio para el cilindro de 100 libras se incrementará en cerca de $10, promediando entre $85 a $90.

El alza en el precio del gas licuado a nivel internacional —que según el Índice de Mont Belvieu se sitúa en los 54 centavos por galón—, la fuerte demanda ante las bajas temperaturas en los EE.UU. y la autocorrección del mercado local, provocaron un alza de precio que tocará aún más el bolsillo de los consumidores en la Isla.

Los pronósticos indican que el precio para el cilindro de 100 libras se incrementará en cerca de $10, promediando entre $85 a $90. Mientras, el cilindro de 20 libras se encarecerá en $2.50, para un máximo de $20 y el cilindro de 500 libras experimentará un alza de 25 centavos por galón. El reflejo de esta alza se ha comenzado a ver desde la semana pasada.

Sin embargo, el impacto pudiese ser mayor, ya que la Isla cuenta con 790 distribuidores independientes de gas, legalmente establecidos, los que pudiesen fijar sus precios dentro de la cadena de distribución.

Ramón González, presidente de Empire Gas —empresa importadora del 75% de la demanda actual— reconoció el aumento, pero aclaró no tener nada que ver con la significativa penetración al mercado de su empresa, sino que por años el gas licuado estuvo siendo vendido por debajo del costo, producto de la fuerte competencia existente.

“El precio del gas bajó a unos niveles muy peligrosos. A ello se sumó que la demanda —producto de la fuerte emigración y de la baja en consumo— se redujo entre un 15% a un 25%. Sin embargo, con toda esta realidad, el precio era más bajo que en los EE.UU. donde no existe el costo de flete ni el arbitrio”, esbozó.

Con ello coincide Carlos Declet, uno de los portavoces de la industria local, quien asegura tratarse de una autocorrección del mercado, producto de la entrada de Puma, la que —enfatizó— desarrolló una práctica de “dumping” por más de cuatro años que llevó los precios a niveles inferiores a su costo. “Al salir del mercado Puma, la industria comienza a autocorregirse de manera que los negocios puedan subsistir. Antes de esto se vivía de líneas de crédito y endeudamiento”.

Aunque suele ser en los meses de enero y febrero cuando más alza en precio se registra, ambos ejecutivos aseguraron que el precio dependerá del mercado internacional.

Inciden en precio los impuestos

González fue enfático en que al tratarse de un producto 100% importado, el gobierno le sigue fijando impuestos, con lo que de 7 centavos por galón que registraba hace poco más de una década, hoy pagan 36 centavos por galón, registrándose el último impuesto bajo la administración de Alejandro García Padilla.

Reaccionan los comerciantes

Para los comerciantes el aumento en el precio del gas no parece estar del todo claro. Para unos se trata de un costo operacional adicional a los altos costos que hoy experimentan y para otros el alza no les va a impactar.

Acorde con el presidente del Centro Unido de Detallistas (CUD), Jorge Argüelles, el efecto de esta alza —directa o indirectamente— se hará sentir en los pequeños y medianos comerciantes, principalmente en restaurantes de quioscos o food trucks, cuyas cocinas dependen del gas licuado. Sin embargo, reafirmó que esta alza se experimenta producto de una Ley de Cabotaje que imposibilita traer el gas por otros medios más económicos.

“Tenemos que importarlo de mercados cuyos precios son más elevados que en los EE.UU., pero si se intenta traer de los EE.UU. el costo de embarque encarece el producto a niveles superiores a otros mercados. Lo mismo sucede con la gasolina. Por proteger cuatro marinas mercantes, seguimos pagando precios excesivos”, planteó.

En tanto, José Salvatella, presidente de la Asociación de Restaurantes (Asore), no expresó estar preocupado ya que entiende que el aumento solo aplica a la venta al detalle y no a nivel de restaurante. “Entendemos que no vamos a ser impactados, porque los restaurantes tenemos otras tarifas”.

Sin embargo, aunque cualquier aumento puede resultar negativo para los puertorriqueños en este momento histórico, Argüelles entiende que el efecto todavía no es dramático, pero puede tener un efecto multiplicador en sectores que dependen del gas.

Los entrevistados están conscientes de que si se agrava la situación en Estados Unidos —como que surja algún conflicto bélico— el precio del gas se puede disparar de manera significativa, lo cual generaría una cadena de incrementos en sectores que dependen del gas propano. Afirmaron que se trata de mercados especulativos y volátiles, donde cualquier evento puede tener su impacto directo en la industria.

En Puerto Rico, para los meses de verano, el precio del cilindro de 100 libras de gas licuado se situaba entre $65 y $70. En un censo informal, el precio para los cilindros de 100 libras figuraba hoy entre $75 y $90, y en los de 20 libras entre $15 y $18.

Puerto Rico goza de los precios más bajos en el Caribe y todos los Estados Unidos, debido a la forma en que está estructurada la cadena de distribución y venta, argumentaron los entrevistados.

reportera