Autos

La industria de autos reafirmó su reclamo de urgencia a la gobernadora Wanda Vázquez Garced para que permita  la reapertura del sector este próximo 25 de mayo, tras dos meses de total inoperación, asegurando que de lo contrario los cierres de concesionarios en la Isla serán masivos, además del impacto multiplicador en otros sectores económicos.

Acorde con la industria, la venta de autos se trata de un producto esencial. No existe transportación pública nacional y en tiempos de contagio, sería aún más riesgoso utilizarlos.

A quiénes impactan

Acorde con data suministrada por la industria, a través de comunicación escrita, más de 30,000 familias trabajan de forma directa e indirecta en el ecosistema de la industria de autos, que no es solo concesionarios y distribuidores, sino que incluye, banca, seguros, talleres independientes, gomeras, compañías de alquiler, transportistas de autos y piezas -tanto marítimo, terrestre y aéreo-, grueros, asistencia en la carretera, agencias de publicidad, medios de comunicación, auto parts, cristalerías, academias de mecánica, entre otros.

Ventas hasta mayo

Según la data del Grupo Unido de Importadores de Automóviles (GUIA), organización que representa la industria automotriz en Puerto Rico, han sufrido una reducción de más del 50% vs. 2019. Eso es el peor resultado en la historia de Puerto Rico y en cualquier parte del mundo en los primeros cinco meses de este año. Además, las 10 semanas cerrados para la venta son el tiempo consecutivo más largo que cualquier país del mundo haya cerrado a la industria de autos.

Impacto económico para el año

Para los concesionarios, representa una posible reducción de una tercera parte de su empleomanía y la mitad de sus ingresos ya que las ventas están a la mitad. Para la industria de seguros, representa una pérdida estimada de $200 millones para el año. Para la banca representa una reducción de $1.25 mil millones menos financiado este año. Para los medios representa $75 millones menos en anuncios publicitarios para este año y para los municipios, representa una reducción millonaria del 50% del "property tax", impuesto al inventario.

Para el gobierno central representa una reducción de al menos $200 millones en arbitrios y eso no incluye ACAA, tablillas, licencias, "tire tax", reducción de los impuestos de los que sean cesanteados y el costo por desempleo, dentro de un marco de un gobierno que lleva más de 15 años en recesión.

Realidad oculta

La industria entiende que existe una realidad que va más allá del discurso repetido de que el cierre de este segmento es por la salud y el contagio, cuando ya tienen abiertos sus talleres de servicio hace mes y medio, con todos los protocolos de salubridad verificados y aprobados por el CDC, OSHA y el Departamento de Salud. Aseguran que, desde la reapertura del servicio ni un contagio se ha dado y usarían los mismos protocolos para el área de ventas, donde visitan muchas menos personas que en el área de servicio.

El sector se pregunta, si el cierre responde a que el gobierno quiere mantener cerrados los CESCOS, donde los concesionarios adquieren las tabillas y los marbetes de sus autos.