Covid-19

El impacto económico que ha tenido la pandemia del coronavirus sobre Puerto Rico podría alcanzar niveles mayores a los que se han estimado, debido a los escasos indicadores económicos y la falta de recurrencia en su publicación.

Según el estudio The Economy is not reserved for Economists, de la firma ABEXUS Analytics, solo existen de dos a cinco indicadores provenientes de agencias federales y no del gobierno estatal para medir la economía local. Esto da paso a un margen de error más extenso al compararse con otras jurisdicciones donde el acceso a la información es más amplio.

“Pudimos identificar entre dos a cinco indicadores que normalmente se utilizarían para hacer este tipo de análisis económico. Por ende, podemos asumir que hay un margen de error considerable en comparación con lo que pudiera haber en otras jurisdicciones por los escasos datos y la tardanza en su publicación”, comentó Eduardo Burgos Suazo, principal oficial de operaciones de ABEXUS Analytics, a EL VOCERO.

La firma hizo un recorrido en la economía de Puerto Rico de casi 60 años y desarrolló una serie de medidas alternas para medir el desempeño actual de la economía y los efectos de la pandemia. Burgos sentenció que la aguda crisis ocasionada por el coronavirus podría sumarse a otros periodos de recesión que no han sido contabilizados por la falta de recurrencia en la publicación de los datos.

“Si los datos se trabajaran trimestralmente —y no anualmente como se hace hasta el momento— otras crisis económicas podrían salir a relucir. Por décadas se han ignorado periodos de contracción económica, simplemente por la falta de datos. Sencillamente porque los datos no se recolectan trimestralmente se ha perdido la oportunidad de establecer política pública y estrategias gubernamentales para mitigar ese impacto”, enfatizó el experto.

Burgos puso como ejemplo el Producto Interno Bruto (PIB) de Estados Unidos, que se mide anualmente al igual que ocurre en Puerto Rico. Según explicó, en los últimos 60 años, al contabilizarse anualmente, solo se demuestran dos periodos de recesión. No obstante, cuando se examinan los datos a nivel trimestral, la realidad es más compleja y constan entre seis a siete periodos de recesión. Sin embargo, el estudio publicado aclara que pese al aumento de los períodos recesivos, los períodos de crecimiento son sustancialmente mayores y más largos que los de contracción económica.

“En el caso de Puerto Rico no se sabrá a ciencia cierta cuál será el impacto verdadero del coronavirus hasta dentro de un año si nos dejamos llevar únicamente por los datos gubernamentales. Por la naturaleza metodológica existente en la Isla, el margen de error es mayor y eso puede dar paso a una crisis más profunda”, enfatizó Burgos.

Gana terreno la ayuda por desempleo

El análisis de la empresa encontró que los beneficios por desempleo que están entrando a la economía se han convertido en el sector económico más grande, incluso mayor al impacto económico de la manufactura y el sector al detal.

Según defienden, a pesar de una reducción en las reclamaciones iniciales de desempleo, la cantidad de personas que se mantiene bajo dicha protección presenta pocas señales de recuperación para la Isla. Estos señalan que la economía de Puerto Rico opera con apenas un tercio de su fuerza trabajadora.

“Lo más importante a la hora de analizar el mercado laboral no son las nuevas reclamaciones de desempleo, sino aquellas que se mantienen. Es increíble que en apenas algunas semanas la fuerza trabajadora en el desempleo sea el sector más grande de toda la economía y se espera que se mantenga así por los próximos meses”, destacó Adrián Alós, economista en jefe de ABEXUS Analytics.

Alós indicó, además, que los patronos van a enfrentar un reto significativo al momento de reactivar su fuerza trabajadora, particularmente para aquellos empleos cercanos al salario mínimo. Sostuvo que los beneficios por desempleo sobrepasan los ingresos normales de estos trabajadores.

Reducción en actividad económica

Por otro lado, la firma de investigación utilizó tendencias de movilidad, fuentes de internet y otras fuentes de datos no tradicionales —de empresas internacionales y locales— para medir el desempeño en la economía durante los meses de encerramiento. Encontraron que la actividad económica asociada a la venta al detal se redujo casi en un 67%, mientras que los supermercados y farmacias experimentaron un decrecimiento de 40%.

“El uso de datos no tradicionales ha resultado ser mucho más certero a la hora de medir el comportamiento de los agentes económicos. Los datos de empresas como Google nos permiten estimar con una periodicidad semanal los efectos del coronavirus sobre nuestra economía, y no tenemos que esperar meses o en ocasiones años por los datos del gobierno”, enfatizó Burgos.

De acuerdo con el análisis de los datos del sistema Google Trends, la mayor contracción económica se dio entre el 11 y el 15 de abril. “Utilizando este sistema se encontró una alta correlación entre lo que los puertorriqueños buscaban en el motor de búsqueda y las reclamaciones de desempleo. Con datos como estos, el gobierno podría estimar en una mejor manera los impactos de sus distintas políticas públicas”, señaló Alós.

Desconfianza en el gobierno

Por otra parte, los análisis de correlación desarrollados por ABEXUS demuestran que los puertorriqueños tardaban siete días en reaccionar a los aumentos registrados en los casos positivos a coronavirus. Alós indicó que el rezago lo que demuestra es la desconfianza que tienen los ciudadanos en los datos oficiales que reporta el Estado.