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El presidente del Banco de Desarrollo Económico (BDE), Luis Alemañy González, junto a la economista de dicha institución, Gladys Medina, revelaron hoy que el 15.8% de la fuerza trabajadora en la isla labora por cuenta propia.

Los datos fueron brindados en una rueda de prensa en medio de conferencia a los miembros del Centro Unido de Detallistas (CUD) celebrada el Hyatt Regency en Río Grande, cuando está culminado la Asistencia por Desempleo Pandémico (PUA).

“El gobernador Pedro R. Pierluisi junto a nuestro equipo económico están listos para ejecutar estrategias para impulsar y proteger el empleo en esta nueva etapa que podemos augurar será beneficiosa para la recuperación de la isla ante la pandemia”, aseguró Alemañy.

El funcionario especificó que el Departamento del Trabajo y Recursos Humanos (DTRH) informó que 169,500 personas trabajaban por cuenta propia en julio de este año, lo que representa una reducción de 11 mil cuentapropistas o un 5.8% al compararse con el mismo mes el año pasado.

Sin embargo, destacó que “en términos acumulados, se aprecia un aumento en el empleo por cuenta propia. El año fiscal 2021 cerró con un promedio de 173,200 empleados por cuenta propia, 5.5% más que los 164,300 que durante el mismo período en el 2020”.

La economista Medina explicó que “el DTRH tiene a su cargo la compilación, análisis e interpretación de los datos estadísticos referentes al trabajo en las diversas industrias, negocios y ocupaciones en la isla. El Negociado recopila la información mediante una encuesta que llaman de Grupo Trabajador, que hacen a través de llamadas a una muestra de hogares, cubriendo todo tipo de empleo asalariado, empleo por cuenta propia y familiares sin paga”.

Detalló que “el DTRH publica estos datos en un informe mensual sobre el empleo y desempleo en Puerto Rico, aunque no pudo realizar los estudios correspondientes a mayo y abril de 2020, debido a la cuarentena por covid-19 que se decretó en la isla. El Centro de Estudios Económicos del BDE estimó dichos meses mediante interpolación”.

Según el Servicio de Rentas Internas de Estados Unidos (IRS), los empleados por cuenta propia son aquellos dueños de negocio o contratistas independientes que proveen servicios a otros negocios, son miembros de una sociedad que ejerce u opera un oficio o negocio, o individuos que de otra manera hacen negocios por su cuenta.

Son personas que trabajan para sí mismos, no para un patrono o empresa.

Los trabajadores por cuenta propia, conforme a las leyes y reglamentos aplicables en Puerto Rico, y salvo por ciertas excepciones, están sujetos al pago de contribuciones sobre ingresos, impuestos, patentes, registro de comerciante, etcétera.

A su vez, algunos cuentapropistas forman parte de la economía informal, la cual no es sinónimo de actividades ilegales ni de evasión contributiva, pues, por ejemplo, según indica el Departamento de Hacienda, “está obligado a rendir planilla todo individuo que durante el año contributivo tenga ingreso bruto neto de exenciones mayor de cero, a menos que el total de la contribución sobre dicho ingreso haya sido retenido en el origen…”.

“Un argumento que explica la tendencia al alza en esta categoría de empleados es que conforme se implementaron las restricciones para evitar los contagios por covid-19, a partir de marzo de 2020, un grupo considerable de personas optó por emprender proyectos de autogestión, reinventarse y operar por su cuenta”, dijo Alemañy.

Esto, debido a que “muchos de los principales sectores industriales redujeron su plantilla de empleados, restringieron las operaciones o hasta resolvieron cerrar, temporera o permanentemente”.

“El surgimiento de diferentes nichos de oportunidades, como la confección, venta y manufactura de equipos de protección personal, como los cubrebocas de tela y los protectores faciales de plástico, o la manufactura, instalación y mantenimiento de separadores transparentes en acrílico de plexiglás o vidrio para locales comerciales y oficinas, propiciaron también este tipo de empresarismo”, abundó.

Además, dijo que empleados de otras industrias, como la construcción, jardinería y ornato, decidieron trabajar por cuenta propia, pues la alta demanda de esta clase de trabajador especializado tornó más lucrativo que un cuentapropista estableciera sus propias tarifas y horarios versus devengar un salario determinado dentro de una estructura obrero-patronal tradicional, pública o privada.

PUA concluye hoy con un balance de asistencia a 79,354 personas en Puerto Rico, que según las regulaciones perdieron su trabajo a raíz de la pandemia de covid-19.

El BDE, consciente de esta realidad, ofrece líneas de crédito rotativo de hasta un millón de dólares y un producto de financiamiento dirigido al microempresario; para personas naturales o jurídicas que se interesen en desarrollar el autoempleo en empresas de cinco empleados o menos, con cantidades máximas de hasta 25 mil dólares.