Francisco Rodriguez

Francisco Rodríguez-Castro, CEO de Birling Capital

La solicitud del bono de los $500 -para los empleados del gobierno que hayan trabajado durante el cierre decretado el pasado 15 de marzo para detener la propagación del coronavirus en Puerto Rico-, no parece ser la más acertada cuando de números se trata.

Esta medida fue presentada para consideración del Senado el mismo día en que el Departamento de Trabajo federal informó que 33.4 millones o el 20% de la fuerza laboral de los EE. UU. solicitó el desempleo y que el desempleo en los EE. UU. aumentó a la cifra récord de 14.5%.

En Puerto Rico, tenemos 219,110 nuevos reclamos de desempleo, y según nuestro análisis, el desempleo supera por mucho el 32.11%.

Veamos los números del propio Departamento del Trabajo de Puerto Rico. La fuerza laboral total en Puerto Rico al 25/04/2020 era 856,124. La fuerza laboral total del sector privado en Puerto Rico para la misma fecha era de 682,300, mientras la fuerza laboral total del gobierno en Puerto Rico era de 201,900. El Departamento de Trabajo de Puerto Rico informó que hubo 219,110 solicitudes iniciales de desempleo y 452,409 solicitudes continuas de desempleo que buscaban dicho beneficio. Utilizando los propios números del Departamento de Trabajo, hay un 32.11% de la fuerza laboral total del sector privado que solicitó recientemente beneficios de desempleo y un 66.3% de la fuerza laboral total del sector privado que continúa desempleada. No les parece que tener un 66.3% de la fuerza laboral del sector privado desempleada es como para tomar acción para ayudarlos, pero el senador pensó en los empleados públicos.

De los 201,900 empleados gubernamentales en la nómina, el 100% ha continuado ininterrumpidamente recibiendo su pago de nómina cada 15 y 30 de cada mes. Sobre el 70% de todos los empleados del gobierno han permanecido en sus casas sin trabajar solo para aventurarse en el supermercado o en la farmacia. No solo pagamos sus salarios mientras no trabajan, sino que también se les acumula vacaciones, días de enfermedad, entre otros beneficios. Como si eso no fuera suficiente, el senador Villafañe quiere pagarles un bono adicional de $500 por estar en casa.

Desde 2006, el sector privado se ha estado ajustando, absorbiendo más de 150 nuevas leyes fiscales, aceptando el impuesto a las ventas más alto de la nación con un 11.5%, para permitir al gobierno operar y administrar mal nuestro dinero, sí, nuestro dinero. El Gobierno de Puerto Rico no crea riqueza, ni empleo, ni valor, gasta y administra mal todo el capital y la riqueza que crea el sector privado. En los últimos 14 años, más de 650,000 puertorriqueños se han visto obligados a abandonar la Isla. A pesar de esta crisis de déficits estructurales, el gobierno permitió que su nómina aumentara 6.5% cada año desde 1999, un aumento de más $3.5 mil millones, casi igual que el déficit estructural y entre sus grandes logros esta quebrar el Banco Gubernamental de Fomento, el cual hoy día hace una falta enorme.

Mientras el sector privado sufre, se ajusta a la pandemia, tenemos más de 452,409 empleados del sector privado que no tienen trabajo y la mayoría sin recibir los cheques de beneficios de desempleo que se suponía que el Departamento de Trabajo debió procesar. Hemos visto una y otra vez a la secretaria del Departamento del Trabajo dar excusas tras excusa ante los medios. Quizás nadie le ha dicho que, para una familia sin empleo, ni dinero, las excusas no les satisfacen, ésto solo satisface al que las brinda.

En este momento, con todo el sufrimiento que tenemos en la Isla, todos los empleados del gobierno, debe comprender que "mantener su trabajo es su bono"; los más de 452,409 seres humanos del sector privado no han tenido ese privilegio.