Farmacéuticas

Las farmacéuticas siguen siendo la columna vertebral de la economía local.

Aunque el desarrollo y despunte de la actividad económica en Puerto Rico podría estar condicionado a la volatilidad de Estados Unidos, su moneda y sus conflictos políticos, Jean Stephens, principal oficial ejecutiva de RSM Global, aseguró a EL VOCERO que la Isla tiene una oportunidad en el turismo y las farmacéuticas para potenciarlo.

Stephens —al mando de una red internacional de firmas de auditoría, impuestos y consultorías contables y financieras— explicó que como Puerto Rico es un territorio estadounidense, la incertidumbre que arropa a la economía estadounidense podría complicar el desarrollo económico que previamente se había visto obstaculizado por la racha de sismos, protestas y huracanes.

“Puerto Rico ha sido golpeado fuertemente en su economía. Son varios retos, pero el mayor actualmente es la incertidumbre ocasionada por la crisis fiscal y las tensiones políticas estadounidenses. Las empresas no soportan ese ambiente por la inestabilidad operacional que les ocasiona, y las inversiones —así como el desarrollo— se detienen”, comentó.

Ante esto, la ejecutiva de RSM Global —con presencia en más de 120 países, incluyendo Puerto Rico— hizo referencia al atraso en el desembolso de los $20,500 millones en fondos para el Programa de Desarrollo Comunitario para la Recuperación de Desastres (CDBG-DR) que fueron asignados a la Isla para hacer frente a la devastación ocasionada por el huracán María en 2017.

Hasta el momento, solo se ha desembolsado una primera asignación de $1,507 millones, porque hay desconfianza en el manejo de los fondos por el gobierno local.

“El ambiente de tensión política en Estados Unidos seguirá siendo un reto para Puerto Rico. Un ejemplo de esto es la tardanza en el desembolso del dinero para la reconstrucción de la infraestructura de la Isla y que se preveía tuviera un impacto significativo en la economía. Esto no pasó y se necesita”, argumentó.

No obstante, Stephens enfatizó que la Isla tiene el potencial de contrarrestar ese efecto ocasionado por la relación colonial con Estados Unidos apostando al crecimiento y desarrollo de la industria turística y la farmacéutica. “Estas dos industrias tienen el potencial de aumentar el Producto Interno Bruto del país”, acotó.

“Puerto Rico tiene el potencial de reinventarse. Es uno de los pocos países en el mundo que tienen oportunidades para salir del estancamiento. Ahora mismo hay una apuesta al turismo y a las farmacéuticas que pueden contribuir a reactivar la economía de la Isla. No es cuestión de qué se puede hacer mejor, sino de intensificar lo que se está haciendo bien”, indicó la ejecutiva.

Actualmente, la Isla mantiene la densidad más alta por milla cuadrada y ‘per cápita’ en concentración de manufactura farmacéutica del mundo, y su actividad económica deja una contribución fiscal de $3,000 millones al año, lo que representa más de un tercio de los ingresos del gobierno. Este renglón significa el 33% del Producto Interno Bruto (PIB), genera sobre 8,000 empleos directos y 60,000 indirectos.

En cuanto a la industria turística, representa el 6% del PIB y genera unos 77,000 empleos aproximadamente. Desde 2013, el turismo en Puerto Rico ha superado a la manufactura en términos de empleos totales. En 2017 hubo un 13% más de empleos relacionados con la actividad turística.

“Con estas estrategias que se han realizado, el PIB de Puerto Rico se ha mantenido alto, el desempleo ha bajado un poco en los pasados cinco años y la inflación está donde debe estar desde una perspectiva global. Esto es una ventana de oportunidad para la Isla porque a pesar de los desastres y la crisis económica, han logrado pequeños cambios que si se intensifican serán aún más positivos”, detalló Stephens.

Por otro lado, la experta en economía señaló que a pesar de la incertidumbre que afecta al País como resultado de su relación con Estados Unidos, ser territorio no incorporado de la nación tiene ciertos beneficios. Resaltó que la moneda oficial de Puerto Rico es el dólar, lo que entiende permite mayor estabilidad comercial.

“Como ciudadanos que son de Estados Unidos, tienen acceso a la moneda estadounidense. La economía de Estados Unidos —pese a las controversias— está creciendo y tiene un desempeño muy bueno. El dólar tiene unas devaluaciones menos severas que las de otros países, lo que llama la atención de las empresas”, añadió.

Stephens se estará presentando la semana próxima en Women Who Lead Summit, que se llevará a cabo en el Centro de Convenciones de Puerto Rico, donde abundará más sobre la economía global y el efecto que tiene sobre la Isla.