Carnival Mardi Gras Cruise Ship Docked in Florida

A 16 meses de haberse detenido la actividad crucerista a consecuencia de la pandemia, la próxima semana la Bahía de San Juan comenzará a recibir barcos cruceros con la llegada del Mardi Gras de Carnival, lo que representa la reactivación de uno de los principales motores económicos de la Isla.

La industria de cruceros era el único sector turístico cuya actividad permanecía paralizada tras la crisis que generó la pandemia. El sector representa de $26 millones a $30 millones anuales para el gobierno y en 2019 inyectó más de $214.5 millones a la economía en general con un récord de 1.8 millones de pasajeros.

El principal oficial ejecutivo de Discover Puerto Rico (DMO), Brad Dean, aseguró a EL VOCERO que la reactivación a la llegada de cruceros a la Isla incide positivamente sobre el fortalecimiento del resto de la actividad turística en Puerto Rico y la recuperación de otros sectores que dependen de los cruceros.

“Una industria de cruceros vibrante es esencial para que la Isla recupere la parte del servicio aéreo doméstico e internacional, por lo que la llegada de este primer crucero es un paso importante en esa dirección. Los cruceros son una parte importante de nuestra industria turística, no solo por su impacto económico, sino también por la cantidad significativa de asientos de avión ocupados por cruceristas”, expresó Dean.

Por su parte, el director ejecutivo de la Compañía de Turismo de Puerto Rico (CTPR), Carlos Mercado, detalló que el Mardi Gras de Carnival hará tres paradas en San Juan durante el mes de agosto, que inyectarán $1.1 millones a la economía de la Isla. “La embarcación estará llegando cada dos semanas con 4,500 pasajeros o un 70% de su capacidad. Por cada parada estimamos un impacto económico de $370,000”, aseguró.

Daphne Barbeito, propietaria de Cruceros To Go y portavoz de la Alianza Turística por Puerto Rico, hizo hincapié en que el Mardi Gras llegará a Puerto Rico por primera vez en su viaje inaugural, con San Juan como su primer puerto de parada. Según indicó, el primer puerto de visita es el que recibe el mayor impacto económico.

“Se había visto un movimiento contundente en los hoteles, alquileres a corto plazo y renta de autos, pero los negocios que dependen meramente de los cruceros no estaban siendo beneficiados. Con la llegada de los cruceros, los tour operadores, los transportistas, guías turísticos, artesanos, empleomanía en los muelles, se reactivarán”, enfatizó.

Mayores restricciones

Mercado afirmó que con el surgimiento de la variante delta, el gobierno de Puerto Rico estará tomando medidas más estrictas a las que obligan los Centros para el Control y Prevención de Enfermedades (CDC, en inglés) para la llegada de los cruceros.

“En Puerto Rico no van a estar desembarcando personas que no estén vacunadas o no tengan sus dosis completas. La proyección es que un 95% de las personas que estén en los cruceros estén vacunadas. El CDC aprobó que desembarcarán con una prueba PCR, pero nosotros no lo permitiremos. Como parte de las negociaciones con las líneas pedimos que solo vacunados pudieran bajarse”, indicó el ejecutivo.

Más cruceros

Joel Pizá Batiz, director ejecutivo de la Autoridad de los Puertos de Puerto Rico (APPR), había indicado en entrevista con EL VOCERO, que a la llegada del Mardi Grass le sigue —también en agosto— la parada del Symphony of the Seas de Royal Caribbean, a un 60% de capacidad. Informó que el pasado 9 de junio y 5 de julio recibieron dos paradas técnicas de dos barcos de la Norwegian Cruise Line.

El funcionario indicó, además, que Royal Caribbean también interesa incluir a San Juan en el itinerario del Serenade of the Seas —para septiembre— y establecer un puerto base en la Isla previo a que culmine el año. Aunque no reveló cuál sería el barco que se establecería en Puerto Rico, fuentes de este rotativo aseguran que podría tratarse del Vision of the Seas, cuyo puerto base estaba en Barcelona, España.

De ser así, el traslado del barco a la Isla representaría el regreso de un puerto base de Royal Caribbean. En febrero del pasado año —previo al inicio de la pandemia— la compañía reubicó el puerto base del Freedom of the Seas en las Bermudas, tras varios años de estar operando en la Isla, lo que supuso pérdidas estimadas en $13.5 millones.

Estiman rápida recuperación

Pese a las limitaciones con las que podrán operar los cruceros, el director ejecutivo de la CTPR entiende que la industria de cruceros experimentará una rápida recuperación —al igual que el resto del sector turístico— y adelantó que se mantienen en negociación con las líneas para aumentar la cantidad de barcos que llegue a la Isla.

“Puerto Rico es un destino preparado y responsable. Las líneas de cruceros nos tienen confianza y en los próximos meses estará aumentando la actividad en el muelle. La estabilidad la alcanzaremos para finales de este año o principios del próximo”, afirmó Mercado.

Con la proyección coincidió Dean, quien aseguró que el turismo en Puerto Rico se está recuperando a un ritmo acelerado con cinco meses consecutivos de actividad récord. A pesar de que la industria turística en Puerto Rico estimaba que no sería hasta el 2024 que registrarían cifras comparables a las de 2019 —año récord para el turismo en la Isla— la actividad generada en lo que va de año ha sobrepasado las expectativas y ya se comienzan a reflejar números que incluso superan la fecha de referencia.

Avanzan las reservas

Manuel Franceschini, presidente de la Asociación Puertorriqueña de Agencias de Viaje (APAV), sostuvo que las cotizaciones para cruceros han aumentado significativamente y también hay quienes ya han reservado pese a las restricciones. Adelantó que además de los barcos de Carnival y Royal Caribbean, la Isla también estará recibiendo cruceros de Celebrity y MSE.

“Hay mucho interés de la gente por los cruceros. Hay buen ritmo de reservación. Estamos reservando cerca de seis cabinas diarias. Hay muchos que con las cancelaciones recibieron certificados de 25% más del dinero que pagaron y no están reservando cabinas interiores, son con vista al mar y con balcón”, detalló.

Franceschini también prevé que una vez se reactive la industria en cruceros, las reservas repuntarán y los precios se dispararán.

“No es solamente que vislumbramos un aumento en demanda, es que comenzarán a operar con una capacidad de 70%. Los precios van a subir una cosa increíble. Va a haber más personas interesadas y pocos espacios”, acotó.