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Al acercarnos al primer aniversario de la llegada del Covid-19 en marzo 2020, los esfuerzos del gobierno y la comunidad médica se enfocan lograr la inmunización colectiva de la población.

En paralelo al esfuerzo para derrotar la pandemia, se manifiesta un titánico esfuerzo para evitar el colapso productivo de la Isla. Dentro del actual contexto de retos y oportunidades, la planificación que llevan a cabo muchas empresas se orienta hacia lograr sobrevivir el efecto de pandemia, y a la misma vez, reestructurar sus operaciones para crecer dentro de la nueva realidad impuesta por la pandemia.

En el corto plazo, la inyección masiva de fondos federales ha logrado proveer una estabilidad y cierto dinamismo en algunos sectores económicos como la industria de autos, la venta de casas y la venta en los supermercados. Sin embargo, hay otros sectores severamente afectados como las pequeñas y medianas empresas (PYMES), el sector hotelero, la agricultura, y los restaurantes, entre otros.

Para lograr que la recuperación económica sea sostenible, el gobierno y los representantes de esos sectores, tienen que trabajar en equipo con el objetivo de orientar recursos y estrategias que sobrevivan la mayor cantidad de empresas y empleos privados. El 2020, cerró con una pérdida cercana a 60,000 plazas de trabajo, el 6.8% de la fuerza de trabajo, y la contracción productiva se ubicó entre un -4% y 5%.

Se estima que sectores como la industria de restaurantes se contrajeron hasta en un 25% (ventas anualizadas), y un 30% de las PYMES pudieran no sobrevivir el efecto de la pandemia. Pese al flujo de $15,000 millones en ayudas federales la economía cerró el 2020, duramente golpeada. Ahora, de cara a la primera mitad del 2021, nuestros análisis indican que la recuperación será gradual pero sostenida, apoyada primordialmente en las ayudas federales, la vacunación y las bajas tasas de interés.

Algunos indicadores económicos como el empleo, las ventas al detal, el índice de la manufactura, y la producción de cemento, comienzan a proyectar una tendencia positiva. De cara a junio, nuestras proyecciones es que la apertura gradual de sectores, la vacunación, la entrada de ayudas federales, la reinvención de las empresas, y el inicio de la reconstrucción (huracán María) deben apoyar un crecimiento moderado de la economía.

Sin embargo, la recuperación económica deberá tomar fuerza a partir de la segunda mitad, de la mano de los esfuerzos de la administración y las reformas estructurales que se logren implementar vía la Junta de Supervisión Fiscal (JSF). Hay gran expectativa con la posibilidad de salir de la quiebra en el 2021, y la reapertura de los mercados de capital.

Continúo optimista que la recuperación será posible, si en efecto trabajamos como sociedad en equipo, mirando como único objetivo salir de la pandemia, salvar la economía y los 870,000 empleos que está genera.

Este análisis fue redactado por la unidad de investigaciones de Inteligencia Económica, disponible para suscriptores junto a más de 500 indicadores económicos y herramientas de inteligencia de negocios para su empresa.

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