Graph Falling Down in Front Of Puerto Rico Flag. Crisis Concept

El estancamiento económico generado por el coronavirus en Puerto Rico ha dado paso a un aumento significativo del desempleo, un alza moderada en los precios al consumidor y una merma del Producto Interno Bruto (PIB), lo que -en conjunto- mantiene latente la posibilidad de una estanflación en la Isla.

De acuerdo con el economista Santos Negrón, la estanflación es uno de los peores escenarios económicos que puede enfrentar un país por la dificultad que representa manejar y corregir la situación. “Esto es el resultado de la combinación de altos precios al consumidor en momentos en que el desempleo aumenta y la economía se mantiene estancada. Puede tener efectos devastadores para la economía de un país porque se encarece el costo de vida al tiempo en que no hay crecimiento”, señaló.

Actualmente, la perspectiva de crecimiento para el 2020 en Puerto Rico es de -6% del PIB, con un estimado de 35% de desempleo y se estima el saldo económico del coronavirus supera los $12,000 millones. Además, para el pasado mes de febrero, el Índice de Precios al Consumidor (IPC) se ubicó en 119.2, un aumento de .7% al compararse con febrero del año anterior. En otras palabras, esto lo que significa es que el dólar perdió valor y ahora vale 0.71% menos que en febrero de 2019 cuando el IPC registró 118.36. Se estima que la pérdida en valor podría haberse recrudecido en los meses subsiguientes.

“La estanflación es algo que podría darse en Puerto Rico porque ahora mismo los factores que establecen los precios no están relacionados a la demanda y oferta. Los costos de producción y operación han aumentado como resultado de la pandemia y se le están pasando los costos al consumidor en momentos donde hay niveles históricos de desempleo. Esto tiene un impacto inflacionario”, enfatizó Negrón.

“Es más posible de lo que se cree”

No obstante, el economista José Joaquín Villamil sentenció que la inflación es importada, depende en gran medida de Estados Unidos y no necesariamente se relaciona con la economía local, por lo que entiende que la posibilidad de que Puerto Rico caiga en una estanflación es significativa.

“La inflación es importada, pero el desempleo y la recesión se genera internamente. Además, pese a la crisis, han llegado diversas ayudas e incentivos económicos que han mantenido alto el consumo en la Isla. Esta es la receta para que se sigan aumentando los precios en momentos donde hay niveles históricos de desempleo”, acotó Villamil.

“Estamos bien influenciados por los patrones de consumo de Estados Unidos. Ser parte de esa economía influye sobre la Isla. El problema es que allá hay unos patrones de consumo que van acorde con una economía que tiene niveles de ingresos más altos. Cuando se transfiere eso a Puerto Rico, donde los ingresos son muchos más bajos, es que se crea el problema”, añadió el experto.

Aumentan algunos renglones

Por su parte, el economista José Caraballo Cueto enfatizó que, a pesar de que la inflación en Puerto Rico se ha mantenido relativamente baja por los pasados 12 años, se ha elevado levemente en los últimos meses. Ante esto, los consumidores están viendo precios más altos, además de ver reducido su poder adquisitivo.

Caraballo aseguró, además, que la pandemia ha incrementado el costo de los alimentos y artículos de primera necesidad, así como los precios de algunos bienes y servicios. Asimismo, el también profesor de la Universidad de Puerto Rico mencionó que lo que mantiene a Puerto Rico en terreno seguro -por el momento- son las bajas registradas en el precio del petróleo.

“Mientras el costo del petróleo se mantenga bajo, estamos a salvo. Es un indicador bien importante dentro de la canasta de bienes y servicios porque se usa para más de 1,000 productos. Eso influye mucho en el porcentaje de inflación. Si sube y la situación en la Isla es igual de severa, el panorama será otro”, agregó.

Urgen medidas inmediatas

Ante la posibilidad de un segundo cierre comercial -que amenaza con afectar aun más el panorama económico de la Isla, Negrón indicó que urge tomar medidas más dramáticas para concretar una recuperación económica “verdadera” que evite caer en una situación como la detallada.

Negrón sostuvo, también, que un país que cae en una estanflación entra en un espiral difícil de resolver porque las políticas públicas para salir del estancamiento suelen agudizar la inflación, lo que agudizaría aun más la situación. Indicó, además, que la estanflación distorsiona completamente los mercados, aumenta la pobreza, se presenta una reducción desigual de los sectores económicos, entre otras nefastas consecuencias.