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Imagen de archivo de camiones de la empresa LUMA Energy. >Carlos Rivera Giusti/EL VOCERO

La exigencia de LUMA Energy a los contratistas que participan en las subastas para proyectos de infraestructura eléctrica de que firmen un contrato laboral de proyecto (Project Labor Agreement) —que les impone que contraten la mano de obra de una unión americana de esta empresa— preocupa a la Asociación de Contratistas Generales (AGC), por entender que esa imposición afectará la economía creando inflación y falta de empleados.

Umberto Donato, presidente de la AGC, explicó que LUMA los obliga a firmar este acuerdo para trabajar con ellos y lo objetó porque incluye tarifas que considera muy altas para los contratistas locales.

“Un supervisor de proyecto puede ganar hasta $100,000. LUMA le va a pagar estas tarifas al contratista y se escucha bonito, pero eso va a provocar que los demás contratistas quieran cobrar lo mismo, creando un disloque en la industria. También puede provocar que muchas empresas pierdan sus empleados para irse con LUMA”, detalló el contratista y advirtió que no firmar el acuerdo significaría quedarse fuera de las subastas.

Ante la exigencia, el gobernador Pedro Pierluisi informó que ya había hablado sobre este asunto con el presidente y CEO de LUMA, Wayne Stensby.

“La realidad es que la inmensa mayoría de los contratistas no están acostumbrados a lidiar con las uniones. Este tema se trajo a mi atención, la preocupación de un acuerdo con la unión de LUMA —que tiene un nivel de paga mucho más alto al que está acostumbrada la industria— y le pregunté si podía hacer algo para que no le aplique a todo el personal de la construcción”, indicó Pierluisi.

Añadió que “vamos a ver si se logra algún tipo de excepción en ese convenio, que se ajuste al mercado de Puerto Rico. Escuché el reclamo y traje el tema a la mesa. Por otro lado, el convenio evita que haya algún tipo de paro o huelga y esta no es la única obra que se construirá en la Isla, son muchas y tomarán como ocho años”, señaló el mandatario.

Por su parte, Don Cortez, vicepresidente de Transformación de LUMA Energy, expuso que la empresa ve esta gestión como una que favorece a sus empleados.

“Vimos que faltaba mucha seguridad y adiestramiento. El acuerdo es para que los empleados se sientan seguros, y crear estabilidad a través del sindicato, que no haya huelgas y para que haya un mejor servicio al cliente. No sé cómo sería el impacto económico, pero para LUMA y los clientes es un buen acuerdo”, sostuvo Cortez.

Donato agregó que teme que la exigencia de LUMA redunde en que contrate la mayoría de los empleados fuera de Puerto Rico.

Dejó saber que este tipo de acuerdo laboral solo se utiliza en lugares donde hay riqueza económica, contrario a la realidad de la Isla.

“Solo entre cinco y 10 de los estados más ricos como California, Washington y New York, tienen estos acuerdos laborales, y la utilización es discrecional, porque crean un efecto en la inflación haciendo que los proyectos sean más costosos. Esto va a crear una inflación que no se va a poder sostener y muchos trabajadores van a renunciar y los del patio se van a quedar sin su gente”, alertó Donato.

El gobernador reaccionó al planteamiento asegurando que: “Vamos a ver si llegamos a un acuerdo para que no cause el disloque económico que ustedes entienden que puede causar”.

En su página web, la International Brotherhood of Electrical Workers informa que representa en Estados Unidos a los empleados de numerosas subsidiarias de Quanta Services —una de las empresas matrices de LUMA energy— y que realizan esfuerzos de organización en otros lugares.