Vehículo eléctrico

Vehículo eléctrico de la marca Tesla. (Archivo)

Puerto Rico se encamina hacia la transición de vehículos de combustible a vehículos híbridos o eléctricos para ajustarse al plan del presidente de Estados Unidos, Joe Biden, quien se ha propuesto que los autos eléctricos representen entre 40% y 50% de las ventas para 2030, razón por la cual ya la construcción en la Isla se está atemperando a esta nueva realidad.

Acorde con representantes de la industria de la construcción, se está tomando en cuenta la transición al uso de autos eléctricos, por lo que están incluyendo en los diseños las estaciones de recarga para estos vehículos.

“Todos los proyectos que ha estado diseñando mi oficina en los pasados dos años incluyen un sistema eléctrico en la construcción de unidades de vivienda. En los desarrollos de lujo y en los que no lo son, porque todas las personas utilizan transportación. Se ve también en la construcción comercial y de hoteles, pero el impacto es mayor en las casas”, expresó el arquitecto Ricardo Álvarez-Díaz, expresidente de la Asociación de Constructores de Puerto Rico (ACPR).

Álvarez-Díaz entiende que los planes de infraestructura de la Isla deben ser prácticos y de avanzada para que incluyan la educación sobre la sustentabilidad y protección al medioambiente.

“La visión del gobierno debe ser sobre los próximos 30 años, y no cómo se hacía antes, y para eso hay que educar a los desarrolladores. Hay que fomentar una mentalidad de sostenibilidad y proyectos costo efectivos, añadió Álvarez-Díaz.

“Los municipios también tienen que intervenir y crear estos centros de recarga para mejorar la calidad de vida de sus residentes”, añadió.

El desarrollador Rafael Rojo, presidente y CEO de VRM Companies, explicó que los centros de recarga en algunas urbanizaciones de la Isla ya son una realidad.

“En proyectos de clase media y alta como Ciudad Jardín, en Gurabo y Riviera, entre Bayamón y Guaynabo, ya tienen una infraestructura lista en marquesina para conectar y cargar los carros. Digo clases altas porque todavía los costos de los carros eléctricos están por arriba de la clase media. Incluso en la Riviera están prohibidos los carritos de golf que no sean eléctricos, para evitar contaminación y ruido. Muchos desarrolladores ya estamos listos para esta realidad”, aseguró Rojo.

Por su parte, Adolfo “Tito” González, presidente del Concilio Comercial de la ACPR, de Empresas Caparra y de la Asociación de Centros Comerciales Puertorriqueños —quien ya tiene un auto eléctrico—, aseguró que las estaciones de recarga están en aumento.

“Los carros eléctricos están proliferando, está comenzando a verse un aumento rápido. Hay estaciones de recarga en centros comerciales como San Patricio Plaza y los Outlets de Canóvanas. También lo están instalando los restaurantes, porque tenerlo aumenta el consumo de los clientes”, indicó en referencia a la conveniencia de recargar el auto mientras se consume en una tienda o restaurante.

Esta modalidad, según su punto de vista, beneficiará los ingresos de la Autoridad de Energía Eléctrica (AEE), cuyo sistema de transmisión y distribución de electricidad es operado por LUMA Energy desde junio pasado.

“Ha bajado el consumo (de electricidad) en el País por la migración y por la compra de equipos eficientes, por lo que sería excelente para la AEE, porque los autos eléctricos aumentarían el consumo de energía eléctrica”, apuntó González.

Según se informó, Metropistas cuenta con un plan para desarrollar autopistas inteligentes que se ajusten a las necesidades de los conductores del futuro. Entre sus proyectos se encuentran el establecimiento de fibra óptica en las autopistas, el uso de energía solar para promover la eficiencia energética y la creación de estaciones de recarga para los vehículos eléctricos.

“La primera estación de recarga que se construirá será en el peaje de Buchanan durante 2022. Ahora se trabaja con un estudio de necesidades en la PR-22 para identificar dónde se necesitarían puestos de recarga y la energía que consumirían”, informó Iliana Fuentes, gerente de Comunicaciones de Metropistas.

Reacciona la industria automotriz

Ricardo García, presidente del Grupo Unido de Importadores de Autos (GUIA), puntualizó que el cambio a vehículos eléctricos no puede obviarse, ya que hay países que han anunciado que para 2035 no van a exportar nada que no sea eléctrico.

“En Estados Unidos no creo que se vaya a eliminar por completo, al menos por ahora”, expresó.

Según expuso, hay autos híbridos que recargan la batería con combustible, los híbridos que utilizan solo combustible o con electricidad y los totalmente eléctricos.

Identificó los últimos dos como los de más ventaja, porque además de que no pagan arbitrios, considera que se dañan menos por su estructura mecánica, lo que significa ahorros en el consumo de gasolina y en el mantenimiento, que sería más simple y menos costoso.

“Es necesario seguir trayendo carros eléctricos a la Isla y darle prisa a este tema para asegurarnos de que haya un plan estratégico. Nos reunimos con el Negociado de Energía y dialogamos sobre los planes futuros y temas como el consumo en horas que no sean pico y la construcción de casas con esta estructura”, señaló García.

Exigencias a LUMA

El Negociado de Energía, a través de la resolución emitida el pasado 18 de noviembre, le requirió a LUMA Energy presentar la primera fase del plan para la distribución de energía a los vehículos eléctricos en la Isla en o antes del 31 de mayo de 2022. El organismo gubernamental hace énfasis en la importancia y necesidad de implementar un sistema de energía con baja dependencia en el petróleo y la erradicación de la generación de energía basada en el carbón, promoviendo sistemas de energía alternativa o renovable más eficientes.

Entre las directrices del Negociado de Energía a LUMA Energy para la confección del plan, se le requiere como obligación que considere el comportamiento presente y futuro del consumidor, el despliegue de la infraestructura, la tecnología necesaria —de conformidad a la demanda— y costos adecuados a cada región de Puerto Rico.

LUMA también debe establecer un proceso tarifario que incentive la recarga fuera de las horas pico y que el costo se mida en unidades o valor por kilovatio utilizado en la recarga y no en el tiempo que se utilice para recargar.

Según se ha informado, los fabricantes de automóviles consideran que el gobierno tendrá que apoyar a los compradores de automóviles con incentivos, destinar dinero para expandir la cadena de suministros y asignar fondos suficientes para construir estaciones de recarga en todo el País.

EL VOCERO intentó obtener la reacción de LUMA Energy, pero no hubo respuesta al cierre de esta edición.