Solar panels with technician
La Asociación de Energía Solar y Almacenamiento de Puerto Rico estimó que en la Isla se han colocado unos 25,000 sistemas de placas solares. >Suministrada

Sobre 6,000 casos de residencias y pequeños negocios están pendientes para aprobación de medición neta, lo cual les impide acceder a créditos por exportar el exceso de energía a la red de la Autoridad de Energía Eléctrica (AEE), ahora operada por el privatizador LUMA Energy.

El atraso incumple con la Ley 17 de Política Pública Energética de Puerto Rico, de 2019, que promulga la aprobación en o antes de 30 días desde que se ubica el sistema de placas solares en una propiedad.

La situación ha provocado que empresas instaladoras de sistemas fotovoltaicos presenten reclamos ante el Negociado de Energía de Puerto Rico (NEPR) en protección de sus clientes, y otras se preparan para hacer los propio. Empresarios entrevistados aseguran que la situación desalienta la expectativa de la Ley 17 de que al 2025 se alcance la generación de 40% de energía renovable en Puerto Rico, que está en 4%.

Mientras no se aprueban los casos de medición neta, la red de transmisión ya puede transmitir el excedente de energía producida en hogares y negocios, y LUMA se la cobra a los clientes.

Alfonso Baretty, director de Transformación de la Red de LUMA Energy, admitió el atraso y se amparó en que han estado agilizando lo que recibieron de la AEE.

“El 1ro de junio de 2021 nos encontramos con 8,000 casos pendientes de medición neta. Esto no es un proceso estático, ya que se sigue recibiendo casos todos los días y el total sigue aumentando. Ahora mismo estamos promediando (el recibo de) unos 1,000 casos mensuales”, afirmó Baretty.

Explicó que cuando LUMA asumió la operación de la AEE la aprobación tardaba entre 175 a 180 días, y ya lo han logrado reducir a 50 días, que aún está 20 días por encima de lo estipulado por ley.

Baretty indicó que en el trimestre de mayo a julio LUMA solo tuvo injerencia en los últimos dos meses, y defendió que lograron activar un 28% más de cuentas, que las que pudo gestionar la AEE en su mejor trimestre.

En la Asociación de Energía Solar y Almacenamiento de Puerto Rico, el jefe de política pública Javier Rúa, expresó que le preocupa que la situación frene el avance en la adopción de la energía renovable y confirmó que ante el NEPR hay querellas presentadas por las empresas Windmar y Máximo Solar.

“Antes del huracán María en la Isla se habían colocado unos 9,000 sistemas de placas solares. Hoy, ese número ya alcanza los 25,000 sistemas, equivalente a un alza de 178%”, detalló Rúa, e insistió que necesitan el beneficio de la medición neta.

Por su parte, Ferdinand Ramos, comisionado asociado del NEPR, confirmó la existencia de las querellas y señaló que al estar en evaluación no puede entrar en el mérito de los casos.

Informó que el pasado 16 de agosto hubo una vista en la que LUMA aceptó que había sobre 7,000 solicitudes de interconexión sin atender. Agregó que la empresa privatizadora se comprometió “a ponerse al día” en los próximos tres meses, atendiendo unas 3,000 solicitudes mensuales.

Según la ley, de continuar el incumplimiento con la aprobación en 30 días, el NEPR puede emitir multas a LUMA de hasta $1,000 diarios.

Mientras los casos estuvieron en atraso en la AEE nunca hubo multas por incumplimiento y la explicación de Ramos es que la corporación pública estaba en el proceso de transición con LUMA y no tenía el personal suficiente en la división de distribución de energía. Aunque la agencia contrató a una compañía de consultoría para reducir los casos, se indicó que el resultado fue mínimo.

“Nuestro propósito es llevarlos al cumplimiento. Ahora vamos a exigir más porque se trata de una compañía privada. Tenemos dos vistas próximas —el 20 de septiembre y el 18 de noviembre— para monitorear el proceso. Confiamos en que (LUMA) pueda ponerse al día”, manifestó Ramos. Agregó que para imponer las multas se tienen que poner de acuerdo los cinco comisionados adscritos al plan de resoluciones del NEPR.

