Luis Alemañy González
Presidente del BDE, Luis Alemañy González. >Archivo/EL VOCERO

El Banco de Desarrollo Económico para Puerto Rico (BDE) impulsa que las personas que dejaron de recibir ayudas federales por la pandemia vuelvan al mercado laboral, pero a través del establecimiento de nuevos negocios que puedan ayudarlos a sustentarse e incrementar el movimiento económico en la Isla.

“Las ayudas federales se acabaron, por lo que ese dinero ya no estará circulando en la calle. Queremos que las personas que perdieron las ayudas vuelvan a insertarse en la economía a través del emprendimiento. Que sean empresarios en vez de empleados”, explicó el presidente del BDE, Luis Alemañy González.

La institución se propone lograr esta meta por medio de los servicios financieros y el otorgamiento de las subvenciones que pueden recibir quienes se beneficiaron del Programa Federal de Asistencia por Desempleo Pandémico (PUA, por sus siglas en inglés) a través de la Ley Federal de Asistencia, Alivio y Seguridad Económica (“Coronavirus Aid, Relief, and Economic Security Act” o Ley Cares, por sus siglas en inglés), promulgada en el año 2020.

“Esta es una gran oportunidad para que muchos de estos beneficiarios hagan realidad su sueño empresarial. En el BDE tenemos diferentes opciones para prestarles el dinero u ofrecerles una línea de crédito, ya sea para microempresas, pequeños y medianos negocios”, expresó.

Según detalló el ejecutivo, hasta el momento hay sobre 882,329 reclamaciones por desempleo y 527,362 por PUA, lo que se traduce en más de $7,000 millones y $2,000 millones en desembolsos. Agregó que al vencerse el beneficio de la Asistencia de Desempleo Pandémico, las cerca de 72,000 personas que recibían el PUA, deben retomar la vida laboral.

Alternativas de ayuda

Quedan cerca de $70 millones de los fondos Cdbg-dr para subvencionar con hasta $50,000 a las personas que vieron afectada la operación de sus empresas por los huracanes Irma y María.

“Hay subvenciones para las personas que pueden demostrar pérdidas por los huracanes para la compra de equipo, capital de trabajo, renta y para retener empleados. Para los jóvenes de entre 20 y 21 años, hay financiamiento de hasta $10,000 con un 3% de interés y si no tienen buen crédito no los descalificamos”, aseguró Alemañy.

Los microempresarios de cinco empleados o menos, indicó, también pueden solicitar financiamiento de hasta $25,000 y los nuevos emprendedores pueden recibir orientación para la creación del plan de negocios, junto a préstamos con baja tasa de intereses.

“Los que están comenzando pueden recibir asesoría de un grupo del Colegio de Contadores Públicos Autorizados (CPA) a través de una alianza estratégica para ofrecerles mentoría y asistencia. De cada cinco personas que recibimos, tres son mujeres que buscan insertarse en la economía trabajando desde su casa, sin un patrono, pero necesita dinero prestado”, informó el funcionario.

El perfil del cliente que llega al BDE es en su mayoría de personas jóvenes y féminas que buscan autosustentarse ofreciendo diversos servicios.

“La mayor demanda está en el servicio como jardineros, consultoría y cuido de niños, entre otros. Buscamos proveerles todas las alternativas con tasas competitivas”, puntualizó Alemañy González.