Cooperativa

La conversión de una empresa al modelo cooperativo es una opción tanto para negocios que están estables como para los que buscan estabilizarse mediante una estructura en la que los empleados se sientan parte de la compañía al convertirse en socios.

Durante el foro sobre Alternativa Cooperativa celebrado por la Cámara de Comercio de Puerto Rico (CCPR), Hilary Abell, oradora internacional y cofundadora de Project Equity, indicó que es “una oportunidad para quienes planifiquen un plan de sucesión y una buena opción para los empresarios que han pasado por diferentes recesiones en el pasado y no quieren enfrentar una nueva o para trabajadores que provienen de un negocio que cerró y que tienen un sentido empresarial”.

Las cooperativas, según Abell, han mostrado crecimiento en Puerto Rico y Estados Unidos en los últimos años y ofrecen ventajas tanto para el propietario como para los empleados que se convierten en parte de la empresa y obtienen parte de las ganancias.

“Muchos dueños de negocios en esta crisis están pensando en jubilarse, sobre todo los ‘baby boomers’, pero quieren dejar un legado en su negocio, por lo que piensan en vender o en la cooperativa para darle vida a la empresa con los empleados que fueron parte de su éxito”, comentó la ejecutiva.

Entre las ventajas que mencionó Abell, destaca que los empleados obtienen ganancias que regularmente se reparten al finalizar el año y que dependen de la participación económica de cada empleado, así como una posible participación en la Junta Directiva, por lo que tendría voz y voto en las decisiones de la empresa.

“Que se sientan parte de la compañía también trae un cambio de mentalidad y los empleados comienzan a asumir puestos de liderazgo, porque son socios y obtienen ganancias luego de que se calculan una vez al año. Tienen un mejor desempeño en su trabajo”, agregó Abell.

La aportación de los empleados es en proporción a su labor en la empresa, lo que no significa que tengan que hacer gran inversión. El beneficio para el dueño del negocio es que puede mantenerlo y seguir operándolo mediante el modelo cooperativista o, por el contrario, venderlo transformándolo en cooperativa con la satisfacción de que la empresa siga en el mercado.

“El dueño puede seguir siendo parte del equipo o dejar un legado, que en muchos casos significa décadas de trabajo. Hay estudios de lugares como España, Italia y Estados Unidos, que indican que las cooperativas le dan estabilidad a la economía. Es una oportunidad en Puerto Rico donde hay mucho movimiento en las cooperativas de ahorro y crédito y algunas de trabajadores”, aseguró la líder cooperativista.

A junio 30 de 2020, según datos de la Corporación Pública para Supervisión y Seguro de Cooperativas de Puerto Rico (Cossec), Puerto Rico contaba con 112 cooperativas de ahorro y crédito. Durante los pasados tres años, los activos de las cooperativas de ahorro y crédito han incrementado sobre $500 millones aproximadamente. Según las cifras más recientes de la agencia, los préstamos han experimentado un crecimiento de 4%, con $5,117 millones, y el total de activos suma $8,765 millones.