Significativo el atraso

Otra empresa que evalúa presentar una querella ante el NEPR es Verdifica, que diseña infraestructura eléctrica para el sector residencial, comercial e industrial. Su presidente, Gabriel Rivera, aseguró que en lo que va de año no le han aprobado medición neta a ninguno de sus clientes.

“Radicamos todos los documentos en el portal de la agencia, pero no se nos provee de manera alguna información efectiva que nos permita conocer el estatus de nuestra solicitud. Hay un reglamento, pero no lo están siguiendo. Ahora mismo tengo alrededor de 20 proyectos que no han aprobado. Hoy es más fácil montar el proyecto completo desde los planos hasta la instalación que lograr la aprobación de LUMA, lo que está afectando a las empresas”, afirmó Rivera.

En situación similar está la empresa Sunlight Technology, y su gerente de ventas William Rivera puntualizó que tiene clientes con solicitudes de medición neta desde hace un año. Sostuvo que la situación es preocupante y el cliente doméstico o pequeño negocio no puede obtener el incentivo legislado.

“Lamentablemente todo se traduce en no lograr la medición neta, ante una realidad donde solo el 15% de los que tengan un sistema de energía renovable lo van a poder lograr, porque la Isla no cuenta con una red que sostenga el 100%” de los hogares o negocios que adopten sistemas fotovoltaicos, afirmó Rivera.

LUMA asegura que no se detiene

Baretty aseguró a EL VOCERO que LUMA realiza un análisis del proceso que permitirá hacer los ajustes y cambios necesarios para beneficiar a la mayor cantidad de clientes en el menor tiempo posible. La evaluación incluirá la centralización de las operaciones y los cambios temporeros en los procesos para agilizar la validación de la documentación sometida por los solicitantes.

“Después corremos los procesos internos para registrar ese cliente, el modelo eléctrico y la medición neta para evitar que se pueda congestionar el circuito. Antes, hasta que no se hacía todo esto no se aprobaba la medición. Estamos priorizando a los clientes”, aseguró.

Destacó que la AEE “lamentablemente” no era uniforme en el procesamiento de los casos. “Unas regiones eran más eficientes y otras no lo eran. Por eso movimos todo a un solo lugar, para tratar todos los casos de manera justa. Ahora podemos distribuir nuestros recursos de la mejor manera, atendiendo los casos desde los más viejos hasta los más recientes”, señaló Baretty. “Ahora tenemos visibilidad de dónde hay más solicitudes, lo que nos permite asignar más recursos”, agregó.

Estimó que en cuatro meses deberán cumplir con la aprobación de los 30 días. “Por el patrón que hemos visto puede ser viable, siempre y cuando se mantenga la misma tendencia de radicaciones y no haya ningún evento que interrumpa la operación por semanas”, añadió.

Sobre el excedente de energía que ya reciben y cobran a los clientes —sin dar crédito a los hogares y negocios que la producen— Baretty aseguró que honrarán la que se registre en el metro de los solicitantes. Expuso que cubrirá desde el momento en que el cliente solicitó la medición neta. “Si el metro no registra la energía exportada, no hay ningún récord que evidencie cuánto el cliente ha exportado”, sostuvo.

Este ha sido uno de los problemas denunciado por las empresas, ya que no todos los solicitantes tienen metros con la tecnología que permite el registro de lo que están produciendo.

Francisco J. Rullán Caparrós, exdirector ejecutivo de la Oficina de Asuntos de Energía de Puerto Rico, dijo que se trata de una situación que merece pronta atención ya que la energía que se recibe mediante medición neta es positiva para el sistema operado por LUMA porque regula el voltaje del sector.

No obstante, dijo que se debe evitar que cabilderos de empresas privadas de energía renovable logren rebasar procesos para agilizar la aprobación de medición neta.

reportera