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Para hacer frente a la crisis generada por el coronavirus (Covid-19), la Reserva Federal estadounidense (FED, en inglés) hizo un súbito recorte en los tipos de interés de hasta casi el 0 % que podría representar una oportunidad para miles de consumidores en Puerto Rico, pero supone riesgos para la industria bancaria local.

La determinación —que incluye una inyección $700,000 millones a la economía para paliar los efectos que está teniendo el virus— es el mayor paquete de estímulo monetario que implementan desde la crisis financiera de 2008. La FED reconoce que la pandemia ha afectado grandemente la actividad económica de Estados Unidos.

Es la segunda vez que el banco central recorta los tipos de interés en menos de dos semanas como resultado de la creciente preocupación por el impacto económico del coronavirus. El pasado 3 de marzo habían anunciado recortes en el precio del dinero de medio punto para dejarlo entre el 1 % y el 1.25 %.

Zoimé Álvarez, vicepresidenta ejecutiva de la Asociación de Bancos de Puerto Rico (ABPR), indicó a EL VOCERO que la economía de la Isla no se mueve a la par con la de Estados Unidos, por lo que la decisión pudiera representar serios riesgos para la banca local, que al momento se encuentra estable.

Sin embargo, dicha estabilidad bancaria se tambalea ante la tendencia bajista en su valor accionario, el cual ya promedia una caída de entre seis a ocho puntos, lo que supone una caída de sobre el 40 % del valor de las acciones.

“Esta reducción responde a una proyección del impacto que el Covid-19 podría tener sobre la actividad económica. Fue anunciada reconociendo los riesgos que la situación representa, y según informó la Reserva, se mantendrán monitoreando el panorama para actuar según corresponda para apoyar la economía”, sentenció Álvarez.

Merma en ganancias

A juicio del presidente de la Asociación de Banqueros Hipotecarios, Silvio López, el riesgo mayor es que las instituciones bancarias y financieras pudieran experimentar una merma en sus ganancias. Los últimos resultados de las principales instituciones de la Isla demostraban una tendencia sostenida de incremento, que podría cambiar una vez se implemente la baja en intereses.

“El mayor riesgo está sobre los activos que mantienen intereses variables y cuyos intereses bajarán con la decisión que ha tomado la FED, por lo que se podrían afectar las ganancias y el rendimiento de las instituciones bancarias”, señaló.

Sin embargo, Álvarez reconoce que la baja en las tasas de interés representa una oportunidad única y cierto grado de flexibilidad para los clientes que desean obtener un préstamo o un financiamiento. Según detalló, el impacto positivo de la determinación va a depender del producto bancario que los clientes interesen.

De acuerdo con la FED, las ayudas incluyen $500,000 millones en deuda pública y $200,000 millones en deuda hipotecaria que comenzarán a emitirse a partir del lunes. Además, recorta los tipos de préstamos de emergencia para bancos en 125 puntos básicos, hasta un 0.25 % y alarga hasta tres meses el plazo de devolución.

Igualmente, se rebajó hasta cero el ratio de requisito de reserva para los bancos y amplía la liquidez en dólares a nivel internacional, en colaboración con otros bancos centrales en Canadá, Inglaterra, Japón, la UE y Suiza.

“Es importante mantener un monitoreo del efecto que esto tiene sobre la Isla, ya que la economía de Puerto Rico no se mueve junto con la de Estados Unidos. La industria bancaria comercial en la Isla continuará enfocando sus esfuerzos en dar a conocer a la ciudadanía los productos disponibles tras esta reducción”, agregó Álvarez.

Esperan incremento

Por otro lado, López indicó que la merma en las tasas de interés es una oportunidad única para que los clientes puedan refinanciar sus propiedades y obtener un pago que se ajuste a la realidad económica actual.

“Es una buena oportunidad para hacer un refinanciamiento y aprovechar para bajar los pagos mensuales. No es algo inmediato, porque con la situación que estamos atravesando vamos a tener que esperar un poco, pero los niveles se mantendrán así por casi todo el año”, argumentó el ejecutivo.

La cantidad de refinanciamientos en los pasados años había mermado porque los precios de los bienes inmuebles habían caído y no existía equidad para otorgarlos. Sin embargo, López sentenció que —tras varios años a la baja— el mercado de bienes raíces ha logrado estabilizarse y el precio de las propiedades ha comenzado a elevarse, entre un 10% a un 15% en algunas áreas de la Isla.

“Ahora, con el incremento en los precios de las propiedades inmuebles y la decisión de la FED, los clientes pueden obtener un buen negocio que haga sentido. Es la oportunidad para aprovecharse del momento”, sentenció.

Durante la pasada década, los precios de venta de las propiedades residenciales en Puerto Rico enfrentaron un decrecimiento de 23 % desde el año 2006 a 2019, según se desprende de un informe publicado por la Agencia Federal de Financiamiento de Vivienda (FHFA, por sus siglas en inglés).

Para el tercer trimestre de 2006, el índice de precios se ubicó en 213.87 y en el mismo periodo para el 2007 cayó a 206.65. Previo al embate del huracán María en 2017 el índice estaba en 157.07 y cerró el tercer trimestre de 2019 con 163.73.

“Esto es una combinación. La compraventa se estaba moviendo muy bien porque los precios habían bajado y los intereses se han mantenido relativamente bajos desde María. Ahora los precios han comenzado a subir y los intereses bajaron aún más, por lo que podría darse el caso de que aumenten los refinanciamientos”, puntualizó.