Manuel Cidre
Manuel Cidre, secretario del DDEC, expresa su preocupación ante el cambio continuo a las políticas económicas en la Isla. >Archivo/EL VOCERO

Manuel Cidre, secretario del Departamento de Desarrollo Económico y Comercio (DDEC) enfatizó que el enemigo más grande del desarrollo económico es la inestabilidad, por lo que entiende que aprobar cambios significativos que impacten a las empresas y los negocios no se pueden hacer cada cuatro años y mucho menos de un día para otro.

El funcionario explicó que los negocios se planifican a mediano y largo plazo, por lo que les es muy difícil asumir los cambios de inmediato. Por esta razón, entiende que enmendar la reforma laboral —Proyecto 3 de la Cámara o Ley para la Protección y Ampliación de los Derechos de los Trabajadores y las Trabajadoras en Puerto Rico— que se encuentra bajo el análisis de los cuerpos legislativos, sin tomar en cuenta la manera en que operan los negocios, los afectará drásticamente.

“Puerto Rico necesita una profunda reforma laboral de vanguardia, atemperada a los tiempos, que atienda las necesidades de los trabajadores y patronos. Que incentive la creación de empleos, aumente y actualice la participación laboral al promedio mundial. Cualquier esfuerzo en esa dirección debe atender la pobreza y la desigualdad”, resaltó.

Ante la evaluación de la medida, Cidre exhortó a la legislatura, al gobierno y al sector privado, a que traigan a la mesa una reforma laboral bien analizada.

Sostuvo que hace años se le hicieron cambios cosméticos a la reforma laboral, de manera acelerada y sin el debido análisis. “Si no estuvo bien esa reforma, me parece que esta tampoco atiende la realidad. Yo creo que detrás de esos cambios hay un mensaje que no es necesariamente la defensa del trabajador”, afirmó.

Al proyecto, según el secretario, le faltan temas vitales para clarificar los distintos escenarios laborales, que existen sobre todo post pandemia. “Los tiempos exigen una apertura y responsabilidad de ambos lados. Todo esto requiere análisis”, insistió.

Cambios laborales propuestos

El Senado enmendó el proyecto para aumentar a cinco años el término en que se puede reclamar un despido injustificado y restablecer el pago doble a las horas extras el domingo.

También dispone que para cualificar para al bono de Navidad, el trabajador debe acumular al menos 700 horas anuales —actualmente son 1,350— y ese pago sería el equivalente al 6% de su salario hasta un máximo de $10,000.

Todo patrono con 15 empleados o menos durante más de 26 semanas pagará un bono equivalente al 3% del salario hasta un máximo de $10,000. Este beneficio actualmente es de 2% con un tope de $600. La escala actual, en el caso de patronos con 20 empleados o menos, es el 2% del salario con un tope de $300.

El periodo de alimentos será de una hora y podrá reducirse por acuerdo hasta un mínimo de 30 minutos. Se elimina la excepción para croupiers, enfermeros y guardias de seguridad.

Se aumenta de 12 a 15 empleados la cantidad de trabajadores que necesitaría tener un pequeño comerciante para que pueda aplicar una fórmula menor a la acumulación de días de enfermedad y de vacaciones, que sería de .5 días al mes en ambos reglones.

El Senado dejó intacto el lenguaje incluido en el Proyecto 3 de la Cámara que aumentó la acumulación de días de vacaciones y de días de enfermedad de la siguiente manera: los que trabajen de 20 a 115 horas al mes acumularán .5 días de licencia al mes, mientras que aquellos que trabajen en exceso de 115 horas al mes tendrán derecho a acumular 1.25 días de enfermedad y de vacaciones por mes.

 Actualmente la acumulación de 1.25 días de vacaciones y días de enfermedad aplica a los trabajadores que llevan 15 años o más en la misma empresa, siempre y cuando trabajen 130 horas al mes. El estado de derecho actual no le reconoce acumulación de vacaciones y días de enfermedad a los empleados a tiempo parcial.