Mariano Mier

Mariano Mier, comisionado de seguros justifica la acción de la agencia. >Archivo/EL VOCERO

Detrás de la revocación a la Isla de la acreditación de la Asociación Nacional de Comisionados de Seguros (NAIC, por sus siglas en inglés) hay mucho más que el mal manejo de una transacción entre los años 2017 a 2019, expresaron a EL VOCERO exempleados de la Oficina del Comisionado de Seguros (OCS) que aseguran haber trabajado con esa transacción hasta salir de la agencia.

Acorde con los exempleados, quienes solicitaron la protección de su identidad, tras cumplir con lo estipulado por la NAIC la entidad incumplió con su propio reglamento al no concederle a Puerto Rico el derecho de apelar. Ante la decisión, determinaron contratar una firma de abogados en Washington D.C., dejando el caso listo para la vista de apelación.

Los exfuncionarios coincidieron en que es imposible que la revocación se suscriba a un solo suceso. “Si fuese de esta manera, la NAIC tendría que esperar que la Isla trabaje otra transacción similar y validar que se manejó bien. No podemos minimizar esta situación a un solo detalle. Aquí hay desigualdad o prejuicio contra el destino”, sostuvo una de las fuentes.

“Aquí se reversó en su totalidad la transacción que estaba relacionada a la entrada al Centro Internacional de Seguros de la aseguradora Time, establecida en Wisconsin y que hacía negocios en múltiples estados, siempre salvaguardando los intereses de los asegurados”, añadió. Relató que les tomó por sorpresa la suspensión, ya que excepto por atrasos en las auditorías —por asuntos presupuestarios— cumplían con todo lo estipulado.

Los exempleados de la OCS entienden que hay otras razones vinculadas a la determinación, que pueden ir desde el problema presupuestario de la agencia hasta la falta de personal. No descartan, además, que el actual comisionado de Seguros, Mariano Mier, haya desistido del proceso de apelación.

“Si no se logra capitalizar la agencia, agregar personal y reacreditarse con la NAIC, entre otras muchas necesidades, la oficina va a desaparecer. No existe un plan de continuidad, el departamento actuarial está inoperante. En esta agencia lo urgente se traga lo importante, siempre se está apagando fuego”, enfatizó quien ocupó un alto puesto dentro la OCS y conoce el funcionamiento interno de la agencia.

Ante las alegaciones, el comisionado Mier fue categórico al asegurar que ningún exempleado o exempleada de la OCS participó en el proceso de reacreditación que están llevando a cabo con la NAIC ni estuvo enterado de su curso.

“Las tareas de reacreditación con la NAIC las ha estado ejecutando un grupo de mi confianza cuyos integrantes todos permanecen en la oficina liderados por mí. Hasta mi llegada aquí como comisionado este año, la suspensión era un secreto que solamente conocían los miembros de la dirección pasada que —según las determinaciones de la NAIC— fue responsable de la pérdida de la acreditación”, puntualizó el funcionario.

Sostuvo, además, que en el equipo actual de la oficina comenzaron a gestionar con la NAIC la reacreditación tan pronto concluyó la apelación de la suspensión.

“Muestra de ello es que la NAIC realizó su evaluación preliminar, la cual parte de comunicaciones y pasos previos a ella por la oficina”, abundó Mier. Enfatizó que siguen trabajando y teniendo comunicación con la NAIC para lograr la reacreditación lo más pronto posible.

 “Sin duda uno de los retos que enfrentamos es una drástica reducción en nuestros recursos y personal, lo que dificulta la labor de la oficina en todos los sentidos”, puntualizó el comisionado. “Como hemos señalado antes, en los pasados cinco años fiscales la plantilla de nuestra oficina se redujo significativamente, al nivel de que tenemos un 57% de las plazas vacantes, y en ese mismo periodo nuestro presupuesto fue recortado en 30%. Afortunadamente contamos con unos empleados y empleadas que sobresalen en su trabajo y quienes están comprometidos con la misión y éxito de la oficina”, acotó el funcionario.

reportera