Bandera

La perspectiva actual para la Isla es de un crecimiento en 2020 de -6% del producto interno bruto (PIB) con un estimado de 35% de desempleo, lo que significa niveles de decrecimiento históricos que anuncian que el Puerto Rico que conocíamos, no volverá a ser el mismo.

Esta es la conclusión de un estudio realizado por la firma Birling Capital, el cual había proyectado que para 2020 la economía de Puerto Rico crecería a una tasa del 1.9%, después de haber alcanzado el 1.7% en 2019, con el respaldo de las asignaciones de fondos federales, pero estas cifras han cambiado luego del efecto adverso del Covid-19.

“Se presentaba un panorama positivo para la Isla, sin embargo, los 45 días del “lock down” han destruido las perspectivas que amenazan con dañar aún más a 50,000 empresas de todos los sectores de la economía que ya estaban afectadas económicamente. El impacto del cierre del gobierno -que comenzó el 15 de marzo-, ha sido muy severo para las familias que no pueden ganarse la vida porque no trabajan en una operación de servicios esenciales o remotamente. En el sector privado hay más de 360,000 empleados que han solicitado los beneficios de desempleo”, informó Francisco Rodríguez, presidente y CEO de Birling Capital.

La lenta recuperación dependerá de la llegada oportuna de los fondos federales y de que se pueda continuar abriendo el sector comercial por fases, si no se disparan los contagios, porque de ser así se volvería al comienzo del toque de queda que tiene a una gran parte de los negocios sin operar.

“Puerto Rico depende de que no haya un efecto rebote, que no volvamos al principio, y que se reactive la economía lo más pronto posible. El 44 % del sector privado que se compone de cerca de 682,000 personas está parado, lo que apoya el estimado de nuestro estudio con más de 300,000 desempleados. Son cifras nunca antes vistas en Puerto Rico. Los parámetros nos indican la debilidad de la economía”, alegó.

Puerto Rico vs Estados Unidos

El impacto económico que se ha ido experimentando tras la pandemia ha sido muy similar al de Estados Unidos, que según el International Monetary Fund, tendrá en 2020 un crecimiento en su producto interno bruto de -4.80 %.

“En Estados Unidos la recesión de 2008 tardó 28 semanas en llegar y en esta ocasión solo tardó dos semanas. Se evaporó el crecimiento de empleo de los últimos 11 años en tan solo cinco semanas. La cifra de desempleo está en 33.48 millones de personas, lo que significa el 20.2 % de la fuerza laboral. Los números son preocupantes. Muchos sectores no van a volver a ser los mismos de antes. Si vemos el reflejo en la baja de las acciones de los bancos de Estados Unidos y de la Isla, así como de los sectores comerciales más afectados en ambos lugares, el escenario es muy similar”, indicó sobre las consecuencias en la nación americana y territorios como Puerto Rico.

Según, NYSE, Birling Capital, las acciones que menos se han afectado entre el 1 de enero hasta mayo 6 de 2020, son las de Triple S con -9.41%. Las más afectadas hasta el momento han sido OFG Bancorp (Oriental Bank) con -51.50%, First Bank con -49.58% y Popular Inc. con -37.02%. En los bancos americanos el más afectado ha sido Wells Fargo con -51.54%, seguido de U.S. Bancorp con -33.39% y JP Morgan Chase con -24.41%.

Tanto en Estados Unidos como en Puerto Rico, el impacto del Covid-19 se ha reflejado mayormente en el turismo que incluye a los hoteles, líneas aéreas, cruceros y la transportación, además de la venta de autos, utilidades, tiendas por departamentos, centros comerciales, artículos electrónicos y otros servicios no esenciales. Mientras, que se ha beneficiado algunas ventas al detal como los productos de limpieza y desinfección, así como los supermercados y las farmacéuticas que han experimentado un aumento en el precio de sus acciones.

Este es el caso de Amgen con un incremento en el valor de sus acciones de 237.41%, Eli Lilly con 158.84%, Johnson & Johnson con 149.95%, Medtronic con 98.44% y Abbott con un aumento de 93.40%, entre otras.