Cannabis

La ansiedad que ha provocado el encierro por la cuarentena y el miedo a infectarse con el Covid-19 provocó que algunos negocios de venta de cannabis registraran un alza de 100% en ventas en marzo, en comparación con el mes anterior.

Muchos pacientes de cannabis medicinal han optado por suplirse para un periodo más prolongado con los productos que usualmente utilizan para tratar sus padecimientos de salud física y mental, y para afrontar las consecuencias sociales y económicas ocasionadas por la pandemia.

Los pacientes han aumentado sus compras ante la incertidumbre del toque de queda y ante la reducción del horario para adquirir sus productos de 8:00 a.m. a 4:00 p.m. Previo a la cuarentena, el horario de operaciones de los dispensarios de cannabis era de 6:00 a.m. a 10:00 p.m.

“Ha incrementado el consumo de cannabis medicinal. Están comprando suplido para tres semanas y hasta para un mes para evitar tener que ir más frecuente a los dispensarios. También ha habido un aumento en la compra por internet para luego ir a recoger el producto”, afirmó el licenciado Goodwin Aldarondo, asesor legal de Puerto Rico Legal Marijuana, organización dirigida a la educación sobre los aspectos legales y científicos del cannabis medicinal.

Los productos más solicitados en los dispensarios son la flor y los comestibles, seguidos de los aceites que se vaporizan, los que se venden bajo un estricto marco de seguridad y sanidad, y respetando las medidas de aislamiento social, dentro de los horarios estipulados.

“Estamos recibiendo pacientes que vienen, sobre todo, por la ansiedad. Trabajamos con guantes, mascarillas y distancia entre pacientes”, aseguró Aldarondo sobre la venta por cita y con pocos pacientes a la vez.

La empresa Tropizen, dedicada a la operación de cultivo y manufactura de cannabis medicinal en Canóvanas, es una de las que ha experimentado altos niveles de venta durante la emergencia, por lo que está ampliando su equipo de trabajo.

“Nuestras ventas en dispensarios durante el mes de marzo alcanzaron el nivel más alto experimentado desde que iniciamos operaciones, con un aumento de 100% sobre el mes anterior. Los pacientes están visitando los dispensarios con mayor frecuencia para asegurar que tienen su medicina disponible ante la emergencia. El aumento en demanda ha sido para todo tipo de productos de cannabis, pero en particular la flor y los comestibles. Nuestro mensaje a los pacientes es que permanezcan tranquilos. Nosotros estamos reclutando personal adicional para incrementar nuestra capacidad de manufactura y continuar supliendo a los dispensarios”, confirmó Marni Meistrell, cofundadora de Tropizen.

El escenario en Cannacity Clinic, con establecimientos en Bayamón y Manatí, también ha sido muy positivo, ya que ha visto un incremento en la venta de sus productos derivados del cannabis, comparado con las semanas previas al primer toque de queda decretado por el gobierno a causa del coronavirus.

“Del 15 al 31 de marzo tuvimos un aumento de 20% en las ventas, comparado con las primeras semanas de marzo. La gente está muy ansiosa y nosotros estamos agradecidos de poder ayudarla a manejar la situación de forma natural. Es importante que permanezcamos abiertos porque la gente lo va a necesitar para que se mantengan tranquilos y no vayan a las calles a retar a la autoridad. También hemos tenido un aumento leve de nuevos pacientes”, indicó Giovanni Alemán, propietario de Cannacity.

“Lo más que se vende es la flor y los comestibles, pero también el cartucho de aceite para vaporizar. Este ha bajado un poco, pienso que porque la gente está cuidando su sistema respiratorio, que se afecta con el virus”, añadió Alemán.

Por su parte, Vanessa Álvarez, miembro del Colectivo Puertorriqueño de Dispensarios y propietaria de Faro Dispensary & Wellness Center, en Ponce, también ha visto un aumento en las ventas a pesar de que el paciente debe esperar más para recibir el producto por el estricto protocolo de seguridad.

“Mantenemos los precios iguales y la gente lo agradece porque aquí ahora hay una situación económica que nos afecta a todos. Tenemos una clientela robusta que sigue comprando y que usa el cannabis para manejar su ansiedad. Se vende la flor, comestibles y cápsulas. Veo que ahora están ampliando sus métodos de consumo con diferentes productos”, indicó Álvarez.

Resaltó el estigma en el uso del cannabis medicinal, que —en su opinión— no se trata al paciente ni a la industria de la misma manera que a la de los medicamentos recetados.

“La gente compra mucho porque también tiene miedo de que nos cierren por los cambios constantes en el toque de queda. Ya nos bajaron las horas. Mientras las farmacias están hasta las 7:00 p.m., nosotros estamos hasta las 4:00 p.m., pero tenemos que cerrar a las 3:00 p.m. para que el personal realice inventario y se prepare. Nos gustaría que revisen eso y lo flexibilicen para el beneficio de esta población. Que no nos etiqueten porque estos productos también se pueden decir que son medicinales”, señaló Álvarez.

De acuerdo con las estadísticas del Departamento de Salud —que datan de julio de 2019— existen 92,499 pacientes de cannabis medicinal, de los cuales el 58% son hombres. Las edades entre los 21 a 40 años acaparan el 42.54% de los pacientes.

La región Metro Fajardo es la de mayor concentración de pacientes con el 38.69%. En un 37%, las dos condiciones más apremiantes para el uso del cannabis medicinal son la ansiedad y el dolor crónico.