E-commerce

El alto costo de crear una plataforma en línea, la falta de orientación sobre tecnología y la arraigada cultura de visitar los establecimientos comerciales, son disuasivos para que los comerciantes de la Isla establezcan una tienda virtual, aun cuando la tendencia de mercado se dirija a este modelo de negocio.

Así lo exponen líderes del comercio al detal que discutieron ayer los resultados del Estudio 2021: e-commerce en Puerto Rico, comisionado por la Cámara de Comercio de Puerto Rico a la firma de Estudios Técnicos, Inc.

Veronique Descombes, presidenta de Media Active Group, admitió que el andamiaje que está detrás de las páginas web no es fácil. “La parte de reclamación, devolución, a qué velocidad se envía la orden y cómo informarle a la gente que están ahí. También es importante atender bien la parte de comunicarse con los clientes”, explicó, tras el estudio revelar que el 44% de los pequeños negocios en la Isla no cuentan con una página web.

“Lograr que la operación de una plataforma en internet sea exitosa depende de muchos factores a los que hay que prestarle atención y darles seguimiento para ofrecer buenos productos y servicios que estén a la par de los competidores”, agregó.

Descombes destacó, además, que los comerciantes tienen que definir qué quieren vender y cómo van a manejar el inventario. “Alguien tiene que estar pendiente de las órdenes, el servicio al cliente es bien importante. Las fotos de los productos tienen que ser bonitas y con una buena descripción que debe ser corta, que evoque a los sentidos”, agregó.

Aspecto cultural y generacional

Adolfo “Tito” González, presidente de la Asociación de Centros Comerciales Puertorriqueños (ACCP), expresó que salir de compras es parte de la cultura del puertorriqueño, una conducta que entiende es difícil de cambiar y que incide en la decisión de los dueños de negocios.

“Es un asunto cultural y los comerciantes todavía prefieren poner su dinero en un local físico. El ‘pick up’ y el inventario ‘online’ es complicado. Muchos piensan que si lo que van a vender es un 5% por internet, para qué van a dedicar recursos para eso. No lo ven como una prioridad. Es el dilema actual del comerciante”, aseguró.

No obstante, agregó que el 63% de los inquilinos de la ACCP está usando e-commerce.

Para Alan Tavares, fundador de Brands of Puerto Rico, el reto es uno más generacional. “No es, o lo digital o lo físico, debe haber un ‘merge’, una integración. Ahora el juego es diferente. Quienes están trabajando la venta ‘online’ son los millennials, pero muchos de los clientes son de más de 40 años”, sostuvo. “Los comerciantes piensan que la venta física es más fácil, al momento, por la maña de los vendedores y por la experiencia sensorial”, añadió.

En relación al costo, Tavares resaltó que en la venta por internet también hay que tomar en cuenta que esta opción conlleva gastos de empaque y mucho tiempo para realizar esta tarea.

Sobre este particular, Jaime Fonalledas, vicepresidente ejecutivo de Empresas Fonalledas, puntualizó que la venta por internet, más allá del costo —como el del mercadeo de los productos— es un reto que muchos están haciendo muy bien y hay que ayudarlos a exponenciar su visibilidad.

“Ver cómo se lo hacemos más fácil, ayudarlos con los costos y la pericia tecnológica”, enfatizó.

En tanto, el economista Joaquín Villamil recordó a los comerciantes que el 25% de la población tiene 60 años o más, un porcentaje que seguirá aumentando por la baja tasa de natalidad.

“La población está más vieja y tienen menos movilidad, por lo que se le hace más difícil ir a las tiendas y prefieren las entregas”, declaró Villamil.

El economista agregó que “estamos volviendo a los años 50, cuando el colmado llevaba la compra a la casa. Esta situación demográfica va a definir mucho en el futuro”.