Caguas Turabo

Con un presupuesto de $130 millones, el Departamento de la Vivienda y la compañía desarrolladora de vecindarios, McCormack Baron Salazar, anunciaron el comienzo de la construcción de un proyecto de vivienda pública para ingresos mixtos que sustituirá el antiguo residencial Gautier Benítez en Caguas. 

La nueva comunidad, ubicada en el barrio Turabo, contará con 238 apartamentos estilo “townhouses” y “walk-up” en las que agruparán a familias intergeneracionales y de distintos ingresos. Un 60% de las unidades está reservado para familias de muy bajos ingresos, 20% para la fuerza laborar y otro 20% serán alquilados a precio de mercado. 

Daniel Acosta, vicepresidente de McCormback Baron Salazar y director de desarrollo del proyecto, mencionó a EL VOCERO que el complejo poseerá el mismo concepto que mantienen los proyectos de vivienda que han sustituido los residenciales de Puerta de Tierra y Las Gladiolas, en Hato Rey. 

“La revitalización del barrio Turabo es una transformación comprensiva de un residencial que estaba obsoleto. Lo vamos a convertir en un complejo de residencia de ingresos mixtos con el mismo concepto que mantenemos en los desarrollos de San Juan. El proyecto va a tener unidades de créditos contributivos, de vales de Sección 8 y de la Administración de Vivienda Pública”, comentó Acosta. 

La nueva comunidad, diseñada por la firma de arquitectura Álvarez-Díaz & Villalón, eleva el estándar para el diseño comunitario en Caguas. Acosta detalló que la comunidad también contará con un edificio de apartamentos de 200 unidades de una y dos habitaciones para personas mayores. El 95% de los espacios están reservados para ancianos de muy bajos ingresos y el otro 5% está destinado para mayores de bajos ingresos.

“Esta fase es bien distinta a todo lo que hemos hecho hasta el momento. Es una egida de 200 apartamentos, pero ninguno está destinado para el mercado libre. En el sentido de construcción es lo mismo, cuentan con la misma calidad”, agregó el director de desarrollo. 

Los apartamentos contarán con plantas eléctricas, avanzados sistemas de seguridad, acceso controlado, llaves inteligentes, puertas y ventanas resistentes a fenómenos atmosféricos y tecnología de energía sostenible. También, contarán con paneles solares fotovoltaicos para compensar los costos tradicionales de electricidad y minimizar la huella ambiental de la comunidad.  

Todas las unidades fueron meticulosamente diseñadas para aprovechar los patrones de sol y viento, maximizando la luz natural, la ventilación cruzada y las eficiencias de energía en general durante el día.

Además, conecta con centros comerciales, restaurantes, tiendas, instalaciones médicas, hospitales, una escuela elemental, los vecindarios residenciales circundantes y el Parque Recreativo Villa del Carmen, que cuenta con un pequeño centro comunitario, una pista para correr, equipo de juegos y un parque de patinaje. Asimismo, incluirá un edificio administrativo con salas comunitarias, espacios comerciales, internet inalámbrica, gimnasio, senderos para caminar, patios de juego y un parque público con una plaza principal y varias glorietas. 

La obra será financiada con $130 millones provenientes de McCormack Baron Salazar, el Departamento de la Vivienda e inversionistas privados a través de una Alianza Público-Privada (APP) que utilizó dólares públicos para apalancar capital privado. “Esta subasta se hizo en el 2014 y nosotros fuimos los que obtuvimos la puntuación más alta. Nos hemos atrasado porque HUD nos pidió que construyéramos cada comunidad por separado y el huracán María retrasó el proceso de financiamiento para Caguas”, sentenció Acosta. 

De acuerdo con datos obtenidos por EL VOCERO, $23.2 millones provienen del Departamento de Vivienda y Desarrollo Urbano de los Estados Unidos, sobre $38.4 millones de ayudas federales, $66.4 millones de capital fiscal de crédito y poco más de $2 millones de inversión privada. 

En el 2016, este rotativo había publicado que la inversión total para los tres proyectos sería de $166 millones, de los cuales $97 millones se destinarían para la construcción que sustituiría el antiguo residencial ubicado en el barrio Turabo de Caguas y el resto para el desarrollo de los otros dos complejos. Además, es el primer proyecto de vivienda pública que obtiene fondos del Programa de Subvención en Bloque para el Desarrollo Comunitario para la Recuperación ante Desastres (CDBG-DR).