Ventas

Las ventas alcanzadas no superaron las expectativas de los comerciantes.

La época navideña es uno de los periodos que más anhelan los comerciantes para aumentar sus ventas anuales y recompensar los meses de pérdidas, pero este año las ventas no han sido las esperadas.   

“Seguimos arrastrando un descenso en las ventas de verano 2019. En agosto tuvimos un 4% menos y en julio un 6%, comparado con el 2018. Luego del huracán María la gente se vio forzada a remplazar las cosas perdidas y el dinero del reembolso de los seguros significó una inyección de dinero, pero ya ha vuelto un descenso progresivo”, explicó Jorge Argüelles, presidente del Centro Unidos de Detallistas (CUD).

La tendencia de descenso en las compras ha sido notable a partir de mediados de año, lo que continúa en el último trimestre. No se ha experimentado un incremento en las ventas al detal que ayude a que la economía del sector comercial despunte.

“El mes de noviembre estuvo lento. Hasta el momento, las ventas navideñas y el “Viernes Negro” no han repuesto los ingresos de los demás meses. No ha sido tan efectivo como otros años. También se esperaba que para esta época se recibiera una gran cantidad de fondos federales de ayuda y no ha sido así”. indicó el presidente del CUD, sobre otros factores que entiende que han afectado a la economía general del puertorriqueño y comerciante.  

Las ventas del “Viernes Negro” no estuvieron tan concurridas como en el pasado, cuando las personas aprovechaban los especiales para adquirir diferentes productos el mismo día. Este año el consumidor ha sido mucho más producente al manejar su presupuesto y ha comprado menos cantidad de artículos.

“Algunas tiendas comenzaron sus ofertas el 'Día de Acción de Gracias' y no sé si eso diluyó las compras. En el 'Black Friday' no se veían filas tan largas y las personas no cargaban muchos paquetes. Muchos buscaron un solo artículo con un buen descuento, lo que antes era un gancho para que se llevaran dos o tres cosas más. Esto no se vio, pero el 'Miércoles Naranja' fluyó mejor”, declaró Argüelles sobre la iniciativa que busca fomentar que las personas realicen sus compras navideñas en los establecimientos locales, el día antes que las grandes cadenas comienzan a promocionar sus ofertas de temporada.  

Esta información la corroboró Enid Monge, presidenta de Empresarios por Puerto Rico, una organización dirigida a respaldar las empresas puertorriqueñas y su fortalecimiento, que cuenta con cerca de 1,000 miembros.  

“Las ventas del algunos fueron igual al pasado año y otras aumentaron, pero en el Viernes Negro no hubo crecimiento. Entendemos que está llegando el mensaje de comprar artículos y servicios de capital local. Se ha sentido el apoyo y auspicio del consumidor puertorriqueño que se da la vuelta en esta época por los comercios de aquí”, dijo Monge.

Por su parte, Iván Báez, presidente de la Asociación de Comercio al Detal, agradeció a la gobernadora Wanda Vázquez y la Junta de Supervisión Fiscal, por otorgar el bono navideño que ayudó un poco a que el consumidor saliera a tiendas.

“Hubo eventos de ventas desde el domingo antes al 'Black Friday' por eliminación de Ley de Cierre, por lo que ese día no hubo tanta concentración de gente. Las ventas siguen 'flat' y la industria sigue un 4% por debajo de 2018. No se ve el tráfico de gente de antes. El bono mitigó un poco el impacto negativo”, dijo Báez, quien entiende que la ausencia del bono hubiera sido devastadora para el comercio al detal.

Muchos los retos

El presidente del CUD, hizo hincapié en el difícil panorama diario que enfrenta quien desee establecer un negocio, mantenerlo o hacerlo crecer, lo que se refleja en el éxito o la desaparición de establecimientos como tiendas, farmacias, ferreterías y supermercados, entre otros negocios.

“Hay muchas trabas como el 'permiso único' que vino a complicar y encarecer hacer negocios en Puerto Rico. El Departamento de Hacienda añadió varios requerimientos como informativas en las planillas que deben estar certificadas por un contador público autorizado (CPA), lo que tiene un costo adicional. Están matando el comercio local. Le dan incentivos al que viene de afuera y quieren subir la electricidad. ¡No nos escuchan!”, señaló Argüelles.

Este también habló sobre los grandes desafíos que tiene el comerciante ante las ventas que se realizan por Internet, que afectan drásticamente los ingresos de las tiendas que tienen que sufragar gastos como agua, electricidad, seguros, nómina, renta, etc. Gastos en los que no incurre quien vende a través de una plataforma de Internet.

“Las ventas en línea han trastocado hasta las grandes cadenas que están cerrando tiendas en la Isla. Estos vendedores no pasan por las imposiciones que tienen los comercios locales. De hecho, se promueve de esta manera el comercio informal. Los pequeños y medianos comerciantes están incursionando en el comercio en línea para poder competir”, resaltó el presidente de CUD, quien planifica una feria de tecnología para tratar este tema, el 31 de enero y 1 de febrero de 2019 en Sheraton Puerto Rico Hotel & Casino en San Juan.