Wendy Perry

Wendy Perry, presidenta de la Asociación de la Industria Farmacéutica de Puerto Rico, analizó la emergencia actual por el Covid-19, y el rol del sector que representa.

En la medida en que se identifique un tratamiento médico para combatir la pandemia del coronavirus (Covid-19), la industria farmacéutica en Puerto Rico —que mantiene la mayor densidad por milla cuadrada y per cápita de manufactura farmacéutica del mundo— podría aumentar paulatinamente sus niveles de producción.

Wendy Perry, presidenta de la Asociación de la Industria Farmacéutica de Puerto Rico (PIA, en inglés), explicó a EL VOCERO que a corto plazo no vislumbran un aumento en la actividad manufacturera porque aún no se ha identificado un tratamiento específico para el Covid-19, como tampoco ha habido un incremento en la demanda de medicamentos o vacunas para el manejo de infecciones.

“Al momento nuestra producción está a su nivel mundial, pero estamos en el campo de salud y nuestra responsabilidad es atender enfermedades en todo el mundo. Si la comunidad científica avanza en definir cuál será el tratamiento, eso a mediano y largo plazo podría representar que las compañías farmacéuticas tengan un incremento en la actividad de manufactura”, comentó Perry.

Esto contrarresta lo establecido por la gobernadora Wanda Vázquez Garced en el borrador del plan fiscal que sometió a la Junta Federal de Control Fiscal a finales de febrero. El documento detalla que el Covid-19 tendrá un saldo negativo sobre la economía local, pero que apuestan a disipar el impacto con el aumento a corto plazo en la demanda de los productos farmacéuticos que sean necesarios para responder a la pandemia.

“La economía de la Isla puede capitalizar en un aumento repentino de la demanda de estos productos a corto plazo”, reza el documento.

A lo anterior, la también gerente general de Merck Puerto Rico explicó que —aunque haya un aumento en la demanda de productos— el aumento en producción no puede darse de un día para otro. “Nuestras actividades de manufactura biofarmacéutica son altamente reguladas y rigurosas. Un aumento en producción son posibilidades a mediano y largo plazo porque todo proceso de manufactura requiere unos procesos complejos antes de incrementar niveles”, agregó.

No obstante, Perry señaló a este rotativo que históricamente, cuando surgen epidemias y pandemias y se encuentra un tratamiento, consiguientemente aumenta la demanda de los medicamentos noveles.

“Si miramos hacia atrás, por ejemplo, con la influenza, podemos que ver que el incremento en contagio está relacionado con el incremento de la utilización de los antiretrovirales que están identificados. Si ya la comunidad científica tiene definido un protocolo de tratamiento y se disparan casos que estén llevando a una pandemia, para esos medicamentos se ve un incremento en producción y demanda”, detalló.

Preparados para mitigar impacto

Perry señaló que las farmacéuticas operan bajo unos planes de continuidad de negocios bien rigurosos que responden a las autoridades de salud locales y federales, por lo que están preparados para hacer frente a cualquier emergencia.

“Lo que tenemos ahora mismo contemplado en nuestros escenarios es que tenemos la capacidad para mantener nuestros niveles de manufactura y mitigar dentro de nuestras operaciones cualquier impacto que pueda tener esto sobre nuestros empleados que —de no atenderse— podría incidir sobre nuestras operaciones”, estableció.

La ejecutiva explicó que los planes de contingencia ya están activos en todas las plantas que operan en Puerto Rico y que ejecutarán las fases de acuerdo a cómo se vaya desarrollando la situación en la Isla.

“Ahora mismo estamos en una fase uno, que significa que se emite una alerta. Hemos implementado medidas de protección en nuestras plantas que incluyen un incremento en los cuidados y limpieza de nuestras facilidades, así como la limitación de los accesos a nuestras facilidades y la activación del personal que sea crítico para continuar el proceso de manufactura”, acotó.

No habrá escasez de ingredientes

Ante la dependencia de las farmacéuticas estadounidenses de los ingredientes activos que provienen de China —cuyas instalaciones han cerrado como resultado del coronavirus— Perry afirmó a EL VOCERO que las farmacéuticas en Puerto Rico tienen almacenado un inventario de ingredientes activos para poder continuar operando en caso de una emergencia que evite la importación.

“Puerto Rico es un destino biofarmacéutico importante para el mundo porque produce 11 de los 20 medicamentos más necesarios a nivel mundial. En efecto, la actividad de manufactura biofarmacéutica es sumamente importante para nuestra actividad económica, pero también para la salud mundial. Tenemos suministros de ingredientes activos almacenados para evitar una paralización de nuestras operaciones”, sentenció.

Actualmente operan 70 plantas de dispositivos médicos y 46 biofarmacéuticas en la Isla, que producen más productos para Estados Unidos que cualquier otro país o estado. Esto representa sobre $40,000 millones y el 68 % de las exportaciones totales.

La manufactura farmacéutica representa también el 34 % del Producto Interno Bruto (PIB) de la Isla, aporta sobre $6,700 millones al fisco y paga en salarios sobre $1,100 millones a más de 150 mil empleados.