Hotel

Aunque el País sufre de una marcada baja en la visita de turistas extranjeros y la cancelación de reservaciones de hotel de turistas locales debido a las restricciones comerciales y el toque de queda provocado por el Covid-19, la marca LoopLand invertirá cerca de $200 millones en un proyecto hotelero dentro de los terrenos de la antigua base Roosevelt Roads, en Ceiba, como parte de un plan de desarrollo turístico montante a $1,000 millones.

La empresa —que aprovechará las 700 casas abandonadas en las instalaciones de Roosevelt Roads para remozarlas y transformarlas en un complejo hotelero con diversas amenidades para la familia— luego de explorar varios destinos optó por Puerto Rico ante atributos que entendieron ideales para el ‘target’ de los millennials, adultos de entre 20 y 40 años que buscan destinos de aventura.

“El 60% de los millennials tienen hijos y sus necesidades son distintas a otros segmentos. Ellos prefieren la sostenibilidad y buscan actividades de exploración y aventura. Elegimos a Roosevelt Roads luego de buscar por dos años un ‘venue’ en Estados Unidos. El lugar es ideal porque está a una hora del aeropuerto de San Juan y cuenta con las experiencias de exploración de las islas de Vieques y Culebra. Además, pueden visitar El Yunque, hacer ‘hiking’ y conocer lo autóctono de la zona que es lo que busca esta generación”, explicó el CEO de LoopLand, David D. Brillembourg.

La marca Loopland —que cuenta con hoteles en el estado de Florida, en Estados Unidos, y en México e islas del Caribe— construirá en Puerto Rico un centro de aventuras marinas, deportes, entretenimiento y relajación, respetando la naturaleza como parte de su filosofía.

“Parte de nuestra filosofía es el menor impacto a la naturaleza. Estas casas se convertirán en villas y habitaciones para huéspedes, con sistemas para la recolección de agua para ser utilizadas en sus jardines. Como parte de su compromiso con el ambiente y la sustentabilidad, se trabajará con agricultores locales y pequeños empresarios de la zona para ofrecerles a sus huéspedes una experiencia gastronómica con los productos más frescos de la Isla”, informó.

Las casas abandonadas se irán remodelando por etapas y una vez culminada la totalidad de la hospedería, contará con 1,500 habitaciones totalmente sostenibles con paneles solares para generar su propia electricidad.

“Loopland se realizará en cinco fases, cada una generará 150 habitaciones. La primera fase estará lista para mediados del 2022 y el proyecto total culminará en un periodo de 10 años. Generará 1,500 empleos directos y 7,500 indirectos en su operación. Estimamos un empleado por cada habitación, por lo que en la primera fase de 150 villas con dos habitaciones cada una, tendremos cerca de 300 empleados. Proyectamos de manera conservadora, una ocupación de 70% al tercer año, en lo que se desarrolla y se da a conocer el hotel. No es un proyecto de lujo, será asequible a los millennials con tarifas de $125 la noche, pensando en las familias con limitaciones de presupuesto”, detalló el ejecutivo durante la presentación del proyecto.

Por su parte, el secretario del Departamento de Desarrollo Económico y Comercio, Manuel A. Laboy, confirmó que el desarrollo del centro hotelero —que contará con Kids Club, piscina, restaurantes, clubes, Cigar Bar y spa, entre otras amenidades— es parte de una agenda de $1,000 millones en desarrollos turísticos que se anunciarán en los próximos meses.